{"id":294150,"date":"2006-04-30T22:00:00","date_gmt":"2006-04-30T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/mayo-2006\/"},"modified":"2024-05-13T20:48:50","modified_gmt":"2024-05-13T18:48:50","slug":"mayo-2006","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/mayo-2006\/","title":{"rendered":"Mayo 2006"},"content":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 amplio es el coraz\u00f3n de Dios. Para \u00e9l no existen las divisiones entre pueblos, naciones, lenguas o etnias: todos somos hijos suyos, con la misma dignidad. Para los primeros cristianos de Jerusal\u00e9n era dif\u00edcil comprender esa mentalidad abierta y universal; como todos proven\u00edan de un mismo pueblo consciente de ser el elegido, les costaba entablar una relaci\u00f3n de fraternidad aut\u00e9ntica con miembros de otros pueblos. Por eso quedaron escandalizados al saber que Pedro, en Cesarea Mar\u00edtima, hab\u00eda entrado en la casa de Cornelio, un oficial romano, un extranjero. \u00a1Nada de tener intereses comunes con extranjeros! Pero para Dios nadie es extranjero. \u201c\u00c9l hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos\u201d (Mt 5,45). Dios ama a todos, sin distinci\u00f3n. Es lo que Pedro afirm\u00f3 ante el soldado romano, y super\u00f3 as\u00ed los prejuicios que lo manten\u00edan separado de integrantes de otros pueblos:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abDios no hace acepci\u00f3n de personas y, en cualquier naci\u00f3n, todo el que le teme y practica la justicia es agradable a \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p>Si Dios se comporta de esta manera, tambi\u00e9n nosotros, sus hijos, tenemos que comportarnos como \u00e9l, romper todas las barreras, liberarnos de toda esclavitud. En efecto, muchas veces somos esclavos de las divisiones entre pobres y ricos, entre generaciones, entre blancos y negros, entre culturas o nacionalidades. Cu\u00e1ntos preconceptos respecto de los inmigrantes, de los extranjeros. Cu\u00e1ntos lugares comunes sobre los que son diferentes de nosotros. De all\u00ed nacen las inseguridades, el miedo de perder la propia identidad, las intolerancias&#8230; Puede haber barreras a\u00fan m\u00e1s sutiles, que se levantan entre nuestra familia y las familias vecinas, entre personas de nuestro grupo religioso y las de otra orientaci\u00f3n, entre barrios de una misma ciudad, entre partidos, clubes\u2026 Surgen entonces suspicacias, rencores sordos y profundos, enemistades corrosivas. Con un Dios que no hace acepci\u00f3n de personas, \u00bfc\u00f3mo no alimentar en el coraz\u00f3n la fraternidad universal? Hijos del mismo Padre, podemos reconocernos hermanos y hermanas de cada hombre y mujer que encontramos.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abDios no hace acepci\u00f3n de personas y, en cualquier naci\u00f3n, todo el que le teme y practica la justicia es agradable a \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Por lo tanto, si somos hermanos y hermanas, tenemos que amar a todos, comenzando por quien tenemos al lado, sin detenernos. Entonces nuestro amor no ser\u00e1 plat\u00f3nico, abstracto, sino concreto, de servicio. Un amor capaz de ir al encuentro del otro, de iniciar un di\u00e1logo, de identificarse con sus situaciones desagradables, de asumir cargas, preocupaciones, hasta lograr que el otro se sienta comprendido y aceptado en su diversidad y pueda expresar libremente todas las riquezas que lleva en s\u00ed. Un amor que establece relaciones vivas con personas de las m\u00e1s diversas convicciones, basadas en la \u201cregla de oro\u201d \u2013\u201chaz a los dem\u00e1s lo que querr\u00edas que te hicieran a ti\u201d\u2013, presente en todos los libros sagrados y grabada en la conciencia de cada uno. Un amor que mueve los corazones hasta la comuni\u00f3n de los bienes, que ama a la patria del otro como propia, que construye estructuras nuevas con la esperanza de hacer que se detengan guerras, terrorismos, luchas, retrocedan el hambre y miles de otros males en el mundo.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abDios no hace acepci\u00f3n de personas y, en cualquier naci\u00f3n, todo el que le teme y practica la justicia es agradable a \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Esa es la experiencia que hizo una de mis primeras compa\u00f1eras de Roma, Fiore, con Moira, una joven de Guatemala, la mayor de once hermanos, ind\u00edgena cat\u00f3lica descendiente de los maya kacjchichel. En ese pa\u00eds los ind\u00edgenas son muy discriminados, lo que crea un fuerte complejo de inferioridad respecto de los mestizos y, sobre todo, de los blancos. Moira cuenta que, cuando conoci\u00f3 a Fiore, \u00e9sta \u201cno hac\u00eda diferencias\u201d, hablaba al coraz\u00f3n de la gente, y hac\u00eda caer cualquier barrera que pudiera haber: \u201cnunca voy a olvidar lo contenta que se pon\u00eda cuando nos encontr\u00e1bamos. Su amor por m\u00ed era un reflejo del amor de Dios. Mi cultura nativa y la educaci\u00f3n familiar me hab\u00edan inculcado comportamientos m\u00e1s bien cerrados y duros, que pon\u00edan distancia con quienes estaban a mi lado. Fiore fue como mi maestra, mi gu\u00eda, mi modelo\u2026, y me ayud\u00f3 a salir de m\u00ed misma para ir confiadamente al encuentro de los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n me propuso reanudar mis estudios y me sostuvo y alent\u00f3 cuando, por las dificultades de cultura y de m\u00e9todo, sent\u00eda la tentaci\u00f3n de abandonarlos. As\u00ed llegu\u00e9 a obtener el diploma de secretaria ejecutiva. Pero, sobre todo, me ayud\u00f3 a tomar conciencia de mi dignidad humana, a superar esa sensaci\u00f3n de inferioridad que, por ser ind\u00edgena, llevaba en m\u00ed como una marca. Desde chica so\u00f1aba con luchar para rescatar a mi gente, pero con Fiore comprend\u00ed que ten\u00eda que comenzar por m\u00ed misma. Ser \u2018nueva\u2019 yo, si quer\u00eda que naciera un \u2018pueblo nuevo\u2019.\u201d Si se ama el Ideal de la unidad, con un Dios que no hace acepci\u00f3n de personas, es posible \u2013como Moira \u2013 so\u00f1ar cosas nuevas: \u201cCon mi s\u00ed a Dios podr\u00eda abrir una brecha para llevar este Ideal a toda mi gente, y puedo decir que, en parte, ya lo veo realizado en mi familia\u201d.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDios no hace acepci\u00f3n de personas y, en cualquier naci\u00f3n, todo el que le teme y practica la justicia es agradable a \u00e9l\u00bb (Hech 10, 34).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-294150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294150"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294150\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}