{"id":294686,"date":"2010-11-30T23:00:00","date_gmt":"2010-11-30T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/diciembre-2010\/"},"modified":"2024-05-13T20:50:55","modified_gmt":"2024-05-13T18:50:55","slug":"diciembre-2010","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/diciembre-2010\/","title":{"rendered":"Diciembre 2010"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Verdana;\">La pregunta de Mar&iacute;a, ante el anuncio del &Aacute;ngel: &quot;&iquest;C&oacute;mo es posible esto?&quot;&nbsp; tuvo como respuesta: &quot;Nada es imposible para Dios&quot; y, como garant&iacute;a de ello,&nbsp; le viene presentado el ejemplo de Isabel, que en su ancianidad hab&iacute;a concebido un hijo. Mar&iacute;a crey&oacute; y se convirti&oacute; en la Madre del Se&ntilde;or.<br \/> Dios es omnipotente: este apelativo suyo se encuentra frecuentemente en la Sagrada Escritura y es usado cuando se quiere expresar la potencia de Dios en el bendecir, en el juzgar, en el dirigir el curso de los acontecimientos, en el realizar sus designios.<br \/> Hay un solo l&iacute;mite a la omnipotencia de Dios: la libertad humana, que puede oponerse a la volontad Suya haciendo al hombre impotente, mientras que estar&iacute;a llamado a compartir la misma fuerza de Dios.<br \/> <span style=\"margin: 0pt; padding: 0pt; font-family: Verdana,Geneva,Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: 14px; font-weight: bold; color: rgb(32, 107, 209);\"><br \/> &quot;Nada es imposible para Dios&quot;<\/span><\/p>\n<p> &nbsp;&nbsp;&nbsp; <br \/> [&hellip;] Es una Palabra que nos abre a una confianza ilimitada en el amor de Dios-Padre, porque, si Dios existe y su ser es Amor, la confianza completa en &Eacute;l no es sino la l&oacute;gica consecuencia. <br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp; <br \/> Todas las gracias est&aacute;n en su poder: temporales y espirituales, posibles e imposibles. Y &Eacute;l le da a quien le pide y tambi&eacute;n a quien no le pide, porque, como dice el Evangelio, &Eacute;l, el Padre, &quot;hace surgir su sol sobre los malos y los buenos&quot;&nbsp; y a todos nos pide que actuemos como &Eacute;l, con el mismo amor universal, sostenido por la fe en que:<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp; <br \/> <span style=\"margin: 0pt; padding: 0pt; font-family: Verdana,Geneva,Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: 14px; font-weight: bold; color: rgb(32, 107, 209);\">&quot;Nada es imposible para Dios&quot;<\/span><\/p>\n<p> &iquest;Como vivir entonces esta Palabra en la vida de cada d&iacute;a?<br \/> Todos nosotros debemos afrontar de vez en cuando situaciones dif&iacute;ciles, dolorosas, tanto en nuestra vida personal, como en las relaciones con los dem&aacute;s. Y experimentamos a veces toda nuestra impotencia porque advertimos en nosotros apegos a cosas y a personas que nos hacen esclavos de ataduras de las que querr&iacute;amos liberarnos. Nos encontramos a menudo frente a los muros de la indiferencia y del ego&iacute;smo y sentimos que se nos caen los brazos frente a acontecimientos que parecen sobrepasarnos. <br \/> Pues bien, en estos momentos, la Palabra de vida nos puede ser de ayuda. Jes&uacute;s nos deja hacer la experiencia de nuestra incapacidad, no para desanimarnos, sino para ayudarnos a comprender mejor que&nbsp; &quot;nada es imposible para Dios&quot;; para prepararnos a experimentar la extraordinaria potencia de su gracia, que se manifiesta precisamente cuando vemos que con nuestras pobres fuerzas no podemos salir victoriosos.<\/p>\n<p> <span style=\"margin: 0pt; padding: 0pt; font-family: Verdana,Geneva,Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: 14px; font-weight: bold; color: rgb(32, 107, 209);\">&quot;Nada es imposible para Dios&quot;<\/span><\/p>\n<p> Repiti&eacute;ndonos esto en los momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos, nos vendr&aacute;, de la Palabra de Dios, esa energ&iacute;a que ella encierra en s&iacute;, haci&eacute;ndonos part&iacute;cipes, en alg&uacute;n modo, de la misma omnipotencia de Dios. Pero con una condici&oacute;n, que vivamos su voluntad, tratando de irradiar a nuestro alrededor ese amor que est&aacute; depositado en nuestros corazones. As&iacute; estaremos al un&iacute;sono con el Amor omnipotente de Dios por sus criaturas, para el cual todo es posible, que coopera a realizar sus planes sobre cada una de las personas y sobre la Humanidad.<br \/> Pero hay un momento especial para poder vivir esta Palabra y para poder experimentar toda su eficacia: el momento de la oraci&oacute;n.<br \/> Jes&uacute;s dijo que&nbsp; cualquier cosa pidi&eacute;ramos al Padre en su nombre &Eacute;l nos la conceder&iacute;a. Probemos entonces a pedirle lo que m&aacute;s tengamos dentro del coraz&oacute;n, con la certeza, de la fe, de que nada es imposible para &Eacute;l: desde la soluci&oacute;n de casos desesperados, a la paz en el mundo; desde la curaci&oacute;n de las enfermedades graves, a la recomposici&oacute;n de conflictos familiares y sociales.<br \/> Si, adem&aacute;s, somos m&aacute;s los que pedimos la misma cosa, en pleno acuerdo por el amor rec&iacute;proco, entonces es Jes&uacute;s en persona en medio de nosotros quien reza al Padre y, seg&uacute;n su promesa, obtendremos.<br \/> Con tal fe en la omnipotencia de Dios y en su Amor, tambi&eacute;n nosotras pedimos un d&iacute;a para N. que aquel tumor, visto en&nbsp; una radiografia, &quot;desapareciera&quot;, como si hubiese sido un error o un fantasma. Y as&iacute; fue.<br \/> Esta confianza ilimitada que nos hace sentir en los brazos de un Padre al cual todo le es posible, debe acompa&ntilde;ar siempre los acontecimientos de nuestra vida. No quiere decir que obtendremos siempre lo que pidamos. Su omnipotencia es la de un Padre y la usa siempre y solamente para el bien de sus hijos, sea que ellos lo sepan o no. Lo importante es vivir cultivando la certeza de que para Dios nada es imposible y esto har&aacute; que experimentemos&nbsp; una paz jam&aacute;s probada.<\/p>\n<p> <\/span><i><span style=\"font-family: Verdana;\">Chiara Lubich<\/span><\/i><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&quot;Nada es imposible para Dios&quot; (Lc 1,37) .<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-294686","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294686\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}