{"id":293896,"date":"2005-03-23T23:00:00","date_gmt":"2005-03-23T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/feliz-pascua-de-resurreccion\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:50","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:50","slug":"feliz-pascua-de-resurreccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/feliz-pascua-de-resurreccion\/","title":{"rendered":"Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/10.0.0.128\/2010focolare\/layout\/foto2005\/20050324a.jpg\" alt=\"\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"8\" \/>Cada a\u00f1o nos sentimos envueltos por una atm\u00f3sfera especial. Y no puede ser de otro modo, porque en estos d\u00edas recordamos y revivimos, condensados, muchos misterios de nuestra fe. En efecto estos son los d\u00edas del amor, porque todo lo que recordamos es amor.  <strong>Jueves Santo<\/strong>  Amor el <strong>sacerdocio <\/strong>que posee un car\u00e1cter ministerial, es decir de servicio y es por lo tanto amor concreto.  Amor la <strong>Eucarist\u00eda<\/strong> en la que Jes\u00fas nos da todo s\u00ed mismo.  Amor <strong>la unidad,<\/strong> efecto del amor, que Jes\u00fas ha invocado al Padre: <em>\u201cQue todos sean uno, como t\u00fa y yo\u201d.<\/em>  Amor ese mandamiento que Jes\u00fas conserv\u00f3 en su coraz\u00f3n toda su vida, para revelarlo el d\u00eda entes de morir. <em><strong>\u201c\u00c1mense, como yo los he amado. <\/strong>De esto conocer\u00e1n que son mis disc\u00edpulos, si se aman rec\u00edprocamente\u201d. <\/em>No podemos pasar este d\u00eda sin un momento de reflexi\u00f3n, en el que expresemos a Jes\u00fas la total adhesi\u00f3n de nuestra alma a ese mandamiento que llam\u00f3 \u201csuyo\u201d y \u201cnuevo\u201d. Un mandamiento que no ha dejado sin explicaci\u00f3n, cuando agreg\u00f3: <em>\u201cNinguno tiene un amor m\u00e1s grande que quien da la vida por sus amigos\u201d.<\/em>  <strong>Viernes Santo<\/strong>  Es precisamente con la muerte en Cruz, el Viernes Santo, que Jes\u00fas nos imparte la alt\u00edsima, divina, heroica lecci\u00f3n de qu\u00e9 es el amor.  Hab\u00eda dado todo: una vida junto a Mar\u00eda, de privaciones y en la obediencia. Tres a\u00f1os de predicaci\u00f3n revelando la Verdad, dando testimonio del Padre, prometiendo el Esp\u00edritu Santo y haciendo toda clase de milagros de amor. Tres horas en la cruz, desde la cual da el perd\u00f3n a sus verdugos, abre el Para\u00edso al ladr\u00f3n, nos dona a nosotros la Madre y, finalmente, su Cuerpo y Sangre, despu\u00e9s de hab\u00e9rnoslos dado m\u00edsticamente en la Eucarist\u00eda.  Le quedaba la divinidad. Su uni\u00f3n con el Padre, que lo hab\u00eda hecho tanto potente en la Tierra, como Hijo de Dios, y tanto regio en la cruz, ten\u00eda que dejar de hacerse sentir, desunirlo en cierto modo de Aqu\u00e9l que hab\u00eda dicho que era uno con \u00c9l: \u00abEl Padre y yo somos uno\u201d (Jn. 10,30).  En \u00c9l el amor se hab\u00eda anulado, la luz apagado, la sabidur\u00eda callaba.  Est\u00e1bamos separados del Padre. Era necesario que el Hijo, en quien todos nosotros nos encontramos, experimentara la separaci\u00f3n del Padre. Ten\u00eda que experimentar el abandono de Dios, para que nosotros no estuvi\u00e9ramos nunca m\u00e1s abandonados.  Jes\u00fas supo superar tan inmensa prueba volvi\u00e9ndose a abandonar en el Padre. \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d (Lc. 23,46) \u2013 y as\u00ed ha vuelto a componer la unidad rota de los hombres con Dios y entre ellos. Y se manifiesta en nosotros ahora como remedio de toda desunidad, como llave de la unidad.  Ahora nos toca a nosotros corresponder a esta gracia y hacer nuestra parte. Porque Jes\u00fas se ha recubierto de todos nuestros males, nosotros podemos descubrir detr\u00e1s de cada dolor, de cada separaci\u00f3n nuestra, a \u00e9l mismo, su rostro. Lo podemos abrazar en los sufrimientos, en las divisiones, y decirle nuestro s\u00ed como hizo \u00c9l, volvi\u00e9ndose a someter a la voluntad del Padre. Y \u00c9l vivir\u00e1 en nosotros \u2013quiz\u00e1s todav\u00eda adolorados- como Resucitado; lo demostrar\u00e1 la paz que regresar\u00e1 a nosotros.  <strong>Pascua de Resurrecci\u00f3n<\/strong>  Jes\u00fas es fiel a su promesa: \u201cdonde dos o m\u00e1s est\u00e1n reunidos en mi nombre, es decir en mi amor, yo estoy en medio de ellos\u201d. S\u00ed, donde dos o m\u00e1s est\u00e1n unidos en Su amor se hace presente el Resucitado, y trae consigo los dones del Esp\u00edritu: luz, alegr\u00eda, paz, amor. Es la experiencia hecha con estupor desde los inicios cuando en Trento, durante el segundo conflicto mundial, con mis primeras compa\u00f1eras, hicimos nuestro ese mandamiento: \u00e1mense como yo los he amado y estrechamos un pacto: : \u201cyo estoy dispuesta a morir por ti, yo por ti&#8230;\u201d.  Y \ufffdes precisamente el Resucitado lo que el mundo espera hoy! Espera testigos que puedan decir a todos, en verdad: lo hemos visto con los sentidos del alma, lo hemos descubierto en la luz con la que nos ha iluminado; lo hemos tocado en la paz que nos ha infundido; hemos sentido su voz en el fondo del coraz\u00f3n; hemos gustado su gloria inconfundible.  Podremos as\u00ed asegurar a todos que \u00c9l es la felicidad m\u00e1s plena y devolver la esperanza al mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pascua 2005<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293896"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293896\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}