{"id":294434,"date":"2008-03-20T23:00:00","date_gmt":"2008-03-20T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-heroica-leccion-sobre-que-es-el-amor\/"},"modified":"2024-05-13T20:49:55","modified_gmt":"2024-05-13T18:49:55","slug":"la-heroica-leccion-sobre-que-es-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-heroica-leccion-sobre-que-es-el-amor\/","title":{"rendered":"\u2018La heroica lecci\u00f3n sobre qu\u00e9 es el Amor\u2019"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<strong>Viernes santo<\/strong>: la muerte de Jes\u00fas en la cruz es la sublime, divina, heroica lecci\u00f3n de Jes\u00fas sobre qu\u00e9 es el amor. Lo hab\u00eda dado todo: una vida al lado de Mar\u00eda, en medio de las incomodidades y en la obediencia. Tres a\u00f1os de predicaci\u00f3n revelando la Verdad, dando testimonio del Padre, prometiendo el Esp\u00edritu Santo y haciendo toda clase de milagros de amor.  <strong>Tres horas en la cruz<\/strong>, desde la cual perdona a los verdugos, abre el Para\u00edso al ladr\u00f3n, nos da a su Madre y, finalmente, su Cuerpo y su Sangre despu\u00e9s de hab\u00e9rnoslos dado m\u00edsticamente, en la Eucarist\u00eda. Le quedaba la divinidad.  <strong>Su uni\u00f3n con el Padre<\/strong>, la dulc\u00edsima e inefable uni\u00f3n con \u00c9l, que lo hab\u00eda hecho tan potente en la tierra, como Hijo de Dios, y a\u00fan en la cruz mostraba su realeza, este sentimiento de la presencia de Dios, deb\u00eda ir desapareciendo en el fondo de su alma, hasta no sentirlo m\u00e1s; separarlo de alg\u00fan modo de Aquel del que dijo que era una sola cosa con \u00c9l: \u201c<em>El Padre y yo somos una sola cosa<\/em>\u201d (Jn 10, 30). En \u00c9l, el amor estaba anulado, la luz apagada; la sabidur\u00eda callaba. Se hac\u00eda nada, entonces, para hacernos part\u00edcipes del Todo; gusano de la tierra (Salmo 22, 7), para hacernos hijos de Dios.  <strong>Est\u00e1bamos separados del Padre<\/strong>. Era necesario que el Hijo, en el que todos nos encontr\u00e1bamos, probara la separaci\u00f3n del Padre. Ten\u00eda que experimentar el abandono de Dios para que nosotros nunca m\u00e1s nos sinti\u00e9ramos abandonados. \u00c9l hab\u00eda ense\u00f1ado que nadie tiene mayor caridad de quien da la vida por los amigos. \u00c9l, la Vida, daba todo de s\u00ed. Era el punto culminante, la expresi\u00f3n m\u00e1s bella del amor.  <strong>Su rostro est\u00e1 detr\u00e1s de todos los aspectos dolorosos de la vida; cada uno de ellos es \u00c9l. <\/strong>S\u00ed, porque Jes\u00fas que grita el abandono es la figura del mudo: ya no sabe hablar. Es la figura del ciego: no ve; del sordo: no oye. Es el cansado que se queja. Roza la desesperaci\u00f3n. Es el hambriento de uni\u00f3n con Dios. Es la figura del desilusionado, del traicionado, parece haber fracasado. Es miedoso, t\u00edmido, desorientado. Jes\u00fas abandonado es la tiniebla, la melancol\u00eda, el contraste, la figura de todo lo que es raro, indefinible, que parece monstruoso, porque es un Dios que pide ayuda. Es el solitario, el desamparado. Parece in\u00fatil, un descartado, trastornado. Lo podemos ver en cada hermano que sufre. Acerc\u00e1ndonos a los que se parecen a \u00c9l, podemos hablarles de Jes\u00fas abandonado. A los que se descubren semejantes a \u00c9l y aceptan compartir su suerte, \u00c9l se convierte, para el mudo la palabra; para quien no sabe, la respuesta; para el ciego, la luz; para el sordo, la voz; para el cansado, el descanso; para el desesperado, la esperanza; para el separado, la unidad; para el inquieto, la paz. Con \u00c9l, las personas se transforman y lo absurdo del dolor adquiere sentido. \u00c9l hab\u00eda gritado el por qu\u00e9, al que nadie hab\u00eda dado respuesta, para que tuvi\u00e9ramos la respuesta a cada por qu\u00e9. El problema de la vida humana es el dolor. Cualquier tipo de dolor, por m\u00e1s terrible que sea, sabemos que Jes\u00fas lo ha hecho suyo y transforma, por una alquimia divina, el dolor en amor. Por experiencia puedo decir que apenas nos alegramos de un dolor, para ser como \u00c9l y luego seguimos amando haciendo la voluntad de Dios, el dolor, si es espiritual desaparece, y si es f\u00edsico se convierte en yugo suave. Nuestro amor puro en contacto con el dolor, lo transforma en amor; en cierto modo lo diviniza, casi continuando en nosotros \u2013 si as\u00ed podemos decir \u2013 la divinizaci\u00f3n que Jes\u00fas hizo del dolor.  <strong>Y despu\u00e9s de cada encuentro con Jes\u00fas abandonado<\/strong>, amado, encuentro a Dios de un modo nuevo, m\u00e1s cara a cara, m\u00e1s evidente, en una unidad m\u00e1s plena. La luz y la alegr\u00eda vuelven y, con la alegr\u00eda, la paz que es fruto del Esp\u00edritu. La luz, la alegr\u00eda, la paz que nacen del dolor amado impactan y conquistan a las personas m\u00e1s dif\u00edciles. Clavados en la cruz se es madre y padre de almas. La m\u00e1xima fecundidad es el efecto. Como escribe Olivier Cl\u00e9ment \u201c<em>el abismo, que por un instante abri\u00f3 aquel grito, se ve colmado por el gran soplo de la resurrecci\u00f3n<\/em>\u201d. Se anula cualquier tipo de desuni\u00f3n, la separaci\u00f3n y las rupturas son sanadas, resplandece la fraternidad universal, da lugar a milagros de resurrecci\u00f3n, nace una nueva primavera en la Iglesia y en la humanidad<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensamientos de Chiara sobre la Semana Santa<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-294434","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294434"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294434\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}