{"id":294566,"date":"2010-01-31T23:00:00","date_gmt":"2010-01-31T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/febrero-2010\/"},"modified":"2024-05-13T20:50:30","modified_gmt":"2024-05-13T18:50:30","slug":"febrero-2010","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/febrero-2010\/","title":{"rendered":"febrero 2010"},"content":{"rendered":"<p> Jes&uacute;s se presenta como aquel que realiza las promesas divinas y las expectativas de un pueblo cuya historia est&aacute; totalmente marcada por la alianza, que nunca se ha revocado, con su Dios.<br \/> La idea de la puerta se parece y se entiende mejor con otra imagen que Jes&uacute;s usa tambi&eacute;n: &laquo;Yo soy el camino, nadie puede llegar hasta el Padre si no es por m&iacute;&raquo; (2). Por lo tanto, &Eacute;l es realmente un camino y una puerta abierta al Padre, a Dios mismo.<\/p>\n<p> <span style=\"margin: 0pt; padding: 12px 0pt 0pt; font-size: 14px; font-weight: bold; color: rgb(32, 107, 209);\">&laquo;Yo soy la puerta verdadera. Todo el que entre en el aprisco por esta puerta, estar&aacute; a salvo; entrar&aacute; y saldr&aacute; libremente y siempre encontrar&aacute; su pasto&raquo;.<\/span><\/p>\n<p> Concretamente, &iquest;qu&eacute; significa esta Palabra en nuestra vida?<br \/> Son muchas las implicaciones que se derivan de otros pasos del Evangelio que tienen relaci&oacute;n con el p&aacute;rrafo de S. Juan, pero entre todas escojamos la de la &ldquo;puerta estrecha&rdquo; a trav&eacute;s de la que hay que esforzarse por entrar (3) para entrar en la vida.<br \/> &iquest;Por qu&eacute; esta opci&oacute;n? Porque nos parece que es la que m&aacute;s nos acerca a la verdad que Jes&uacute;s dice sobre s&iacute; mismo y que m&aacute;s nos ilumina sobre c&oacute;mo vivirla.<br \/> &iquest;Cu&aacute;ndo se convierte &Eacute;l en puerta abierta de par en par, completamente abierta a la Trinidad? Cuando parece que la puerta del Cielo se le cierra, &Eacute;l se convierte en puerta del Cielo para todos nosotros.<br \/> Jes&uacute;s abandonado (4) es la puerta a trav&eacute;s de la cual tiene lugar el intercambio perfecto entre Dios y la humanidad. Habi&eacute;ndose hecho nada, une a los hijos con el Padre. Jes&uacute;s abandonado es ese vac&iacute;o (el hueco de la puerta) por el que el hombre entra en contacto con Dios y Dios con el hombre.<br \/> &Eacute;l es la puerta estrecha y al mismo tiempo la puerta abierta de par en par, y podemos hacer experiencia de esto.<\/p>\n<p> <span style=\"margin: 0pt; padding: 12px 0pt 0pt; font-size: 14px; font-weight: bold; color: rgb(32, 107, 209);\">&laquo;Yo soy la puerta verdadera. Todo el que entre en el aprisco por esta puerta, estar&aacute; a salvo; entrar&aacute; y saldr&aacute; libremente y siempre encontrar&aacute; su pasto&raquo;.<\/span><\/p>\n<p> En su abandono, Jes&uacute;s se convirti&oacute; para nosotros en acceso al Padre.<br \/> Su parte est&aacute; hecha. Pero para beneficiarse de tanta gracia cada uno de nosotros tambi&eacute;n tiene que hacer su peque&ntilde;a parte, que consiste en acercarse a esa puerta y pasar al otro lado. &iquest;C&oacute;mo?<br \/> Cuando nos sorprende la desilusi&oacute;n o estamos heridos por un trauma o por una desgracia imprevista o por una enfermedad absurda, siempre podemos recordar el dolor que Jes&uacute;s ha personificado en todas estas pruebas y en otras mil m&aacute;s.<br \/> S&iacute;, &Eacute;l est&aacute; presente en todo lo que sabe a dolor. Cada uno de nuestros dolores tiene uno de sus nombres.<br \/> Probemos, pues, a reconocer a Jes&uacute;s en todas las angustias, las estrecheces de la vida, en todas las oscuridades, en nuestras tragedias personales y de los dem&aacute;s, en los sufrimientos de la humanidad que nos rodea. Son &Eacute;l, porque &Eacute;l las ha hecho suyas. Ser&aacute; suficiente decirle con fe: &laquo;Eres T&uacute;, Se&ntilde;or, mi &uacute;nico bien&raquo; (5). Bastar&aacute; con hacer algo concreto para aliviar &ldquo;sus&rdquo; sufrimientos en los pobres y en los infelices para ir m&aacute;s all&aacute; de la puerta, y encontrar en el otro lado una alegr&iacute;a que nunca hemos experimentado, una nueva plenitud de vida.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp; <br \/> <i>Chiara Lubich<\/i><\/p>\n<p><i>1)&nbsp;&nbsp;&nbsp; Palabra de vida de abril de 1999, publicada en Ciudad Nueva, n&ordm; 353, abril de 1999. 2) Cf. Jn 14, 6. 3) Cf. Mt 7, 13. 4) Cf. Mc 15, 34 y Mt 27, 46. 5) Cf. Sal 16(15), 2.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abYo soy la puerta verdadera. Todo el que entre en el aprisco por esta puerta, estar\u00e1 a salvo; entrar\u00e1 y saldr\u00e1 libremente y siempre encontrar\u00e1 su pasto\u00bb. (Jn 10, 9)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-294566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294566"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294566\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}