{"id":294328,"date":"2007-05-09T22:00:00","date_gmt":"2007-05-09T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-fazenda-da-esperanca\/"},"modified":"2024-05-13T20:49:33","modified_gmt":"2024-05-13T18:49:33","slug":"la-fazenda-da-esperanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-fazenda-da-esperanca\/","title":{"rendered":"La Fazenda da Esperan\u00e7a"},"content":{"rendered":"<p><strong>P. Hans Stapel \u2013 Nacido en Alemania, en Paderborn, Hans Stapel vive una infancia dif\u00edcil<\/strong>, en una familia que pierde todo durante la guerra. En su juventud tiene inicio la b\u00fasqueda de la fe y el encuentro con la espiritualidad de los Focolares, hasta llegar a la elecci\u00f3n de la vida religiosa en el orden franciscano. \u201cTodav\u00eda antes de ser ordenado sacerdote, es enviado a Brasil y seguidamente le conf\u00edan la parroquia de Guaratinguet\u00e1. Es precisamente all\u00ed que inicia la nueva divina aventura. \u201cUna noche -cuenta- alguien toca a la puerta.\u00a0 Era una joven que esperaba un ni\u00f1o. Pide algo de comer y un lugar para dormir. Pero \u00bf puede un sacerdote recibir en su casa, de noche, a una muchacha tan joven y bella \u00bfSi San Francisco hubiese estado aqu\u00ed, qu\u00e9 habr\u00eda hecho?\u201d Hace entrar a la joven que se restaura y duerme hasta tarde la ma\u00f1ana siguiente. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, regresa para agradecerle. \u201cMe conf\u00eda que si yo no le hubiese abierto la puerta\u00a0 esa noche, su ni\u00f1o nunca habr\u00eda nacido\u201d. Es el testimonio de este estilo de vida el que le llega al coraz\u00f3n de sus parroquianos.\u00a0 A partir de ese episodio nace una casa para madres-adolescentes, sostenida por la comunidad parroquial.<\/p>\n<p><strong>Un joven parroquiano, Nelson Giovanelli, que formaba parte del Movimiento <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/page.php?codcat2=1245&amp;codcat1=318&amp;lingua=ES&amp;titolo=nuevas%20generaciones&amp;tipo=J\u00f3venes\" target=\"_self\" rel=\"noopener\">Gen<\/a><\/strong> (Generaci\u00f3n Nueva del Movimiento de los Focolares) <strong>queda particularmente impresionado por la ense\u00f1anza del P. Hans.<\/strong> Todos los d\u00edas, despu\u00e9s del trabajo, Nelson va a la Misa. Por el camino, regresando a casa, encuentra un grupo de j\u00f3venes que se drogan. Inspirado por las palabras de San Pablo \u201cMe he hecho d\u00e9bil con los d\u00e9biles, para ganar a los d\u00e9biles\u201d, Nelson tiene el valor de acercarse a esos j\u00f3venes.<\/p>\n<p><strong>Y a trav\u00e9s de un gesto muy sencillo \u2013le pide a uno de ellos que le ense\u00f1e a hacer brazaletes artesanales- que Nelson es introducido en el grupo,<\/strong> ponen a prueba sus intenciones. Un d\u00eda un muchacho le pide prestada su bicicleta, que usa para ir a trabajar. \u00bfQuer\u00eda vendarla para tener a cambio un poco de droga? Nelson decide correr el riesgo. Para su gran sorpresa los j\u00f3venes le devuelven su bicicleta incluso reparada y pulida. Pero esto es s\u00f3lo el inicio. Durante la Misa Nelson le pide a Dios algo m\u00e1s: que al menos uno de estos muchachos cambie de vida. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, uno de estos j\u00f3venes le pide que lo ayude a salir del mundo de la droga.<\/p>\n<p><strong>Nelson no tiene ninguna experiencia en la recuperaci\u00f3n de drogadictos:<\/strong> le puede proponer como ayuda aquello que \u00e9l mismo est\u00e1 viviendo: el Evangelio. Al d\u00eda siguiente se encuentran en la Misa. Eligen una palabra de Dios para poner en pr\u00e1ctica. La noche siguiente se comunican c\u00f3mo les fue. Antonio poco a poco es otra persona. Vuelve a tener confianza en s\u00ed mismo, a tomarle el gusto a las cosas sencillas, al punto de atraer a los otros amigos de la calle, que desean conocer la experiencia de Nelson y Antonio. Empiezan a intuir los efectos incluso terap\u00e9uticos de una experiencia de Evangelio vivido en la apertura al otro. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s van a vivir juntos a una granja abandonada recibida de regalo. Ponen todo en com\u00fan: trabajo, tiempo, ideas.<\/p>\n<p><strong>Nace as\u00ed la primera \u201cFazenda da Esperan\u00e7a\u201d,<\/strong> una comunidad de j\u00f3venes que desean salir del t\u00fanel: \u201cNosotros no ten\u00edamos ni m\u00e9dicos ni medicinas, no era f\u00e1cil obtenerlas\u201d \u2013 recuerda el P. Hans, siempre presente con su acompa\u00f1amiento espiritual . \u201cAl mismo tiempo teniendo que acudir a quien no pod\u00eda esperar, pusimos manos a la obra con el \u00fanico medio a nuestra disposici\u00f3n: la espiritualidad de comuni\u00f3n. En primer lugar tratamos de despertar en los j\u00f3venes el dinamismo del amor cristiano\u201d.<\/p>\n<p><strong>En esta aventura participan no s\u00f3lo los drogadictos, sino otros j\u00f3venes de la parroquia,<\/strong> que sienten el impulso de ponerse a disposici\u00f3n de los \u201cpeque\u00f1os\u201d. La alegr\u00eda que deriva de esta experiencia funciona como \u201cterapia\u201d y es la semilla de la que florecen las primeras consagraciones a Dios en este servicio a la Iglesia. El primero es naturalmente Nelson: quien siempre se hab\u00eda dejado guiar por el Esp\u00edritu Santo, y ahora siente que no puede abandonar la obra nacida con \u00e9l para seguir proyectos personales. La idea de consagrarse a Dios se abre camino en \u00e9l. En una carta a Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focoalres, Nelson le comunica su deseo. Chiara lo anima a continuar por este camino, para seguir viviendo por Dios en medio de los j\u00f3venes marginados.<\/p>\n<p><strong>Algunos a\u00f1os despu\u00e9s, tambi\u00e9n algunas j\u00f3venes \u2013una asistente social de 30 a\u00f1os, y una joven de 21 deciden dejar la familia y el novio para dedicarse a los \u201cpeque\u00f1os\u201d- inician una comunidad<\/strong> de recuperaci\u00f3n femenina.\u00a0 En 1992 tambi\u00e9n el Padre Hans puede dedicarse a tiempo completo a la Fazenda. Los Obispos reconocen cada vez m\u00e1s en ella una obra de Dios, tanto que la definen como \u201cun santuario moderno de evangelizaci\u00f3n\u201d. El Card. Aloisio Lorscheider dir\u00e1: \u201cAqu\u00ed el Evangelio ha encontrado una casa, y con \u00e9sta la esperanza\u201d. Crece continuamente el\u00a0 n\u00famero de j\u00f3venes y familias que \u2013mediante el contacto con estas comunidades- regresan a la vida no s\u00f3lo libres de la droga, sino con una fe renovada y viva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>todo inicia con un gesto simple&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-294328","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294328"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294328\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}