{"id":294182,"date":"2006-08-02T22:00:00","date_gmt":"2006-08-02T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/chispas-de-paz-en-un-libano-en-llamas\/"},"modified":"2024-05-13T20:48:54","modified_gmt":"2024-05-13T18:48:54","slug":"chispas-de-paz-en-un-libano-en-llamas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chispas-de-paz-en-un-libano-en-llamas\/","title":{"rendered":"Chispas de paz en un L\u00edbano en llamas"},"content":{"rendered":"<p>Biacout, como todas las aldeas libanesas que todav\u00eda no han sido sometidas a bombardeos est\u00e1 repleta de familias refugiadas de las regiones meridionales de Beirut, cristianas y musulmanas, sin distinci\u00f3n. Se trata de una peque\u00f1a urbanizaci\u00f3n piloto, nacida durante la guerra de los a\u00f1os &#8217;80 por obra de personas voluntarias de los Focolares, con el fin de ser un oasis de paz y de convivencia. Hoy vive un nuevo rostro de su \u00abvocaci\u00f3n\u00bb.<br \/> En el Centro M\u00e9dico Social, encontramos a Acia a quien conocimos hace 20 a\u00f1os cuando, con su familia y otro centenar de personas, escap\u00f3 de su aldea en el sur de L\u00edbano. La encontramos en una playa, sin casa, sin v\u00edveres, completamente desprovista. Estuvimos cerca de ella y a partir de entonces la relaci\u00f3n se profundiz\u00f3.<br \/> Hoy la historia vuelve a empezar de cero. Acia ha acogido en su casa a tres familias provenientes de su aldea, adem\u00e1s de dos viejitos. Su situaci\u00f3n precaria no le impide compartir todo con los dem\u00e1s. <em>\u00abNos las arreglamos como es posible\u00bb,<\/em> nos dice. <em>\u00abMenos mal que es verano. Los hombres duermen en la terraza. Pero tenemos necesidad de colchones y sobre todo de medicinas para los ni\u00f1os, para mi mam\u00e1 y para mi suegra, y tambi\u00e9n para mi marido\u00bb.<\/em> De hecho, hace un a\u00f1o m\u00e1s o menos a su marido se le diagnostic\u00f3 una esclesosis muscular y est\u00e1 siempre en tratamiento. Despu\u00e9s continua:<em> \u00abHoy otras familias fueron acogidas por mi vecina. Est\u00e1n en condiciones p\u00e9simas. Tienen necesidad de todo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Compartimos lo que tenemos y seguimos nuestra visita. Llegamos a la Casa Notre Dame, que fue construida en plena guerra para ser un lugar de paz, de escucha, de intercambio. Sawsan, la maestra del preescolar, ha acogida a 8 familias musulmanas. Agradecen a \u00abAllah\u00bb por estar aqu\u00ed y esperan poder volver a encontrar sanos y salvos los familiares que viven cerca de la frontera.<br \/> <em>\u00abEsperamos que &#8216;Allah&#8217; queme a todos aquellos que nos asesinan\u00bb,<\/em> dice con rabia una de ellas. Pero enseguida: <em>\u00abEs m\u00e1s fuerte que yo, me caliento, me altera lo que esta sucediendo, pero s\u00e9 que tambi\u00e9n los otros del otro lado sufren como nosotros por la furia de la guerra\u00bb. <\/em>Fatm\u00e9 recalca: <em>\u00abTodos somos hijos de Dios. Que Allah, el Omnipotente, calme los corazones y los esp\u00edritus y nos haga volver a encontrar la paz\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En tanto llega Ward\u00e9, una joven cristiana escapada del sur durante la \u00faltima guerra con el marido y los hijos, para refugiarse en Biacout. \u00daltimamente hab\u00eda regresado al sur. <em>\u00abHenos aqu\u00ed de regreso a Biacout. \u00a1Agradezcamos a Dios! Ninguno sali\u00f3 herido ni golpeado. Vivimos juntos, 3 familias. No tenemos nada y tenemos miedo de lo que est\u00e1 sucediendo y de lo que nos espera todav\u00eda\u00bb. <\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mientras conversamos, veo entre las manos de algunas mujeres chi\u00edtas largos rosarios. Invocan a &#8216;Allah&#8217; el Grande, alab\u00e1ndolo, d\u00e1ndole gracias. Y es con esta bell\u00edsima nota espiritual que nos despedimos.<br \/> Ward\u00e9 nos acompa\u00f1a, nosotros tratamos de compartir su angustia. Regresamos al auto: en el coraz\u00f3n permanece la dulzura de estos momentos transcurridos juntos en la Casa Notre Dame y el amargo grito de dolor que resuena por doquier.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Testimonios de cristianos y musulmanes<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-294182","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294182\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}