{"id":294390,"date":"2007-11-30T23:00:00","date_gmt":"2007-11-30T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/diciembre-de-2007\/"},"modified":"2024-05-13T20:49:40","modified_gmt":"2024-05-13T18:49:40","slug":"diciembre-de-2007","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/diciembre-de-2007\/","title":{"rendered":"Diciembre de 2007"},"content":{"rendered":"<p>Con estas palabras concluye una amplia secci&oacute;n de la Carta a los Romanos, en la cual San Pablo nos presenta la vida cristiana como una vida de amor a nuestros hermanos y hermanas. &Eacute;ste es, en efecto, el nuevo culto espiritual que el cristiano est&aacute; llamado a ofrecer a Dios bajo la gu&iacute;a del Esp&iacute;ritu Santo1, el cual se anticipa a suscitarlo en nuestros corazones.<\/p>\n<p>Resumiendo el contenido de esta secci&oacute;n, el ap&oacute;stol afirma que el amor al pr&oacute;jimo nos hace realizar plena y perfectamente la voluntad de Dios contenida en la Ley (es decir, en los Mandamientos). El amor a nuestros hermanos y hermanas es el modo m&aacute;s hermoso, m&aacute;s aut&eacute;ntico, de demostrar nuestro amor a Dios.<\/p>\n<p><span class=\"RipPdv\">&#8220;El amor es la plenitud de la ley&#8221;<br \/><\/span><br \/>Pero &iquest;en qu&eacute; consiste concretamente esa plenitud y perfecci&oacute;n? Se lo comprende al leer los vers&iacute;culos precedentes, en los cuales el ap&oacute;stol nos describe las distintas expresiones y los efectos de este amor.<\/p>\n<p>Por lo pronto, el verdadero amor al pr&oacute;jimo no hace ning&uacute;n mal. Adem&aacute;s, nos hace vivir todos los Mandamientos de Dios, sin excluir ninguno, dado que su primer objetivo es el de hacernos evitar todas las formas de mal, hacia nosotros mismos y hacia nuestros hermanos y hermanas, en las que podr&iacute;amos caer.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s de no hacer mal a nadie, este amor nos impulsa tambi&eacute;n a realizar todo el bien que nuestro pr&oacute;jimo necesita.<br \/>Esta Palabra nos impulsa a un amor solidario y sensible a las necesidades, expectativas, derechos leg&iacute;timos de nuestros hermanos y hermanas; a un amor respetuoso de la dignidad humana y cristiana; a un amor puro, comprensivo, capaz de compartir, abierto a todos, como nos ha ense&ntilde;ado Jes&uacute;s.<br \/>Este amor no es posible si no se est&aacute; dispuesto a salir del individualismo y de nuestra autosuficiencia. Por eso es un amor que nos ayuda a superar todas esas tendencias ego&iacute;stas (soberbia, avaricia, lujuria, ambici&oacute;n, vanidad, etc.), que llevamos dentro de nosotros y que constituyen nuestro principal obst&aacute;culo.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;El amor es la plenitud de la ley&#8221;<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo vivir, entonces, la Palabra de Vida en este mes de Navidad? Teniendo presentes las distintas exigencias del amor al pr&oacute;jimo que ella menciona: en primer lugar, evitaremos as&iacute; hacer el mal al pr&oacute;jimo en todas sus formas. Prestaremos atenci&oacute;n constante a los mandamientos de Dios referidos a nuestra vocaci&oacute;n, a nuestra actividad profesional, al ambiente en el cual vivimos. La primera condici&oacute;n para actuar el amor cristiano es la de no ir nunca contra los Mandamientos de Dios.<\/p>\n<p>Por otra parte, prestaremos atenci&oacute;n a lo que constituye el alma, el motivo, el objetivo de todos los Mandamientos. Cada uno de ellos nos quiere llevar, como hemos visto, a un amor cada vez m&aacute;s atento, cada vez m&aacute;s delicado y respetuoso, cada vez m&aacute;s concreto.<br \/>Al mismo tiempo, desarrollaremos en nosotros el esp&iacute;ritu de desapego de nosotros mismos, de superaci&oacute;n de nuestros ego&iacute;smos, consecuentes con la pr&aacute;ctica del amor cristiano. As&iacute; realizaremos &#8220;plenamente&#8221; la voluntad de Dios; le demostraremos nuestro amor del modo que a El m&aacute;s le agrada. <\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;El amor es la plenitud de la ley&#8221;<\/p>\n<p>&Eacute;sta fue la experiencia de un abogado que se desempe&ntilde;a en el Ministerio de Trabajo. &#8220;Un d&iacute;a &#8211;cuenta&#8211; le presento al propietario de una empresa la denuncia de que los obreros no hab&iacute;an cobrado de acuerdo a las normas vigentes. Despu&eacute;s de catorce d&iacute;as de b&uacute;squeda incesante, encuentro los documentos que atestiguan la irregularidad. Le pido a Jes&uacute;s la fuerza para ser fiel a sus palabras &#8211;que exigen atenerme a la verdad&#8211; y ser, al mismo tiempo, instrumento de su amor. Ante las pruebas, el empresario se defiende diciendo que ciertas leyes le parecen injustas. Le hago notar que nuestros errores no pueden ser justificados por la incoherencia de los dem&aacute;s. Durante la conversaci&oacute;n que entablamos me doy cuenta de que tiene las mismas exigencias de justicia e igualdad que yo, pero que se ha dejado llevar por su entorno. Al fin me dice: &#8216;Usted habr&iacute;a podido humillarme y maltratarme, pero no lo hizo. Por eso me siento en el deber moral de comenzar de nuevo&#8217;. Como tiene un compromiso que atender de inmediato, no le queda tiempo para la redacci&oacute;n del acta de infracci&oacute;n. Entonces toma una hoja, la firma en blanco&nbsp; y me la entrega, como prueba de que est&aacute; dispuesto a cambiar ya mismo&#8221;.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl amor es la plenitud de la ley\u201d (Rom 13, 10)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-294390","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294390"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294390\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}