{"id":294900,"date":"2011-02-15T10:06:13","date_gmt":"2011-02-15T09:06:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/1956-he-visto-tierra-santa\/"},"modified":"2024-05-13T20:51:40","modified_gmt":"2024-05-13T18:51:40","slug":"1956-he-visto-tierra-santa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/1956-he-visto-tierra-santa\/","title":{"rendered":"1956: He visto Tierra Santa"},"content":{"rendered":"<p><p><strong><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-26216\" style=\"border: 1px solid black;margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/110215-02.jpg\" alt=\"\" width=\"238\" height=\"326\" \/>La piedra perforada &#8211; <\/strong> \u2013 Cuando desde la azul\u00edsima costa del golfo de Beirut, contemplaba la ciudad sobre las colinas sembradas de millares de casitas, y reanudamos el vuelo hacia el mar para elevarnos y poder atravesar, al  volver, los primeros montes de Palestina, yo no cre\u00eda que Jerusal\u00e9n y los Santos Lugares iban a incidir de este modo en mi esp\u00edritu (\u2026).<\/p>\n<p><strong>Siete d\u00edas dur\u00f3 mi estad\u00eda en Palestina.<\/strong><\/p>\n<p>No recuerdo el itinerario de las visitas, pero los lugares los tengo profundamente grabados: Betfag\u00e9, el Gallicantus, la escalera de piedra del testamento de Jes\u00fas, el Getseman\u00ed, la fortaleza Antonia, donde Pilatos expuso a Jes\u00fas al p\u00fablico diciendo: \u201c\u00a1Aqu\u00ed tienen al hombre1\u201d, el lugar de la Asunci\u00f3n de la Virgen; el lugar de la Ascensi\u00f3n, encerrado en un \u201ckiosco\u201d; despu\u00e9s Betania y el camino que va de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3, mencionado en la par\u00e1bola del Buen Samaritano; despu\u00e9s Bel\u00e9n\u2026 Toda una serie de nombres dulc\u00edsimos, que ni la vida ni la muerte lograr\u00e1n borrar.  Entrada la noche, levantando los ojos al cielo, ba\u00f1ado de estrellas cargadas de luz, cielos que en Italia ni se pueden so\u00f1ar, sent\u00ed una extra\u00f1a y l\u00f3gica afinidad entre este firmamento y aquellos lugares (\u2026).<\/p>\n<p><strong>Una vieja calle de Jerusal\u00e9n,<\/strong> en subida, de unos tres metros de ancho, donde resuenan los gritos de los mercaderes que, a diestra y siniestra venden sus mercanc\u00edas. Gente que va y que viene entre codazos, llevando vestidos muy variados de oriente y de occidente.<\/p>\n<p>Subimos, y a lo largo de ese <em>bazar<\/em> \u2013como lo llaman los habitantes- cada tanto nos indican una puerta que no se sabe si pertenece a una casa o a una iglesia: \u201cEsta es una estaci\u00f3n, aqu\u00ed est\u00e1 la tercera, aqu\u00ed est\u00e1 la cuarta&#8230; Aqu\u00ed Jes\u00fas encontr\u00f3 a Mar\u00eda, aqu\u00ed al Cirineo&#8230;\u201d Esta calle es la del <em>Via Crucis<\/em>, la que Jes\u00fas hizo entonces.<\/p>\n<p>Algunos metros m\u00e1s arriba nos anuncian: \u201cEstamos en el sepulcro: aqu\u00ed, en esta Iglesia, sostenida por una armaz\u00f3n fort\u00edsima, antiest\u00e9tica, est\u00e1 lo m\u00e1s sagrario que pueda imaginarse: el Calvario y el sepulcro\u201d.<\/p>\n<p><strong>En el alma una sensaci\u00f3n viva de dolor, casi de impotencia.<\/strong> Entramos y subimos por una escalerita muy estrecha, con el m\u00e1rmol gastado por los millones de peregrinos que han pasado, y nos encontramos ante un altar en el que podr\u00edan celebrar tambi\u00e9n los greco-ortodoxos y los armenios.<\/p>\n<p>El gu\u00eda nos muestra a trav\u00e9s del cristal, que custodia la roca, un hueco, y dice: \u201cEn este orificio fue colocada la cruz\u201d.<\/p>\n<p>Inadvertidamente, sin dec\u00edrnoslo, nos encontramos todos de rodillas.<\/p>\n<p>Yo, por mi cuenta, tuve un momento de recogimiento.<\/p>\n<p><strong>En este orificio fue colocada la cruz\u2026 <em>la primera cruz<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Si no hubiese existido esa primera cruz, la vida de millones de cristianos que siguen a Jes\u00fas llevando su cruz, mis dolores, los dolores de millones de personas, no habr\u00edan tenido un nombre, no habr\u00edan tenido significado. \u00c9l, que fue levantado como un malhechor, dio valor y raz\u00f3n al mar de angustia que afecta, y en el que a veces est\u00e1 sumergida la humanidad, y con frecuencia, cada hombre.<\/p>\n<p>No le dije nada a Jes\u00fas en ese momento. Hablaba aquella piedra perforada.<\/p>\n<p>S\u00f3lo a\u00f1ad\u00ed, como un ni\u00f1o est\u00e1tico: \u201cAqu\u00ed Jes\u00fas, quiero plantar, una vez m\u00e1s mi cruz, nuestras cruces, las cruces de cuantos te conocen y de cuantos no te conocen\u201d.<\/p>\n<p><strong>Fragmentos extra\u00eddos de <em>Escritos Espirituales 1 \u201cEl atractivo del tiempo moderno\u201d<\/em> \u2013 Ed. Ciudad Nueva, 1995<\/strong><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con ocasi\u00f3n del viaje de Mar\u00eda Voce a Tierra Santa, publicamos algunos fragmentos del diario que Chiara Lubich escribi\u00f3 durante su visita a los Lugares Santos en 1956.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-294900","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294900"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294900\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}