{"id":294834,"date":"2011-01-22T16:17:21","date_gmt":"2011-01-22T15:17:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/video-mass-media-vocazione-allunita-dei-popoli\/"},"modified":"2024-05-13T20:51:33","modified_gmt":"2024-05-13T18:51:33","slug":"video-mass-media-vocazione-allunita-dei-popoli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/video-mass-media-vocazione-allunita-dei-popoli\/","title":{"rendered":"Video: Mass media, vocazione all\u2019unit\u00e0 dei popoli"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.vimeo.com\/18922509\" target=\"_self\" rel=\"noopener\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-home_right wp-image-21295\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/Video_ChiaraLubich_2000-210x128.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"128\" \/><\/a><strong>Los \u201cmedios de comunicaci\u00f3n\u201d<\/strong>, adem\u00e1s de ser ese maravilloso fen\u00f3meno que todos conocemos y que, en cierto modo, caracteriza a nuestra \u00e9poca, est\u00e1n muy cerca y tienen una importancia fundamental en la historia y en la actualidad de nuestro Movimiento, como tuve ocasi\u00f3n de destacar en el discurso que hice en Bangkok, en Tailandia, en enero de 1997, cuando la Universidad St. John\u2019s, me otorg\u00f3 y, en m\u00ed, al Movimiento que represento, el doctorado <em>honoris causa,<\/em> precisamente en Ciencias de las comunicaciones sociales.<\/p>\n<p>Existe, efectivamente,<strong> una doble afinidad entre los medios de comunicaci\u00f3n y nosotros <\/strong>que nos obliga a hablar de ellos. Ante todo una afinidad en lo que se refiere a los objetivos.<\/p>\n<p>La finalidad del Movimiento de los Focolares es <strong>contribuir a realizar lo que nuestros j\u00f3venes definen como <em>el sue\u00f1o de un Dios<\/em><\/strong>, es decir, la vehemente petici\u00f3n que Cristo hizo al Padre poco antes de morir: \u201cQue todos sean uno\u201d<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l es el objetivo de los medios de comunicaci\u00f3n? Su vocaci\u00f3n colectiva es evidente<\/strong>: tambi\u00e9n ellos est\u00e1n destinados a acercar a las personas entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Pero, lo que hace que los medios de comunicaci\u00f3n sean tan afines a nosotros no es solamente el objetivo por el que trabaja el Movimiento. Existe una segunda afinidad y tiene que ver con el m\u00e9todo: la espiritualidad de la unidad, t\u00edpica del Movimiento, no se vive s\u00f3lo en una dimensi\u00f3n personal, sino comunitaria, colectiva. En el desarrollo de los medios de comunicaci\u00f3n de masa podemos individualizar <strong>un nuevo paso en el proceso evolutivo de la humanidad<\/strong>. Este desarrollo introduce en ella, digamos, una tensi\u00f3n incesante entre la complejidad y la unidad, entre la fragmentaci\u00f3n y la b\u00fasqueda de la unidad, en tiempo real.<\/p>\n<p>Si examinamos nuestra espiritualidad, comprobamos que, precisamente porque es el camino de la unidad<em>,<\/em> es un camino de comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>En un mundo invadido por el individualismo, en una Iglesia que cultivaba y propon\u00eda espiritualidades individuales antiguas, pero siempre admirables, el Esp\u00edritu Santo, veinte a\u00f1os antes del Concilio, impuls\u00f3 a nuestro Movimiento a dar un decisivo viraje hacia los hombres.<\/p>\n<p>No es este el momento de analizar minuciosamente los distintos puntos fundamentales sobre los que se apoya nuestra espiritualidad, pero podemos afirmar que en cada uno de ellos existe un marcado acento comunitario. Es, por lo tanto, un camino colectivo. Vamos a Dios a trav\u00e9s del hombre, <strong>vamos a Dios junto al hombre<\/strong>, junto a los hermanos que amamos.<\/p>\n<p>Y dado que este amor es rec\u00edproco, nos brinda la posibilidad de vivir seg\u00fan el modelo de la Trinidad, llegando a ser uno, como Dios es uno, sin estar nunca solos, como Dios, que es trino. Y Cristo est\u00e1 en medio de nosotros, como prometi\u00f3: \u201cDonde dos o m\u00e1s est\u00e1n reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo, en medio de ellos\u201d<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Con el tiempo, esta espiritualidad se ha manifestado como una espiritualidad para el pueblo. Es el alma de una revoluci\u00f3n de amor evang\u00e9lico, capaz de difundirse r\u00e1pidamente en el mundo entero. Y no s\u00f3lo entre cat\u00f3licos, sino tambi\u00e9n entre cristianos de otras Iglesias, entre fieles de otras religiones, entre hombres de buena voluntad que aspiran a un mundo m\u00e1s unido. Es un fen\u00f3meno de fraternidad universal entre millones de personas, presentes en 184 naciones y animadas por una profunda exigencia: \u201csentirse una cosa sola\u201d entre todos<\/p>\n<p>Esta sed de sentirse unidos ha sido desde siempre una caracter\u00edstica nuestra, desde el principio, cuando una densa red de cartas pon\u00eda en comuni\u00f3n entre nosotros la acci\u00f3n que Dios comenzaba en nuestras personas, una acci\u00f3n que crec\u00eda en la medida en que se compart\u00eda. (\u2026)<\/p>\n<p>El Movimiento cuenta con <strong>un sito oficial en la red Internet<\/strong>, donde se ofrece una presentaci\u00f3n de los contenidos ideales, de la historia, de la difusi\u00f3n de los Focolares, con enlaces a<em> <\/em>sitos an\u00e1logos de otras naciones y p\u00e1ginas de noticias actualizadas. (\u2026)<\/p>\n<p>Como dije antes, <strong>nuestros \u201cmedios de comunicaci\u00f3n\u201d nacieron a partir de exigencias concretas<\/strong>, de peque\u00f1as ocasiones, como el deseo de mantenernos en contacto o por la necesidad de poner al d\u00eda a los que no estaban presentes en un acontecimiento considerado importante por nosotros o por el deber de apoyar espiritualmente a los que atravesaban dificultades.<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os no hemos dado publicidad al Movimiento ni a su entusiasmante difusi\u00f3n, y a\u00fan hoy la que se hace no surge tanto del Movimiento, sino que m\u00e1s bien es espont\u00e1nea.<\/p>\n<p>Nuestra preocupaci\u00f3n es <strong>que todo siga naciendo de la vida<\/strong>, aun estando cada vez m\u00e1s convencidos de que los medios de comunicaci\u00f3n, por decir as\u00ed, est\u00e1n hechos especialmente para nosotros, dada su vocaci\u00f3n a la unidad de los pueblos. Por otra parte, recordamos que los primeros cristianos no contaban con estos medios. Contaban con su coraz\u00f3n que desbordaba el mensaje de Cristo, que pasaba de boca en boca, hasta tal punto que, como dijo Tertuliano, a\u00fan habiendo nacido ayer, ya hab\u00edan invadido el mundo. Y Jes\u00fas s\u00f3lo habl\u00f3, no escribi\u00f3 nada, salvo en la arena.<\/p>\n<p>Si echamos una r\u00e1pida mirada a la situaci\u00f3n actual de los medios de comunicaci\u00f3n, no podemos ignorar que, junto al incesante desarrollo, que cada d\u00eda los hace m\u00e1s \u00fatiles y fascinantes, presentan una serie de nuevos y grandes problemas para la sociedad, las familias y las personas. Y, por lo tanto, <strong>un panorama, l\u00f3gicamente, de luces y sombras.<\/strong><\/p>\n<p>Para citar s\u00f3lo algunas de ellas: la globalizaci\u00f3n que homogeneiza las culturas y sofoca las respectivas riquezas; el relativismo \u00e9tico que mezcla mensajes importantes con otros superficiales o tendenciosos; la espectacularizaci\u00f3n de la existencia, que instrumentaliza el sufrimiento y la vida privada; el excesivo clima de competici\u00f3n dentro de las estructuras productivas de los medios de comunicaci\u00f3n; la intromisi\u00f3n excesiva en la vida de la gente\u2026 <strong>\u00bfC\u00f3mo usar los medios sin ser manipulados por ellos?<\/strong><\/p>\n<p>Luces y sombras, dec\u00eda\u2026 Los medios de comunicaci\u00f3n hoy o son recibidos sin capacidad de cr\u00edtica, o son desaprobados por la falta de moral, por la violencia, por la superficialidad que a veces proponen, o son sobrestimados como infalibles instrumentos de poder, casi nuevos \u00eddolos de una humanidad sin otras certezas. Nosotros sabemos que son simples medios, pero queremos apreciar todo <strong>\u201csu enorme potencial latente\u201d<\/strong>, seg\u00fan una acertada expresi\u00f3n del Papa<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>, queremos e invitamos a todos a hacer un buen uso de ellos, fiel al mensaje prof\u00e9tico que contienen.<\/p>\n<p>Este mensaje dice: \u201cunidad\u201d. Y aqu\u00ed quisiera elevar un gran agradecimiento a Dios porque \u00c9l no est\u00e1 ausente, ni siquiera en estos modernos descubrimientos y en las nuevas tecnolog\u00edas, por el modo como \u00c9l conduce la historia.<\/p>\n<p>En efecto, precisamente hoy, en que la humanidad parece vagar en la oscuridad despu\u00e9s de la ca\u00edda de fuertes ideolog\u00edas y la ofuscaci\u00f3n de muchos valores, y por otra parte precisamente ahora en que se aspira a un mundo m\u00e1s unido, se reclama la fraternidad universal, precisamente ahora tenemos en las manos estos poderosos medios de comunicaci\u00f3n, un signo de los tiempos que dice \u201cunidad\u201d. <strong>Y en todo esto \u00bfno est\u00e1 quiz\u00e1s presente la mano de Dios?<\/strong><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Jn 17,21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Mt 18,20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Juan Pablo II, a un grupo de Obispos polacos, en \u00abLa Traccia\u00bb 2 (1998), p.159.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chiara Lubich interviene delante de 700 expertos de comunicaci\u00f3n en junio del 2000, abriendo la visi\u00f3n de los medios como instrumentos para construir un mundo unido.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-294834","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294834"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294834\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}