{"id":294412,"date":"2008-02-28T23:00:00","date_gmt":"2008-02-28T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/marzo-2008\/"},"modified":"2024-05-13T20:49:42","modified_gmt":"2024-05-13T18:49:42","slug":"marzo-2008","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/marzo-2008\/","title":{"rendered":"marzo 2008"},"content":{"rendered":"<p>Esta es una maravillosa palabra de Jes&uacute;s que, en cierto sentido, todo cristiano puede repetir para s&iacute; mismo y que, si la pone en pr&aacute;ctica, est&aacute; en condiciones de llevarlo muy lejos en el Santo Viaje de la vida.<br \/>Jes&uacute;s, sentado junto al pozo de Jacob, en Samar&iacute;a, est&aacute; concluyendo su di&aacute;logo con la samaritana. Los disc&iacute;pulos, que vuelven de la ciudad cercana, donde fueron a comprar provisiones, se asombran de que el Maestro est&eacute; hablando con una mujer, pero ninguno le pregunta por qu&eacute; lo hace y, cuando la samaritana se va, lo invitan a comer. Jes&uacute;s intuye sus pensamientos y les explica el motivo de aquella conversaci&oacute;n, respondi&eacute;ndoles: &#8220;Yo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen&#8221;.<br \/>Los disc&iacute;pulos no comprenden: piensan en el alimento material y se preguntan entre ellos si, durante su ausencia, alguien le ha tra&iacute;do de comer al Maestro. Entonces Jes&uacute;s les dice abiertamente esta frase:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envi&oacute; y llevar a cabo su obra&#8221; (Jn 4, 34)<\/p>\n<p>Todos los d&iacute;as tenemos necesidad de alimento para mantenernos con vida. Jes&uacute;s no lo niega. Y aqu&iacute; habla precisamente de su necesidad natural, pero lo hace para afirmar la existencia y la exigencia de otro alimento, de un alimento m&aacute;s importante, del cual &eacute;l no puede prescindir.<br \/>Jes&uacute;s baj&oacute; del Cielo para hacer la voluntad de aquel que lo envi&oacute; a llevar&nbsp; a cabo su obra. No tiene ideas o proyectos suyos m&aacute;s que los del Padre. Las palabras que pronuncia, las obras que realiza, son las del Padre. No hace su&nbsp; propia voluntad sino la de aquel que lo ha enviado. Esa es la vida de Jes&uacute;s. Realizarla es lo que sacia su hambre. Al hacer su voluntad, se alimenta.<br \/>La adhesi&oacute;n plena a la voluntad del Padre es lo que caracteriza su vida, hasta la muerte de cruz, donde verdaderamente habr&aacute; llevado a cabo en plenitud la obra que el Padre le hab&iacute;a confiado.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envi&oacute; y llevar a cabo su obra&#8221; (Jn 4, 34)<\/p>\n<p>Jes&uacute;s considera la voluntad del Padre como su alimento, porque al actuarla, &#8220;asimilarla&#8221;, &#8220;comerla&#8221;, al identificarse con ella, recibe de ella la Vida.<br \/>Pero &iquest;cu&aacute;l es la voluntad del Padre, esa obra suya que Jes&uacute;s tiene que llevar a cabo? Es procurarle al hombre la salvaci&oacute;n, darle la Vida que no muere.<br \/>Pues bien, un momento antes, con su conversaci&oacute;n y su amor, Jes&uacute;s le acababa de comunicar a la samaritana un germen de esa Vida. En efecto, los disc&iacute;pulos podr&aacute;n ver muy pronto c&oacute;mo esa Vida brota y se extiende, porque la samaritana comunicar&aacute; la riqueza descubierta y recibida a otros samaritanos: &#8220;Vengan a ver a un hombre que&#8230; &iquest;No ser&aacute; el Mes&iacute;as?&#8221;1.<br \/>Jes&uacute;s, habl&aacute;ndole a la samaritana, revela el plan de Dios, que es Padre: que todos los hombres reciban el don de su vida. Esa es la obra que a Jes&uacute;s le apremia llevar a cabo, para confiarla luego a sus disc&iacute;pulos, a la Iglesia.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envi&oacute; y llevar a cabo su obra&#8221; (Jn 4, 34)<\/p>\n<p>&iquest;Podemos nosotros vivir esta Palabra tan t&iacute;pica de Jes&uacute;s, que refleja de modo tan particular su ser, su misi&oacute;n, su celo? Por cierto: ser&aacute; necesario que vivamos tambi&eacute;n nosotros nuestro ser hijos del Padre por la vida que Cristo nos ha comunicado, y alimentar as&iacute; nuestra vida con su voluntad.<br \/>Lo podemos hacer llevando a cabo lo que &eacute;l quiere de nosotros a cada momento de manera perfecta, como si no tuvi&eacute;ramos otra cosa que hacer. En efecto, Dios no quiere m&aacute;s que eso.<br \/>Aliment&eacute;monos, entonces, de lo que Dios nos pide en cada instante y experimentaremos que esta manera de actuar nos sacia: nos da paz, alegr&iacute;a, felicidad, nos da un anticipo &#8211;y no es exagerado decirlo&#8211; de la felicidad eterna.<br \/>As&iacute; contribuiremos tambi&eacute;n nosotros, con Jes&uacute;s, a que se realice d&iacute;a a d&iacute;a la obra del Padre. Ser&aacute; la mejor manera de vivir la Pascua.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p>1) Evangelio de Juan 4, 29.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMi comida es hacer la voluntad de aquel que me envi\u00f3 y llevar a cabo su obra\u201d (Jn 4, 34)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3597,46],"tags":[],"class_list":["post-294412","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida-es","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294412"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294412\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}