{"id":294582,"date":"2010-02-28T23:00:00","date_gmt":"2010-02-28T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/marzo-2010\/"},"modified":"2024-05-13T20:50:31","modified_gmt":"2024-05-13T18:50:31","slug":"marzo-2010","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/marzo-2010\/","title":{"rendered":"Marzo 2010"},"content":{"rendered":"<p>&iexcl;Cu&aacute;ntas veces en la vida sientes la necesidad de que alguien te eche una mano y al mismo tiempo sabes que ninguna persona puede resolver tu situaci&oacute;n!<br \/> Es entonces cuando te diriges inadvertidamente a Alguien que sabe hacer posibles las cosas imposibles. Este Alguien tiene un nombre: Jes&uacute;s<br \/> Escucha lo que te dice:<\/p>\n<p> <span style=\"margin: 0pt; padding: 12px 0pt 0pt; font-size: 14px; font-weight: bold; color: rgb(32, 107, 209);\">&laquo;Os aseguro que si tuvierais fe, aunque s&oacute;lo fuera como un grano de mostaza, le dir&iacute;ais a este monte: &iexcl;qu&iacute;tate de ah&iacute; y ponte all&iacute;! Y el monte cambiar&iacute;a de lugar; nada os resultar&iacute;a imposible&raquo;&nbsp; (Mt 17,20)<\/span><\/p>\n<p> Es evidente que la expresi&oacute;n &laquo;mover monta&ntilde;as&raquo; no se tiene que tomar al pie de la letra. Jes&uacute;s no prometi&oacute; a sus disc&iacute;pulos un poder de hacer milagros espectaculares para asombrar a la multitud. Y, de hecho, si vas a buscar en toda la historia de la Iglesia, no encontrar&aacute;s a un santo &ndash;que yo sepa&ndash; que haya cambiado monta&ntilde;as de lugar con la fe. &laquo;Mover monta&ntilde;as&raquo; es una hip&eacute;rbole, es decir, una manera intencionadamente exagerada de decir las cosas para inculcar en la mente de sus disc&iacute;pulos la idea de que para la fe no hay nada imposible.<br \/> As&iacute;, cada milagro que Jes&uacute;s realiz&oacute;, directamente o a trav&eacute;s de los suyos, lo hizo siempre en funci&oacute;n del reino de Dios o del evangelio o de la salvaci&oacute;n de los hombres. Cambiar una monta&ntilde;a de lugar no servir&iacute;a para ese fin.<br \/> La comparaci&oacute;n con el &laquo;grano de mostaza&raquo; es para indicar que Jes&uacute;s no te pide una fe m&aacute;s o menos grande, sino una fe aut&eacute;ntica; y la caracter&iacute;stica de la fe aut&eacute;ntica es apoyarte &uacute;nicamente en Dios y no en tus capacidades.<br \/> Si te asalta la duda o vacilas en la fe, significa que tu confianza en Dios todav&iacute;a no es plena: tienes una fe d&eacute;bil y poco eficaz, que a&uacute;n se apoya en tus fuerzas y en la l&oacute;gica humana.<br \/> En cambio, quien se f&iacute;a enteramente de Dios deja que &Eacute;l mismo act&uacute;e y&hellip; para Dios no hay nada imposible.<br \/> La fe que Jes&uacute;s quiere de sus disc&iacute;pulos es precisamente esa actitud de plena confianza que permite que Dios mismo manifieste su potencia.<br \/> Y esa fe, que por eso mueve monta&ntilde;as, no est&aacute; reservada a algunas personas excepcionales. Es posible y un deber para todos los creyentes.<\/p>\n<p> <span style=\"margin: 0pt; padding: 12px 0pt 0pt; font-size: 14px; font-weight: bold; color: rgb(32, 107, 209);\">&laquo;Os aseguro que si tuvierais fe, aunque s&oacute;lo fuera como un grano de mostaza, le dir&iacute;ais a este monte: &iexcl;qu&iacute;tate de ah&iacute; y ponte all&iacute;! Y el monte cambiar&iacute;a de lugar; nada os resultar&iacute;a imposible&raquo;.<\/span><\/p>\n<p> Se cree que Jes&uacute;s dijo estas palabras a sus disc&iacute;pulos cuando iba a enviarlos a predicar.<br \/> Es f&aacute;cil desanimarse o asustarse cuando se sabe que se es una peque&ntilde;a grey poco preparada, sin cualidades especiales, ante innumerables multitudes a las que es necesario llevarles la verdad del Evangelio.<br \/> Es f&aacute;cil venirse abajo ante gente que tiene intereses bien distintos de los del reino de Dios. Parece una tarea imposible.<br \/> Es entonces cuando Jes&uacute;s asegura a los suyos que con la fe &laquo;mover&aacute;n las monta&ntilde;as&raquo; de la indiferencia y del desinter&eacute;s del mundo.<br \/> Si tienen fe nada les ser&aacute; imposible.<br \/> Esta frase tambi&eacute;n puede aplicarse a todas las dem&aacute;s circunstancias de la vida con tal de que contribuyan al avance del evangelio y a la salvaci&oacute;n de las personas.<br \/> A veces, ante dificultades insuperables, puede surgir la tentaci&oacute;n de no dirigirse ni siquiera a Dios. La l&oacute;gica humana sugiere: &iexcl;Se acab&oacute;; total, no sirve de nada!<br \/> Es entonces cuando Jes&uacute;s nos exhorta a no desanimarnos y a dirigirnos a Dios con confianza. De un modo u otro, &Eacute;l responder&aacute;.<br \/> Es lo que le sucedi&oacute; a Lella.<br \/> Hab&iacute;an pasado algunos meses desde que empez&oacute; llena de esperanza su nuevo trabajo en B&eacute;lgica, en la zona flamenca. Pero, ahora una sensaci&oacute;n de abatimiento y de soledad la atormentaba.<br \/> Parec&iacute;a que entre ella y las chicas con las que trabajaba y viv&iacute;a, se hubiera levantado una barrera insuperable.<br \/> Se sent&iacute;a aislada, como una extranjera entre aquella gente a la que s&oacute;lo quer&iacute;a servir con amor.<br \/> Todo como consecuencia de tener que hablar un idioma que no era ni el suyo ni el de quien la escuchaba. Le hab&iacute;an dicho que en B&eacute;lgica todos hablaban franc&eacute;s y lo hab&iacute;a aprendido, pero al tomar contacto directo con ese pueblo, se dio cuenta de que los flamencos estudian franc&eacute;s solamente en el colegio y que en general lo hablan de mala gana.<\/p>\n<p> Hab&iacute;a tratado muchas veces de mover esa monta&ntilde;a de marginaci&oacute;n que la alejaba de las otras, pero sin resultado. &iquest;Qu&eacute; pod&iacute;a hacer por ellas?<br \/> Ve&iacute;a ante s&iacute; el rostro de su compa&ntilde;era Godeli&egrave;ve lleno de tristeza. Esa noche se hab&iacute;a ido a su habitaci&oacute;n sin probar bocado.<br \/> Lella hab&iacute;a intentado seguirla, pero se detuvo ante la puerta de su habitaci&oacute;n por timidez y titubeando. Habr&iacute;a querido llamar&hellip; pero &iquest;qu&eacute; palabras usar para explicarse? Se qued&oacute; all&iacute; algunos segundos y luego se rindi&oacute; una vez m&aacute;s.<br \/> A la ma&ntilde;ana siguiente entr&oacute; en una iglesia; se puso al final, en los &uacute;ltimos bancos, con el rostro entre las manos para que nadie notara sus l&aacute;grimas. Aquel era el &uacute;nico lugar donde no hac&iacute;a falta hablar otro idioma, donde ni siquiera era necesario explicarse, porque hab&iacute;a Alguien que comprend&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de las palabras. Fue la seguridad de ser comprendida lo que le dio valor y con el alma angustiada le dijo a Jes&uacute;s: &laquo;&iquest;Por qu&eacute; no puedo compartir con las otras chicas sus cruces y decirles esas palabras que t&uacute; mismo me hiciste comprender cuando te conoc&iacute;: que todo dolor es amor?&raquo;.<br \/> Estaba delante del sagrario, esperando casi una respuesta de Aquel que en su vida le hab&iacute;a iluminado toda oscuridad.<br \/> Baj&oacute; la vista y en el evangelio de aquel d&iacute;a ley&oacute;: &laquo;&Aacute;nimo &ndash;tened fe&ndash; yo he vencido al mundo&raquo; . Aquellas palabras fueron como un b&aacute;lsamo para el alma de Lella, y sinti&oacute; una gran paz.<br \/> Nada m&aacute;s volver a casa para el desayuno se encontr&oacute; con Annj, la chica que se encargaba del orden de la casa. La salud&oacute; y la sigui&oacute; hasta la cocina; luego, sin hablar, empez&oacute; a ayudarla a preparar el desayuno.<br \/> La primera en bajar de las habitaciones fue Godeli&egrave;ve, que iba a la cocina a buscar el caf&eacute;. Andaba deprisa para no ver a nadie, pero se detuvo all&iacute;. La paz de Lella le lleg&oacute; al alma mucho m&aacute;s que cualquier palabra.<br \/> Aquella tarde, en el camino de regreso a casa, Godeli&egrave;ve alcanz&oacute; a Lella con su bicicleta y esforz&aacute;ndose por hablar de manera comprensible para ella, le susurr&oacute;: &laquo;No hace falta que digas nada. Hoy tu vida me ha dicho: &ldquo;&iexcl;ama t&uacute; tambi&eacute;n!&rdquo;&raquo;.<br \/> La monta&ntilde;a se hab&iacute;a movido.<\/p>\n<p> <i>Chiara Lubich<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abOs aseguro que si tuvierais fe, aunque s\u00f3lo fuera como un grano de mostaza, le dir\u00edais a este monte: \u00a1qu\u00edtate de ah\u00ed y ponte all\u00ed! 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