{"id":294908,"date":"2011-02-17T09:46:52","date_gmt":"2011-02-17T08:46:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/maria-voce-fue-recibida-por-mons-giacinto-marcuzzo\/"},"modified":"2024-05-13T20:51:42","modified_gmt":"2024-05-13T18:51:42","slug":"maria-voce-fue-recibida-por-mons-giacinto-marcuzzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/maria-voce-fue-recibida-por-mons-giacinto-marcuzzo\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda Voce fue recibida por Mons. Giacinto Marcuzzo"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-large wp-image-26456\" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Emmaus-Nicopolis-200x150.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"150\" \/>Hoy, <strong>16 de febrero<\/strong>, la ma\u00f1ana transcurri\u00f3 <strong>en la localidad de Ema\u00fas, a 27 Km. de Jerusal\u00e9n<\/strong>, en la llanura que va hacia la capital, Tel Aviv. Se trata de una de las tres localidades con un mismo nombre que podr\u00edan enorgullecerse de haber sido el escenario del pasaje con el cual se concluye el Evangelio de Lucas: despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n, dos disc\u00edpulos de Jes\u00fas se encontraban por el camino recordando los dolorosos hechos ocurridos, cuando un hombre se les cerca y les explica las Escrituras, llenando de paz sus corazones. Pero es \u201cen el momento de partir el pan\u201d \u2013cuenta el Evangelio-, \u00a0que ambos reconocen que se trata del mismo Jes\u00fas resucitado.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Voce fue recibida por <strong>Mons. Giacinto Marcuzzo, obispo auxiliar de los Latinos,<\/strong> titular de la sede de Ema\u00fas-Nic\u00f3polis. El obispo le confes\u00f3 a ella y a toda la delegaci\u00f3n del Centro del Movimiento que la acompa\u00f1aba, que durante su elecci\u00f3n, prefiri\u00f3 esa sede por varios motivos. Se trata de una de las doce di\u00f3cesis cristianas que exist\u00edan en los <strong>primeros siglos en Tierra Santa<\/strong>, refiere a todos los cristianos al punto donde todo empez\u00f3 despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas y, no por \u00faltimo, el hecho de que todav\u00eda siendo un joven sacerdote hab\u00eda visto la destrucci\u00f3n de la aldea de Ema\u00fas ocurrida en 1967, despu\u00e9s de la Guerra de los Seis D\u00edas.<\/p>\n<p>La presidente de los Focolares, por su parte, cont\u00f3 al obispo <strong>un hecho que se refiere a ella personalmente<\/strong>. Como muchos saben, a menudo es llamada Emmaus (Ema\u00fas) dentro del Movimiento. \u201cFue la misma Chiara quien me dio ese nombre en 1964. Vino a hablar con un grupo de j\u00f3venes focolarinas de la realidad de Jes\u00fas entre nosotros, que realiza el pasaje de Mateo 18, 20 <em>\u2018Donde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre yo estoy en medio de ellos\u2019, <\/em>si nos comprometemos a vivir el mandamiento nuevo rec\u00edprocamente. En mi entusiasmo juvenil le escrib\u00ed a Chiara que deseaba dar la vida para que se realizara esa frase. Ella entonces me dio el nombre Emmaus, porque all\u00ed los dos disc\u00edpulos hab\u00edan vivido y experimentado la presencia de Jes\u00fas entre ellos\u201d.<\/p>\n<p>Fue un encuentro rico de significado, en un lugar \u00fanico de la primer\u00edsima comunidad de Jerusal\u00e9n. La Misa celebrada por Mons. Marcuzzo y concelebrada por <strong>Giancarlo Faletti, <\/strong>co-presidente del Movimiento, fue un momento rico de comuni\u00f3n con ideas preciosas sobre los frutos de la <strong>presencia de Cristo en el coraz\u00f3n de la comunidad.<\/strong><\/p>\n<p>El carisma de Chiara Lubich fuertemente centrado en la presencia de Jes\u00fas entre los hombres se puso de relieve precisamente en los lugares donde esto se realiz\u00f3 vital e hist\u00f3ricamente.<\/p>\n<p><em>de Roberto Catalano<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Voce con la delegaci\u00f3n del Centro del Movimiento visita la localidad de Ema\u00fas. Encuentro con el obispo auxiliar de los Latinos, Mons. Marcuzzo.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-294908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294908"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294908\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}