{"id":293954,"date":"2005-07-01T22:00:00","date_gmt":"2005-07-01T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/ofreced-al-senor-el-oro-de-vuestra-existencia\/"},"modified":"2024-05-13T20:48:07","modified_gmt":"2024-05-13T18:48:07","slug":"ofreced-al-senor-el-oro-de-vuestra-existencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/ofreced-al-senor-el-oro-de-vuestra-existencia\/","title":{"rendered":"Ofreced al Se\u00f1or el oro de vuestra existencia"},"content":{"rendered":"<p><em>Querid\u00edsimos j\u00f3venes:<\/em>  1. Este a\u00f1o hemos celebrado la XIX Jornada Mundial de la Juventud meditando sobre el deseo expresado por algunos griegos que con motivo de la Pascua llegaron a Jerusal\u00e9n: \u00abQueremos ver a Jes\u00fas\u00bb (Jn 12,21). Y ahora nos encontramos en camino hacia Colonia, donde en agosto de 2005 tendr\u00e1 lugar la XX Jornada Mundial de la Juventud. \u00abHemos venido a adorarle\u00bb (Mt 2,2): este es el tema del pr\u00f3ximo encuentro mundial juvenil. Es un tema que permite a los j\u00f3venes de cada continente recorrer idealmente el itinerario de los Reyes Magos, cuyas reliquias se veneran seg\u00fan una p\u00eda tradici\u00f3n precisamente en aquella ciudad, y encontrar, como ellos, al Mes\u00edas de todas las naciones. En verdad, la luz de Cristo ya iluminaba la inteligencia y el coraz\u00f3n de los Reyes Magos. \u00abSe pusieron en camino\u00bb (Mt 2,9), cuenta el evangelista, lanz\u00e1ndose con coraje por caminos desconocidos y emprendiendo un largo viaje nada f\u00e1cil. No dudaron en dejar todo para seguir la estrella que hab\u00edan visto salir en el Oriente (cfr. Mt 2,2). Imitando a los Reyes Magos, tambi\u00e9n vosotros, queridos j\u00f3venes, os dispon\u00e9is a emprender un \u00abviaje\u00bb desde todas las partes del globo hacia Colonia. Es importante que os preocup\u00e9is no s\u00f3lo de la organizaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la Jornada Mundial de la Juventud, sino que cuid\u00e9is en primer lugar la preparaci\u00f3n espiritual en una atm\u00f3sfera de fe y de escucha de la Palabra de Dios.  2. \u00abY la estrella &#8230; iba delante de ellos, hasta que lleg\u00f3 y se detuvo encima del lugar donde estaba el ni\u00f1o\u00bb (Mt 2,9). Los Reyes Magos llegaron a Bel\u00e9n porque se dejaron guiar d\u00f3cilmente por la estrella. M\u00e1s a\u00fan, \u00abal ver la estrella se llenaron de inmensa alegr\u00eda\u00bb (Mt 2,10). Es importante, queridos amigos, aprender a escrutar los signos con los que Dios nos llama y nos gu\u00eda. Cuando se es consciente de ser guiado por \u00c9l, el coraz\u00f3n experimenta una aut\u00e9ntica y profunda alegr\u00eda acompa\u00f1ada de un vivo deseo de encontrarlo y de un esfuerzo perseverante de seguirlo d\u00f3cilmente. \u00abEntraron en la casa, vieron al ni\u00f1o con Mar\u00eda su madre\u00bb (Mt 2,11). Nada de extraordinario a simple vista. Sin embargo, aquel Ni\u00f1o es diferente a los dem\u00e1s: es el Hijo primog\u00e9nito de Dios que se despoj\u00f3 de su gloria (cfr. Fil 2,7) y vino a la tierra para morir en la Cruz. Descendi\u00f3 entre nosotros y se hizo pobre para revelarnos la gloria divina que contemplaremos plenamente en el Cielo, nuestra patria celestial. \ufffdQui\u00e9n podr\u00eda haber inventado un signo de amor m\u00e1s grande? Permanecemos extasiados ante el misterio de un Dios que se humilla para asumir nuestra condici\u00f3n humana hasta inmolarse por nosotros en la cruz (cfr. Fil 2,6-8). En su pobreza, vino para ofrecer la salvaci\u00f3n a los pecadores. Aquel que &#8211; como nos recuerda san Pablo &#8211; \u00absiendo rico, se hizo pobre por amor nuestro, para que vosotros fueseis ricos por su pobreza\u00bb (2Cor 8,9). \ufffdC\u00f3mo no dar gracias a Dios por tanta bondad condescendiente?  3. Los Reyes Magos encontraron a Jes\u00fas en \u00abB\u00eat-lehem\u00bb, que significa \u00abcasa del pan\u00bb. En la humilde cueva de Bel\u00e9n yace, sobre un poco de paja, el \u00abgrano de trigo\u00bb que muriendo dar\u00e1 \u00abmucho fruto\u00bb (cfr. Jn 12,24). Para hablar de s\u00ed mismo y de su misi\u00f3n salv\u00edfica, Jes\u00fas, en el curso de su vida p\u00fablica, recurrir\u00e1 a la imagen del pan. Dir\u00e1: \u00abYo soy el pan de vida\u00bb, \u00abYo soy el pan que baj\u00f3 del cielo\u00bb, \u00abEl pan que yo le dar\u00e9 es mi carne, vida del mundo\u00bb (Jn 6,35.41.51). Recorriendo con fe el itinerario del Redentor desde la pobreza del Pesebre hasta el abandono de la Cruz, comprendemos mejor el misterio de su amor que redime a la humanidad. El Ni\u00f1o, colocado suavemente en el pesebre por Mar\u00eda, es el Hombre-Dios que veremos clavado en la Cruz. El mismo Redentor est\u00e1 presente en el sacramento de la Eucarist\u00eda. En el establo de Bel\u00e9n se dej\u00f3 adorar, bajo la pobre apariencia de un neonato, por Mar\u00eda, Jos\u00e9 y los pastores; en la Hostia consagrada lo adoramos sacramentalmente presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad, y \u00c9l se ofrece a nosotros como alimento de vida eterna. La santa Misa se convierte ahora en un verdadero encuentro de amor con Aquel que se nos ha dado enteramente. No dud\u00e9is, queridos j\u00f3venes, en responderle cuando os invita \u00abal banquete de bodas del Cordero\u00bb (cfr. Ap 19,9). Escuchadlo, preparaos adecuadamente y acercaos al Sacramento del Altar, especialmente en este A\u00f1o de la Eucarist\u00eda (octubre 2004-2005) que he querido declarar para toda la Iglesia.  4. \u00abY postr\u00e1ndose le adoraron\u00bb (Mt 2,11). Si en el Ni\u00f1o que Mar\u00eda estrecha entre sus brazos los Reyes Magos reconocen y adoran al esperado de las gentes anunciado por los profetas, nosotros podemos adorarlo hoy en la Eucarist\u00eda y reconocerlo como nuestro Creador, \u00fanico Se\u00f1or y Salvador. \u00abAbrieron sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra\u00bb (Mt 2,11). Los dones que los Reyes Magos ofrecen al Mes\u00edas simbolizan la verdadera adoraci\u00f3n. Por medio del oro subrayan la divinidad real; con el incienso lo reconocen como sacerdote de la nueva Alianza; al ofrecerle la mirra celebran al profeta que derramar\u00e1 la propia sangre para reconciliar la humanidad con el Padre. Queridos j\u00f3venes, ofreced tambi\u00e9n vosotros al Se\u00f1or el oro de vuestra existencia, o sea la libertad de seguirlo por amor respondiendo fielmente a su llamada; elevad hacia \u00c9l el incienso de vuestra oraci\u00f3n ardiente, para alabanza de su gloria; ofrecedle la mirra, es decir el afecto lleno de gratitud hacia \u00c9l, verdadero Hombre, que nos ha amado hasta morir como un malhechor en el G\u00f3lgota.  5. \ufffdSed adoradores del \u00fanico y verdadero Dios, reconoci\u00e9ndole el primer puesto en vuestra existencia! La idolatr\u00eda es una tentaci\u00f3n constante del hombre. Desgraciadamente hay gente que busca la soluci\u00f3n de los problemas en pr\u00e1cticas religiosas incompatibles con la fe cristiana. Es fuerte el impulso de creer en los falsos mitos del \u00e9xito y del poder; es peligroso abrazar conceptos evanescentes de lo sagrado que presentan a Dios bajo la forma de energ\u00eda c\u00f3smica, o de otras maneras no concordes con la doctrina cat\u00f3lica. \ufffdJ\u00f3venes, no cre\u00e1is en falaces ilusiones y modas ef\u00edmeras que no pocas veces dejan un tr\u00e1gico vac\u00edo espiritual! Rechazad las seducciones del dinero, del consumismo y de la violencia solapada que a veces ejercen los medios de comunicaci\u00f3n.  La adoraci\u00f3n del Dios verdadero constituye un aut\u00e9ntico acto de resistencia contra toda forma de idolatr\u00eda. Adorad a Cristo: \u00c9l es la Roca sobre la que construir vuestro futuro y un mundo m\u00e1s justo y solidario. Jes\u00fas es el Pr\u00edncipe de la paz, la fuente del perd\u00f3n y de la reconciliaci\u00f3n, que puede hacer hermanos a todos los miembros de la familia humana.  6. \u00abSe retiraron a su pa\u00eds por otro camino\u00bb (Mt 2,12). El Evangelio precisa que, despu\u00e9s de haber encontrado a Cristo, los Reyes Magos regresaron a su pa\u00eds \u00abpor otro camino\u00bb. Tal cambio de ruta puede simbolizar la conversi\u00f3n a la que est\u00e1n llamados los que encuentran a Jes\u00fas para convertirse en los verdaderos adoradores que \u00c9l desea (cfr. Jn 4,23-24). Esto conlleva la imitaci\u00f3n de su modo de actuar transform\u00e1ndose, como escribe el ap\u00f3stol Pablo, en una \u00abhostia viva, santa, grata a Dios\u00bb. A\u00f1ade despu\u00e9s el ap\u00f3stol de no conformarse a la mentalidad de este siglo, sino de transformarse por la renovaci\u00f3n de la mente, \u00abpara que sep\u00e1is discernir cu\u00e1l es la voluntad de Dios, buena, grata y perfecta\u00bb (cfr. Rom 12,1-2). Escuchar a Cristo y adorarlo lleva a hacer elecciones valerosas, a tomar decisiones a veces heroicas. Jes\u00fas es exigente porque quiere nuestra aut\u00e9ntica felicidad. Llama a algunos a dejar todo para que le sigan en la vida sacerdotal o consagrada. Quien advierte esta invitaci\u00f3n no tenga miedo de responderle \u00abs\u00ed\u00bb y le siga generosamente. Pero m\u00e1s all\u00e1 de las vocaciones de especial consagraci\u00f3n, est\u00e1 la vocaci\u00f3n propia de todo bautizado: tambi\u00e9n es esta una vocaci\u00f3n a aquel \u00abalto grado\u00bb de la vida cristiana ordinaria que se expresa en la santidad (cfr. Novo millennio ineunte, 31). Cuando se encuentra a Jes\u00fas y se acoge su Evangelio, la vida cambia y uno es empujado a comunicar a los dem\u00e1s la propia experiencia. Son tantos nuestros compa\u00f1eros que todav\u00eda no conocen el amor de Dios, o buscan llenarse el coraz\u00f3n con suced\u00e1neos insignificantes. Por lo tanto, es urgente ser testigos del amor contemplado en Cristo. La invitaci\u00f3n a participar en la Jornada Mundial de la Juventud es tambi\u00e9n para vosotros, queridos amigos que no est\u00e1is bautizados o que no os identific\u00e1is con la Iglesia. \ufffdNo ser\u00e1 que tambi\u00e9n vosotros ten\u00e9is sed del Absoluto y est\u00e1is en la b\u00fasqueda de \u00abalgo\u00bb que d\u00e9 significado a vuestra existencia? Dirig\u00edos a Cristo y no ser\u00e9is defraudados.  7. Queridos j\u00f3venes, la Iglesia necesita aut\u00e9nticos testigos para la nueva evangelizaci\u00f3n: hombres y mujeres cuya vida haya sido transformada por el encuentro con Jes\u00fas; hombres y mujeres capaces de comunicar esta experiencia a los dem\u00e1s. La Iglesia necesita santos. Todos estamos llamados a la santidad, y s\u00f3lo los santos pueden renovar la humanidad. En este camino de hero\u00edsmo evang\u00e9lico nos han precedido tantos, y es a su intercesi\u00f3n a la que os exhorto recurrir a menudo. Al encontraros en Colonia, aprender\u00e9is a conocer mejor a algunos de ellos, como a san Bonifacio, el ap\u00f3stol de Alemania, a los Santos de Colonia, en particular a \u00darsula, Alberto Magno, Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein) y al beato Adolfo Kolping. Entre \u00e9stos quisiera citar en modo particular a san Alberto y a santa Teresa Benedicta de la Cruz que, con la misma actitud interior de los Reyes Magos, buscaron la verdad apasionadamente. No dudaron en poner sus capacidades intelectuales al servicio de la fe, testimoniando as\u00ed que la fe y la raz\u00f3n est\u00e1n ligadas y se atraen rec\u00edprocamente. Querid\u00edsimos j\u00f3venes encaminados idealmente hacia Colonia, el Papa os acompa\u00f1a con su oraci\u00f3n. Que Mar\u00eda, \u00abmujer eucar\u00edstica\u00bb y Madre de la Sabidur\u00eda, os ayude en vuestro caminar, ilumine vuestras decisiones y os ense\u00f1e a amar lo que es verdadero, bueno y bello. Que Ella os conduzca a su Hijo, el \u00fanico que puede satisfacer las esperanzas m\u00e1s \u00edntimas de la inteligencia y del coraz\u00f3n del hombre. \ufffdCon mi bendici\u00f3n!  <em>Desde Castel Gandolfo, 6 de agosto de 2004<\/em> <strong>JUAN PABLO II<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacia la JMJ 2005<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293954","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293954"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293954\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}