{"id":294396,"date":"2008-01-06T23:00:00","date_gmt":"2008-01-06T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/un-gran-designio-sostiene-la-familia\/"},"modified":"2024-05-13T20:49:40","modified_gmt":"2024-05-13T18:49:40","slug":"un-gran-designio-sostiene-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/un-gran-designio-sostiene-la-familia\/","title":{"rendered":"Un gran designio sostiene la familia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cuando Dios cre\u00f3 el g\u00e9nero humano plasm\u00f3 una familia<\/strong>. Cuando  el Autor sagrado quiso manifestar el ardor y la fidelidad del amor de Dios hacia  el pueblo elegido, se sirvi\u00f3 de s\u00edmbolos o analog\u00edas familiares. Cuando Jes\u00fas se  encarn\u00f3, se rode\u00f3 de una familia y cuando comenz\u00f3 su misi\u00f3n en Can\u00e1, estaba en  las bodas de una nueva familia.  <strong>Son sencillas constataciones que revelan lo importante y valiosa que  es la familia<\/strong> en el pensamiento de Dios. \u00c9l no solo le ha dado una gran  dignidad, sino que ha querido que sea \u201ca Su imagen\u201d, entrelaz\u00e1ndola con el  misterio de Su misma vida, que es Unidad y Trinidad de Amor.  <strong>Por lo tanto, un gran designio sostiene la familia<\/strong> y la pone  tras las huellas de la Santa Familia de Nazaret. La familia, lugar de un amor  que va y vuelve, de comuni\u00f3n, de fecundidad y ternura, es signo, s\u00edmbolo y tipo  de cualquier otra forma de humanidad asociada.  <strong>No es ret\u00f3rico afirmar que la familia es el primer bien  social.<\/strong> En la gratuidad cotidiana que da sentido y valor a sus  funciones de generaci\u00f3n y educaci\u00f3n, la familia introduce en el tejido social  ese bien insustituible que es el capital humano, poni\u00e9ndose de esa manera come  recurso eficaz de la humanidad. Pero no solo esto. La familia sabe abrir casa y  coraz\u00f3n a los dramas que sufre la sociedad y sabe llevar el calor familiar all\u00ed  donde las estructuras e instituciones, aun con toda la buena voluntad, no pueden  llegar.  <strong>Pero si es grande su designio, igualmente grande tiene  que ser el compromiso para llevarlo a cabo<\/strong>. Hoy, m\u00e1s que nunca, vemos  que la familia manifiesta al mundo su fragilidad. Vemos esposos que, ante las  primeras dificultades de la vida en pareja, dejan de creer en el amor que se  ten\u00edan.\u00a0Vemos hijos que, privados de la cercan\u00eda de unos padres unidos,  encuentran dificultad para alzar el vuelo hacia un futuro comprometido. Vemos  ancianos que, alejados del n\u00facleo familiar, han perdido su ciudadan\u00eda y su  identidad.  <strong>Hoy m\u00e1s que nunca la familia tiene que ser  amada<\/strong>, protegida y sostenida. Es necesario, no dejar de acudir nunca,  al designio originario de la familia, que la ve unida caen un \u2018para siempre\u2019 que  la consolida y la realiza. Es necesario llenar de significado la vivencia  familiar con una espiritualidad de comuni\u00f3n, inherente a la familia, peque\u00f1a  comunidad de amor. Son necesarias corrientes de opini\u00f3n fundadas sobre los  valores, y pol\u00edticas familiares adecuadas.  Este es el ardiente deseo que  pongo en las manos de Mar\u00eda Sant\u00edsima, sede de la sabidur\u00eda y ama de casa, para  el bien de la familia hoy y para la realizaci\u00f3n de toda la familia humana.  &nbsp;  <em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje de Chiara Lubich por la celebraci\u00f3n de la familia, en Madrid, 30 diciembre 2007<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-294396","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294396"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294396\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}