{"id":294950,"date":"2011-02-21T16:45:24","date_gmt":"2011-02-21T15:45:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/1956-video-inedito-del-viaje-a-tierra-santa\/"},"modified":"2024-05-13T20:51:46","modified_gmt":"2024-05-13T18:51:46","slug":"1956-video-inedito-del-viaje-a-tierra-santa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/1956-video-inedito-del-viaje-a-tierra-santa\/","title":{"rendered":"1956: V\u00eddeo in\u00e9dito del viaje a Tierra Santa"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li><strong>Texto integral del v\u00eddeo<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/news\/2011\/02\/23\/il-nostro-viaggio-in-terra-santa\/\"><strong>Tierra Santa, 1956: La piedra dividida<\/strong><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/news\/2011\/02\/23\/il-nostro-viaggio-in-terra-santa\/\"><strong> <\/strong><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/it\/news\/2011\/02\/22\/video-1956-chiara-lubich-in-terra-santa\/\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-26856\" style=\"margin-left: 10px;border: 1px solid black\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/ThumbnailTS.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"140\" \/><\/a>En Jerusal\u00e9n son varias las religiones y las denominaciones cristianas un sinn\u00famero. Ten\u00eda en los ojos y en el alma la Ciudad Santa, cuando entr\u00e9 a visitar el Santo Sepulcro.<strong> <\/strong><\/p>\n<p>Nos introdujeron en la iglesia que contiene el Calvario y, dando la vuelta a la izquierda, nos mostraron el lugar, venerado todav\u00eda hoy, donde Jes\u00fas fue ungido por las santas mujeres. M\u00e1s all\u00e1 nos hicieron entrar en un recinto frente al sepulcro. Finalmente est\u00e1bamos en el lugar sagrado: all\u00ed nos mostraron una piedra de un metro noventa de largo, donde depusieron a Jes\u00fas muerto. \u00a0De lo alto pend\u00edan varias l\u00e1mparas con una luz m\u00e1s o menos p\u00e1lida: l\u00e1mparas antiguas, distintas una de otra. Nos arrodillamos y rezamos.<\/p>\n<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-26221 alignleft\" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/110215-04.jpg\" alt=\"\" width=\"203\" height=\"125\" \/>Un padre franciscano que estaba junto a nosotros dijo: \u201cEste primer pedazo de la piedra es el de los cat\u00f3licos, este otro pedazo todav\u00eda pertenece a los greco-ortodoxos\u201d. Tambi\u00e9n el sepulcro de Jes\u00fas est\u00e1 dividido. \u00a1Pobre Jes\u00fas!<\/p>\n<p>En ese momento pasaron por mi alma todos los traumas y las separaciones que han afectado a la Iglesia a lo largo de los siglos, el Cuerpo m\u00edstico de Cristo y un dolor profundo amenazaba con hundirme, cuando una luz, me traspas\u00f3 el alma, me devolvi\u00f3 la esperanza (\u2026): un d\u00eda, nos acercaremos como hermanos con la unidad entre nosotros, no s\u00f3lo en la fe sino en la caridad m\u00e1s profunda vivida hasta las \u00faltimas consecuencias. Entonces haremos una gran fiesta inigualable&#8230;<\/p>\n<p>Sal\u00ed del sepulcro con algo muy distinto de antes, la confianza, \u00a0la plena esperanza, que el firmamento de Jerusal\u00e9n podr\u00e1 volver a o\u00edr un d\u00eda las palabras del \u00c1ngel a Mar\u00eda Magdalena: \u201cHa resucitado, no est\u00e1 aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Las piedras que hablan<\/strong><\/p>\n<p>Ema\u00fas nos acogi\u00f3 una tarde soleada. Recuerdo las piedras de la calle donde Jes\u00fas pas\u00f3 en medio de los disc\u00edpulos y la acogida m\u00e1s que fraterna de los padres franciscanos del lugar.<\/p>\n<p>Ellos desean ser, hacia los peregrinos, tan hospitalarios como un d\u00eda lo fueron los dos con Jes\u00fas. Nos ofrecieron de todo, despu\u00e9s de la visita a los lugares santos con una sonrisa abierta y un gran coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando subimos al taxi para regresar a Jerusal\u00e9n, un sol rojo-dorado cubr\u00eda todo el lugar y la inscripci\u00f3n que enmarcaba el cartel de entrada \u201cQu\u00e9date con nosotros Se\u00f1or, que se hace tarde\u201d, sobrecogi\u00f3 a todos en un sentimiento de conmoci\u00f3n y divina nostalgia al mismo tiempo.<\/p>\n<p><strong>Betania la vi a pleno sol, <\/strong>subiendo por los callejones que llevan a la tumba de L\u00e1zaro, \u00a0me parec\u00eda escuchar las palabras de Jes\u00fas a Marta \u201cUna sola cosa es necesaria\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Vi Betfag\u00e9, con la piedra, venerada todav\u00eda hoy, donde Jes\u00fas puso el pie para montar el asno antes de entrar a Jerusal\u00e9n en medio de ramos de olivo y los hosannas de la multitud.<\/p>\n<p><strong>El Getseman\u00ed y el huerto, <\/strong>espl\u00e9ndido jard\u00edn, me hizo permanecer recogida y dolorida en la pulcra iglesia decorada con gusto, iluminada de violeta, en el centro encierra una piedra enrojecida hoy por una luz, un tiempo por la sangre de Jes\u00fas. Me parec\u00eda estar viendo a Jes\u00fas pero no osaba imaginarlo.<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s el Gallicantus<\/strong>, donde el gallo cant\u00f3, y la escalerita, todav\u00eda bien conservada a la intemperie, bajo el cielo entre el verde de los prados que la rodean y las plantas. Lleva de Si\u00f3n al torrente Cedr\u00f3n.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el Maestro, ya cerca de la muerte, con el coraz\u00f3n lleno de ternura hacia sus disc\u00edpulos, ciertamente elegidos por el Cielo, pero todav\u00eda fr\u00e1giles e incapaces de comprender, a nombre suyo y de todos aquellos por quienes hab\u00eda venido y estaba dispuesto a morir, elev\u00f3 al Padre su oraci\u00f3n: \u201cPadre Santo, protege en tu nombre a quienes me has dado, para que sean una sola cosa como nosotros\u201d. All\u00ed Jes\u00fas invoc\u00f3 al Padre que nos adoptada, aunque estuvi\u00e9semos lejos por nuestras culpas, y que nos hiciera hermanos entre nosotros, en la m\u00e1s salda, porque divina, unidad.<\/p>\n<p><strong>Vi muchos otros lugares, recorr\u00ed muchos caminos que Jes\u00fas recorri\u00f3, <\/strong>Observ\u00e9 lugares que Jes\u00fas observ\u00f3, pasaron bajo mi mirada piedras, piedras y m\u00e1s piedras\u2026 Y cada piedra dec\u00eda una palabra, mucho m\u00e1s que una palabra, hasta que, la final, me sent\u00eda toda inundada, toda llena de la presencia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>Recuerdo con claridad el haberme literalmente olvidado de mi patria, <\/strong>de mis conocidos, de mis amigos, de todo. Me ve\u00eda inm\u00f3vil y est\u00e1tica, espiritualmente petrificada entre estas piedras, sin otra cosa que hacer que adorar. \u00a1Adorar con el alma fija en el Hombre Dios que aquellas piedras me hab\u00edan explicado, revelado, cantado, exaltado!<strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>S\u00f3lo una idea me hizo regresar. <\/strong>Tambi\u00e9n en Italia hab\u00eda un lugar que val\u00eda m\u00e1s que todos esos lugares, donde encontrar\u00eda a Jes\u00fas vivo: era el tabern\u00e1culo, cada tabern\u00e1culo con Jes\u00fas eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>Fragmentos tomados de <em>Escritos Espirituales 1 <\/em>\u201cEl atractivo del tiempo moderno\u201d \u2013 Ed. Ciudad Nueva, 1996.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a9 Centro Chiara Lubich. Im\u00e1genes hist\u00f3ricas acompa\u00f1adas por fragmentos del diaro de Chiara de ese a\u00f1o, siguiendo las huellas de Jes\u00fas. Realizado por Eli Folonari; voces de Graziella De Luca, Enzo Fondi.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-294950","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294950","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294950"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294950\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294950"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294950"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294950"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}