{"id":294198,"date":"2006-09-04T22:00:00","date_gmt":"2006-09-04T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/los-voluntarios-de-dios\/"},"modified":"2024-05-13T20:48:56","modified_gmt":"2024-05-13T18:48:56","slug":"los-voluntarios-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/los-voluntarios-de-dios\/","title":{"rendered":"Los Voluntarios de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00abEstuvimos en Viena.<\/strong> Visitamos a grupos de pr\u00f3fugos: El mundo verdaderamente sinti\u00f3 la tragedia de ese pueblo y corri\u00f3 en su ayuda. Los pr\u00f3fugos, de hecho, pudieron tener muchas cosas: alimentos, dulces, ropas, refugio, cortes\u00eda, y sobre todo un respiro de libertad. Uno de nosotros se acerc\u00f3 a un muchacho de diez y seis a\u00f1os. A\u00fan ten\u00eda su pistola. Hab\u00eda sido herido en un combate y se mostraba orgulloso de haber matado a diez y seis. Pero cuando nos interesamos por \u00e9l m\u00e1s profundamente, comenz\u00f3 a llorar y expres\u00f3 su deseo de volver a ver a su mam\u00e1. Se le pregunt\u00f3 si conoc\u00eda a Dios. Respondi\u00f3 decididamente que no. Despu\u00e9s continu\u00f3 diciendo que hab\u00eda escuchado blasfemar tanto a su madre como a su padre y, como hab\u00eda sido educado de esta manera, se habr\u00eda sorprendido que la madre lo hubiese invocado al comienzo de los des\u00f3rdenes en Hungr\u00eda. De todas maneras para \u00e9l Dios no significaba nada. Tanto para \u00e9l como para muchos, muchos otros j\u00f3venes que hemos encontrado. Fue frente a\u00a0esta anulaci\u00f3n\u00a0del nombre de Dios, en aquellas almas, que comprendimos de manera nueva y m\u00e1s profunda por qu\u00e9 el Santo Padre hab\u00eda gritado: \u201c\u00a1Dios Dios, Dios!\u201d \u201cDios los ayudar\u00e1, Dios ser\u00e1 vuestra fuerza. \u00a1Dios! \u00a1Dios! Resuene este inefable nombre, frente a cada derecho, justicia y libertad, en los Parlamentos, en las plazas, en las casas y en las oficinas&#8230;\u201d (Radiomensaje de Su Santidad Pio XII del 10.11.1956).  Ha habido entonces una sociedad capaz de borrar el nombre de Dios, la realidad de Dios, la providencia de Dios, el amor de Dios del coraz\u00f3n de los hombres. Debe existir una sociedad capaz de volverle a dar su puesto. Dios est\u00e1, Dios est\u00e1, Dios est\u00e1. No s\u00f3lo porque lo creemos, sino porque, quisiera decir, Lo vemos: pero.. \u00bfqui\u00e9n ha hecho esta bell\u00edsima tierra, qui\u00e9n ha fijado las estrellas en el cielo, qui\u00e9n nos ha dado un alma que siente y distingue el bien del mal, qui\u00e9n nos ha creado?  \u00a1Dios quiere que se salva a El en la humanidad y a la humanidad por El!  <strong>Es necesaria gente que siga a Jes\u00fas como quiere ser seguido<\/strong>: renunciando a s\u00ed mismos y tomando su cruz. Que cree en este arma: la cruz, m\u00e1s potente que las m\u00e1s potentes bombas at\u00f3micas porque la cruz es una abertura en las almas, mediante la cual Dios entra en los corazones de Sus hijos y los hace atletas.  <strong>Es necesario hacer un bloque de hombres de todas las edades, razas, condiciones, ligados por el v\u00ednculo m\u00e1s fuerte que existe: el amor rec\u00edproco<\/strong> que nos dej\u00f3 el Dios humanizado moribundo, como testamento, ideal supremo e insuperable fuerza. Amor rec\u00edproco que funde a los Cristianos en una unidad divina indestructible a los ataques de lo humano y del mal, la \u00fanica que puede oponerse a la unidad provocada por el inter\u00e9s, por motivos de esta tierra, por el odio.  Amor rec\u00edproco que significa: hechos concretos, proyecci\u00f3n de todo nuestro amor hacia los hermanos por amor de Dios. Es decir, <strong>son necesarios disc\u00edpulos de Jes\u00fas, aut\u00e9nticos<\/strong> en el mundo, no s\u00f3lo en los conventos. Disc\u00edpulos que voluntariamente Lo sigan, impulsados solo por un iluminado amor hacia El. Gente que est\u00e9 dispuesta a todo. <strong>Un ej\u00e9rcito de voluntarios, porque el amor es libre.<\/strong>  <strong>Es necesario edificar una sociedad nueva<\/strong>, renovada por la Buena Nueva siempre antigua y siempre nueva, donde resplandezcan con el amor la justicia y la verdad. \u00a1Una sociedad que supere en belleza y en concreci\u00f3n a toda otra sociedad, que sea el sue\u00f1o hecho realidad por los hombres para los hombres, que sea donada por Dios a Sus hijos que Lo reconocen y Lo adoran como Padre!  Una sociedad que testimonie s\u00f3lo un nombre: Dios. Porque como a aquel pr\u00f3fugo h\u00fangaro no le bastaba la libertad, no le bastaba el pan, sino que le era necesaria su madre (pues se trata de regresar a lo puro que da la naturaleza, primer escal\u00f3n hacia el Creador), de igual manera para cuantos est\u00e1n diseminados en el mundo y creen en el triunfo de ideas aparentemente bellas, pero amenazadas en su base por el ateismo, es necesario el don de Dios. Dios s\u00f3lo puede colmar\u00a0el vac\u00edo cavado durante tanto a\u00f1os\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Chiara Lubich<\/p>\n<p> (<em>Publicado en Citt\u00e0 Nuova del 15\/1\/1957) <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chiara Lubich en un art\u00edculo de 1957 hizo un llamamiento que no qued\u00f3 sin respuesta. Ahora es de m\u00e1xima actualidad.<\/p>\n<p> 11\/08\/2006<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-294198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294198\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}