{"id":294472,"date":"2008-10-31T23:00:00","date_gmt":"2008-10-31T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/seguir-las-huellas-de-jesus-noviembre-2008\/"},"modified":"2024-05-13T20:49:59","modified_gmt":"2024-05-13T18:49:59","slug":"seguir-las-huellas-de-jesus-noviembre-2008","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/seguir-las-huellas-de-jesus-noviembre-2008\/","title":{"rendered":"Seguir las huellas de Jes\u00fas &#8211; Noviembre 2008"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No creas que, porque est&aacute;s en el mundo, puedes nadar en &eacute;l como un pez en el agua. No creas que, porque el mundo entra en tu casa a trav&eacute;s de ciertas radios y de la televisi&oacute;n, est&aacute;s autorizado a escuchar cualquier programa o a ver todas las transmisiones. <br \/>No creas que, porque recorres los caminos del mundo, puedes mirar impunemente todos los afiches y puedes comprarte en el kiosco o en la librer&iacute;a cualquier publicaci&oacute;n indiscriminadamente. No creas que, porque est&aacute;s en el mundo, todas las formas de vivir del mundo pueden ser tuyas: las experiencias f&aacute;ciles, la inmoralidad, el aborto, el divorcio, el odio, la violencia, el hurto.<br \/>No, no. T&uacute; est&aacute;s en el mundo. &iquest;Y qui&eacute;n lo puede negar? Pero t&uacute; no eres del mundo . <\/p>\n<p>Y esto representa una gran diferencia. Esto te clasifica entre los que no se nutren de las cosas que son del mundo sino de aquellas que te son expresadas por la voz de Dios dentro de ti. Esa voz est&aacute; en el coraz&oacute;n de todo hombre y &#8211; si la escuchas &#8211; te hace entrar en un reino que no es de este mundo, donde se viven el amor verdadero, la justicia, la pureza, la mansedumbre, la pobreza, donde rige el dominio de uno mismo.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;El que quiera venir detr&aacute;s de m&iacute;, que renuncie a s&iacute; mismo, que cargue con su cruz cada d&iacute;a y me siga&#8221;<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; muchos j&oacute;venes escapan a Oriente, por ejemplo, a India, para encontrar un poco de silencio y captar el secreto de ciertos grandes espiritualistas que, por larga mortificaci&oacute;n de su yo interior, dejan transparentar un amor (&#8230;) que impresiona a todos aquellos que se les acercan? Es la reacci&oacute;n natural al alboroto del mundo, al ruido que vive fuera y dentro de nosotros, que ya no deja espacio al silencio para escuchar a Dios. &iexcl;Ay de m&iacute;! &iquest;Hace falta ir hasta la India, cuando desde hace dos mil a&ntilde;os Cristo te dijo: &#8220;Renuncia a ti mismo&#8230; renuncia a ti mismo&#8230;&#8221;?<br \/>La vida c&oacute;moda y tranquila no es propia del cristiano, y Cristo no pidi&oacute; y no te pide menos si lo quieres seguir. El mundo te embiste como un r&iacute;o crecido y debes caminar en contra de la corriente. El mundo para el cristiano es tupida espesura y hay que mirar d&oacute;nde poner los pies. &iquest;Y d&oacute;nde hay que hacerlo? En las huellas que Cristo mismo te marc&oacute; a su paso por esta tierra: son sus palabras. Hoy &Eacute;l vuelve a decirte: <\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;El que quiera venir detr&aacute;s de m&iacute;, que renuncie a s&iacute; mismo&#8230;&#8221;.<\/p>\n<p>Tal vez esto te exponga al desprecio, a la incomprensi&oacute;n, al escarnio, a la calumnia; esto te aislar&aacute;, te invitar&aacute; a mostrarse tal cual sos, a dejar un cristianismo a la moda. Pero hay m&aacute;s: &#8220;El que quiera venir detr&aacute;s de m&iacute;, que renuncie a s&iacute; mismo, que cargue con su cruz cada d&iacute;a y me siga.&#8221;<br \/>Lo quieras o no, el dolor amarga cualquier existencia. Tambi&eacute;n la tuya. Y peque&ntilde;os y grandes dolores llegan todos los d&iacute;as. &iquest;Quieres esquivarlos? &iquest;Te rebelas? &iquest;Suscitan en ti manifestaciones de enojo? No eres cristiano.<br \/>El cristiano ama la cruz, ama el dolor, aun en medio de las l&aacute;grimas, porque sabe que tienen valor. No por nada entre los innumerables medios que Dios ten&iacute;a a su disposici&oacute;n para salvar la humanidad, eligi&oacute; el dolor.<\/p>\n<p>Pero &Eacute;l &#8211; recu&eacute;rdalo &#8211; despu&eacute;s de haber llevado la cruz y haber sido clavado, resucit&oacute;. La resurrecci&oacute;n es tambi&eacute;n tu destino , si en lugar de despreciar el dolor que te procura tu coherencia cristiana y cualquier otro que la vida te presente, sabes aceptarlo con amor. Experimentar&aacute;s entonces que la cruz es el camino, desde esta tierra, a una alegr&iacute;a jam&aacute;s probada; la vida de tu alma comenzar&aacute; a crecer. El reino de Dios en ti adquirir&aacute; consistencia y afuera, de a poco, el mundo desaparecer&aacute; ante tus ojos y te parecer&aacute; de cart&oacute;n. Y no envidiar&aacute;s m&aacute;s a nadie. Entonces te podr&aacute;s llamar seguidor de Cristo. Y, como Cristo, a quien seguiste, ser&aacute;s luz y amor para las innumerables llagas que laceran a la humanidad de hoy.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl que quiera venir detr\u00e1s de m\u00ed, que renuncie a s\u00ed mismo, que cargue con su cruz cada d\u00eda y me siga\u201d (Lc. 9,23)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-294472","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294472\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}