{"id":294366,"date":"2007-09-30T22:00:00","date_gmt":"2007-09-30T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/octubre-de-2007-la-importancia-del-otro\/"},"modified":"2024-05-13T20:49:37","modified_gmt":"2024-05-13T18:49:37","slug":"octubre-de-2007-la-importancia-del-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/octubre-de-2007-la-importancia-del-otro\/","title":{"rendered":"Octubre de 2007 &#8211; La importancia del otro"},"content":{"rendered":"<p>Es necesario hablar, a todos, siempre.<br \/>Muchas veces la Palabra de Vida nos invita a vivir, a ser el amor. Pero tambi&eacute;n es necesario trasmitir la Palabra, anunciarla, comunicarla, hasta involucrar a los dem&aacute;s en una vida de donaci&oacute;n, de fraternidad.<br \/>Las &uacute;ltimas palabras de Jes&uacute;s fueron: &#8220;Vayan por todo el mundo, anuncien la buena noticia<sup>1<\/sup>&#8221;.<br \/>Esa era la pasi&oacute;n que impulsaba a Pablo a viajar por el mundo entonces conocido y a dirigirse a personas de culturas y creencias diferentes: &#8220;Si anuncio el Evangelio, no lo hago para vanagloriarme; al contrario, es para m&iacute; una necesidad imperiosa. &iexcl;Ay de m&iacute; si no predicara el Evangelio!<sup>2<\/sup>&#8221;<br \/>Haci&eacute;ndose eco de las palabras de Jes&uacute;s y confirmado por su propia experiencia, Pablo recomienda tambi&eacute;n a su fiel disc&iacute;pulo, Timoteo, y a cada uno de nosotros: <\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;Proclama la Palabra&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>Para que el hablar resulte eficaz es necesario que antes &#8211;cuando es posible&#8211; se construya una relaci&oacute;n con las personas a las que nos dirigimos.<br \/>Incluso cuando no se pueda hablar con palabras, se lo puede hacer con el coraz&oacute;n. A veces la palabra s&oacute;lo puede expresarse en un silencio respetuoso, a trav&eacute;s de una sonrisa, o bien interes&aacute;ndonos por el mundo del otro, por lo que le preocupa, por sus problemas, dirigi&eacute;ndonos al otro por su nombre, de manera que advierta que &eacute;l o ella es importante para nosotros. Y efectivamente lo es: el otro no nos resulta nunca indiferente.<br \/>Esas palabras sordas, cuando son oportunas, no pueden dejar de abrir una brecha en los corazones y muchas veces el otro se interesa por nosotros y nos pregunta. Ahora bien, &eacute;se es el momento del anuncio. No hay que dejarlo pasar, hay que hablar claramente, aunque quiz&aacute;s con pocas palabras, pero hablar y comunicar el porqu&eacute; de nuestra vida cristiana.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;Proclama la Palabra&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo vivir esta Palabra de Vida y decir, aunque sea s&oacute;lo con nuestro paso, el Evangelio? &iquest;C&oacute;mo darlo a todos? Amando a cada uno, sin distinci&oacute;n. Si somos cristianos aut&eacute;nticos, que viven lo que el Evangelio ense&ntilde;a, nuestras palabras no sonar&aacute;n vac&iacute;as.<br \/>El anuncio ser&aacute; a&uacute;n m&aacute;s luminoso si sabemos dar testimonio del coraz&oacute;n del Evangelio, de la unidad entre nosotros, conscientes de que &#8220;en esto todos reconocer&aacute;n que ustedes son mis disc&iacute;pulos: en el amor que se tengan los unos a los otros&#8221;<sup>3<\/sup>.<br \/>Este es el h&aacute;bito de los cristianos comunes que pueden transmitir varones y mujeres, casados o no, adultos y ni&ntilde;os, enfermos y sanos, para dar testimonio siempre y en todas partes, con la propia vida, de Aqu&eacute;l en quien creen, de Aqu&eacute;l a quien quieren amar.<\/p>\n<p>por Chiara Lubich<\/p>\n<p class=\"nota\"><em>1) Cf Evangelio de Marcos 16, 15; Evangelio de Mateo 28, 19-20; <br \/>2) Primera carta de Pablo a los corintios 9, 16; <br \/>3) Evangelio de Juan 13. 35.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&quot;Proclama la Palabra de Dios, insiste con ocasi\u00f3n o sin ella, arguye, reprende, exhorta con paciencia incansable y con af\u00e1n de ense\u00f1ar\u201d (2 Tim, 4,2)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-294366","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294366"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294366\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}