{"id":294540,"date":"2009-09-30T22:00:00","date_gmt":"2009-09-30T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/octubre-de-2009\/"},"modified":"2024-05-13T20:50:15","modified_gmt":"2024-05-13T18:50:15","slug":"octubre-de-2009","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/octubre-de-2009\/","title":{"rendered":"Octubre de 2009"},"content":{"rendered":"<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>&#8220;Constancia&#8221;. &Eacute;sta la traducci&oacute;n de la palabra original griega, que es rica en contenido. Incluye tambi&eacute;n paciencia, perseverancia, resistencia, confianza.<br \/>La constancia es necesaria e indispensable cuando sufrimos, cuando somos tentados, cuando somos proclives a desanimarnos, cuando somos atra&iacute;dos por las seducciones del mundo, cuando somos perseguidos.<br \/>Pienso que t&uacute; tambi&eacute;n te has encontrado, al menos, en una de estas circunstancias y has experimentado que, sin constancia, podr&iacute;as haber sucumbido. A veces quiz&aacute;s has cedido. Ahora tal vez, justamente en este momento, te encuentras inmerso en alguna de estas dolorosas situaciones.<br \/>Y bien, &iquest;qu&eacute; hacer? Recomienza y&#8230; persevera. De otro modo, no puedes llamarte &#8220;cristiano&#8221;. Lo sabes: quien quiere seguir a Cristo tiene que tomar cada d&iacute;a su cruz, debe amar, al menos con la voluntad, el dolor. La vocaci&oacute;n cristiana es una vocaci&oacute;n a la constancia. Pablo, el Ap&oacute;stol, muestra a la comunidad su perseverancia como signo de autenticidad cristiana. Y no duda ubicarla en el plano de los milagros. Si adem&aacute;s se ama la cruz y se persevera, se podr&aacute; seguir a Cristo que est&aacute; en el cielo y, por lo tanto, salvarse.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;Gracias a la constancia salvar&aacute;n sus vidas&#8221;.<\/p>\n<p>Se pueden distinguir dos categor&iacute;as de personas: las que sienten la invitaci&oacute;n a ser verdaderos cristianos, pero esta invitaci&oacute;n cae en sus almas como la semilla sobre el pedregullo. Mucho entusiasmo, como fuego de paja, y despu&eacute;s no queda nada.<br \/>Las segundas, en cambio, reciben la invitaci&oacute;n, como un buen terreno recibe la semilla. Y la vida cristiana germina, crece, supera dificultades, resiste a las tormentas. &Eacute;stas tienen constancia y&#8230; &#8220;gracias a la constancia salvar&aacute;n sus vidas&#8221;.<br \/>Naturalmente, si quieres perseverar no te bastar&aacute; apoyarte s&oacute;lo en tus fuerzas. Te har&aacute; falta la ayuda de Dios. Pablo llama a Dios: &#8220;El Dios de la constancia&#8221;.<\/p>\n<p>Es a &Eacute;l, entonces, que tienes que pedirla y &Eacute;l te la dar&aacute;. Porque si eres cristiano no te puede bastar el haber sido bautizado o alguna espor&aacute;dica pr&aacute;ctica de culto y de caridad. Te har&aacute; falta crecer como cristiano. Y todo crecimiento, en campo espiritual, no puede acontecer si no en medio de las pruebas, los dolores, los obst&aacute;culos, las batallas.<br \/>Hay quien sabe ser constante de verdad: es el que ama. El amor no ve obst&aacute;culos, no ve dificultades, no ve sacrificios. Y la constancia es el amor probado.<br \/>[&#8230;]<br \/>Mar&iacute;a es la mujer de la constancia. Pide a Dios que te encienda en el coraz&oacute;n el amor por &Eacute;l; y la constancia, en todas las dificultades de la vida, te llegar&aacute; como consecuencia, y con &eacute;sta habr&aacute;s salvado tu alma.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">&#8220;Gracias a la constancia salvar&aacute;n sus vidas&#8221;.<\/p>\n<p>Pero hay m&aacute;s. La constancia es contagiosa. Quien es constante da &aacute;nimo tambi&eacute;n a los dem&aacute;s para seguir hasta el final.<br \/>[&#8230;] Apuntemos alto. Tenemos una vida sola y es tambi&eacute;n breve. Apretemos los dientes d&iacute;a tras d&iacute;a, afrontemos una dificultad tras de la otra para seguir a Cristo&#8230; y salvaremos nuestras almas.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p>Palavra de vida publicada por primera vez en junio de 1979.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cGracias a la constancia salvar\u00e1n sus vidas\u201d (Lc, 21, 19)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-294540","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294540"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294540\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}