{"id":294510,"date":"2009-04-23T22:00:00","date_gmt":"2009-04-23T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/terremoto-en-abruzzo-una-experiencia-que-cambia-la-vida\/"},"modified":"2024-05-13T20:50:04","modified_gmt":"2024-05-13T18:50:04","slug":"terremoto-en-abruzzo-una-experiencia-que-cambia-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/terremoto-en-abruzzo-una-experiencia-que-cambia-la-vida\/","title":{"rendered":"Terremoto en Abruzzo: una experiencia que cambia la vida"},"content":{"rendered":"<p>Mucho m\u00e1s que solidaridad  <em>\u201cEntre el polvo de L\u2019Aquila se respir\u00f3 mucha humanidad<\/em> \u2013 nos cuenta Humberto, voluntario de la unidad de rescate alpina, comprometido en las operaciones de salvamento entre los escombros -. <em>Se derrumbaron prejuicios, presunciones, arrogancia y parec\u00eda que s\u00f3lo hubiese quedado la \u201cpureza\u201d del hombre, como si apenas nos hubiesen creado. Hab\u00eda mucho m\u00e1s que s\u00f3lo solidaridad: la humanidad de todos emergi\u00f3 en su espl\u00e9ndida grandeza\u201d.<\/em>  <strong>Una experiencia que te cambia.<\/strong>  Marta, de diecinueve a\u00f1os y estudiante de ingenier\u00eda civil de la Universidad de L\u2019Aquila, no puede evitar conmoverse: <em>\u201cEs una experiencia que te cambia. S\u00f3lo Dios queda. Lo sab\u00eda, lo cre\u00eda, pero ahora lo he experimentado. \u00bfDe qu\u00e9 sirvi\u00f3 programar la vida? Ahora vivo un d\u00eda a la vez, es m\u00e1s, un instante a la vez\u201d.<\/em> El domingo 5 de abril el temblor, de las 11 de la noche fue acompa\u00f1ado por un bramido.\u00a0 Marta se asust\u00f3 mucho. Ni ella ni sus compa\u00f1eras sab\u00edan qu\u00e9 hacer, a pesar de que la casa que alquilan, construida en los a\u00f1os noventa, parec\u00eda segura. Llamaron por tel\u00e9fono a sus respectivos padres. Parecer\u00eda que se hubieran puesto de acuerdo en la respuesta: no se preocupen, no tiene sentido exagerar, piensen m\u00e1s bien en estudiar. \u00bfQui\u00e9n sabe cu\u00e1ntos remordimientos, a pesar de que sus hijas lograron salvarse.  Chiara, 24 a\u00f1os, cursa odontolog\u00eda, recuerda muy bien el temblor de las 10:45 de la noche. Estaba hablando por tel\u00e9fono con Lisa: \u00a1qu\u00e9 susto! Las otras estudiantes de las respectivas habitaciones ya hab\u00edan abandonado L\u2019Aquila. Solas en dos casas. Deciden dormir juntas, <em>\u201c\u00bfVoy a tu casa? \u201c\u00bfVienes t\u00fa a la m\u00eda?\u201d.<\/em> Menos mal que Chiara fue donde su amiga. Su casa estaba ubicada en una de las zonas que quedaron m\u00e1s afectadas.  <strong>Reconstruir. Tambi\u00e9n por dentro<\/strong>  No se puede olvidar otra tipo de reconstrucci\u00f3n. La de las much\u00edsimas personas traumatizadas por el sisma. Las crisis de p\u00e1nico, el estado de ansiedad y de inseguridad, la dificultad de administrar la cotidianidad y de proyectar se ven acompa\u00f1ados con frecuencia por insomnio y falta de reactividad. Los s\u00edntomas del trauma duran meses, cuando no quedan permanentes. <em>\u201cSaberlos dominar<\/em> \u2013 nos explica Giuseppe Riccio, neur\u00f3logo, dirigente de psiquiatr\u00eda de la Asl de Teramo, que trabaja con los damnificados \u2013 <em>es posible, pero no es suficiente el apoyo de la psicoterapia y de las medicinas. Sirven contextos ricos en relaciones. Entonces los da\u00f1os del trauma s\u00ed pueden ser reversibles\u201d. En esta crucial reconstrucci\u00f3n interior, la generosidad y el calor humano de grupos, movimientos y asociaciones pueden ser de mucha ayuda\u00bb.<\/em> Como ya se est\u00e1 viendo mientras todav\u00eda la tierra sigue temblando.  <em>Los testimonios han sido publicados en Citt\u00e1 Nuova n.8 del 25.04.2009<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las vicisitudes del terremoto en Abruzzo han sacudido nuestras conciencias, y nos han recordado la actualidad y veracidad de la palabra de vida del mes de abril.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-294510","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294510"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294510\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}