{"id":294958,"date":"2011-02-23T15:48:29","date_gmt":"2011-02-23T14:48:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/nuestro-viaje-a-tierra-santa\/"},"modified":"2024-05-13T20:51:47","modified_gmt":"2024-05-13T18:51:47","slug":"nuestro-viaje-a-tierra-santa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/nuestro-viaje-a-tierra-santa\/","title":{"rendered":"Nuestro viaje a Tierra Santa"},"content":{"rendered":"<p><p><em>Cuando desde la azul\u00edsima costa del golfo de Beirut, contemplaba la ciudad sobre las colinas sembradas de millares de casitas, y reanudamos el vuelo hacia el mar y las colinas, no cre\u00eda que Jerusal\u00e9n y los Santos Lugares iban a incidir de este modo en mi esp\u00edritu. <\/em><\/p>\n<p>El camino que conduce a Jerusal\u00e9n est\u00e1 rodeado de reba\u00f1os que est\u00e1n pastando.<\/p>\n<p><em>De repente nos dicen que tenemos que bajar porque los veh\u00edculos no pueden proseguir, hacia all\u00e1 hay que subir a pie, por una vieja calle de Jerusal\u00e9n, en cuesta, que cada tanto var\u00eda con alguna escalerita de piedra. Es el camino del V\u00eda Crucis, el que Jes\u00fas hizo entonces.<\/em><\/p>\n<p>El recinto interno de la Torre Antonia, el Litostrofo es el lugar donde Jes\u00fas fue flagelado, ahora forma el pavimento de la Iglesita de la Flagelaci\u00f3n, muchas ruinas de la \u00e9poca enmarcan el ambiente.<\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed est\u00e1 la escalinata, todav\u00eda bien conservada, a la intemperie, bajo el cielo entre el verde de los prados que la rodean y las plantas. Aqu\u00ed el Maestro, ya cerca de la muerte, con el coraz\u00f3n lleno de ternura hacia sus disc\u00edpulos ciertamente elegidos por el Cielo, pero todav\u00eda fr\u00e1giles e incapaces de comprender, or\u00f3 a nombre suyo y de todos aquellos por quienes hab\u00eda venido y estaba dispuesto a morir. <\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>\u00ab\u00a0Padre Santo que todos sean uno&#8230; Como T\u00fa me has amado\u00bb.<\/p>\n<p><em>El Getseman\u00ed y el huerto, espl\u00e9ndido jard\u00edn, me hizo permanecer recogida y dolorida en la pulcra iglesia decorada con gusto, iluminada de violeta, en el centro encierra una piedra enrojecida hoy por una luz, un tiempo por la sangre de Jes\u00fas. Me parec\u00eda estar viendo a Jes\u00fas pero no osaba imaginarlo.<\/em><\/p>\n<p><em>Cerca de la muralla tumbas, tumbas y tumbas, tambi\u00e9n en el valle de Josafat, dan la impresi\u00f3n de una Resurrecci\u00f3n que no tuvo lugar, porque miles de l\u00e1pidas est\u00e1n all\u00ed en el suelo de alg\u00fan modo, derechas, volcadas o partidas como fruto de las guerras pasadas.<\/em><\/p>\n<p><em>Los lugares los tengo profundamente grabados: Betfag\u00e9, el Gallicantus, el lugar de la Asunci\u00f3n de la Virgen; el lugar de la Ascensi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Jerusal\u00e9n tambi\u00e9n bajo el sol oriental se ve llena de luz. Te ofrece todav\u00eda hoy una enorme explanada, terriblemente vac\u00eda donde una vez se erig\u00eda el magn\u00edfico Tempo. Vac\u00eda, vac\u00eda, s\u00f3lo hay una mezquita, que robusta se encuentra all\u00ed, incapaz de borrar las palabras de Cristo: \u00abDe ti no quedar\u00e1 piedra sobre piedra\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Betania la vi a pleno sol, subiendo por los callejones que llevan a la tumba de L\u00e1zaro, \u00a0me parec\u00eda escuchar las palabras de Jes\u00fas a Marta \u201cUna sola cosa es necesaria\u2026\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em> \u201cSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, no habr\u00eda muerto mi hermano. Jes\u00fas dijo: \u201cTu hermano resucitar\u00e1\u201d. Marta respondi\u00f3: \u201cYa s\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n del \u00faltimo d\u00eda\u201d: Jes\u00fas le dijo: \u201cYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida. El que cree en m\u00ed, no morir\u00e1 para siempre\u201d.<\/em><em> <\/em><\/p>\n<p>\u00abBajaba un hombre de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3, y cay\u00f3 en manos de salteadores, que, despu\u00e9s de despojarle y golpearle, se fueron dej\u00e1ndole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino lleg\u00f3 junto a \u00e9l, y al verle tuvo compasi\u00f3n; y, cerc\u00e1ndose, vend\u00f3 sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y mont\u00e1ndole sobre su propia cabalgadura, le llev\u00f3 a una posada y cuid\u00f3 de \u00e9l. Al d\u00eda siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: \u00abCuida de \u00e9l y, si gastas algo m\u00e1s, te lo pagar\u00e9 cuando vuelva.\u00bb \u00bfQui\u00e9n de estos tres te parece que fue pr\u00f3jimo del que cay\u00f3 en manos de los salteadores?\u00bb El dijo: \u00abEl que practic\u00f3 la misericordia con \u00e9l\u00bb. Dijo le Jes\u00fas: \u00abVete y haz t\u00fa lo mismo\u00bb.<\/p>\n<p><em>Rostros sombr\u00edos bajo un turbante blanco o descubiertos, hombres resignados, o poco resignados a esa vida de miseria, rostros invisibles cubiertos con un velo negro, de mujeres.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Jes\u00fas fue conducido por el esp\u00edritu al desierto para ser tentado por el diablo. Si eres t\u00fa el hijo de Dios manda que estas piedras se transformen en pan. Si t\u00fa eres el hijo de Dios, l\u00e1nzate desde ac\u00e1 arriba.\u00a0 Te dar\u00e9 todas estas cosas, si t\u00fa te postras ante m\u00ed y me adoras. Pero Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cVete Satan\u00e1s porque est\u00e1 escrito, al Se\u00f1or Dios adorar\u00e1s y s\u00f3lo a \u00c9l servir\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>En esos d\u00edas Jes\u00fas fue bautizado por Juan en el Jord\u00e1n y mientras sal\u00eda del agua vio abrirse los cielos de par en par y el Esp\u00edritu bajar sobre \u00c9l, en forma de paloma. Y hubo una voz de los cielos, que dec\u00eda: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.<\/p>\n<p>Jes\u00fas entrado en Jeric\u00f3, iba pasando por la ciudad.\u00a0Entonces Zaqueo corri\u00f3 y se subi\u00f3 a un \u00e1rbol sic\u00f3moro para verle. \u00a0Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. \u00a0He aqu\u00ed, Se\u00f1or, la mitad de mis bienes la doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.\u00a0Jes\u00fas le dijo: Hoy ha venido la salvaci\u00f3n a esta casa. El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se hab\u00eda perdido.<a href=\"http:\/\/www.iglesia.net\/biblia\/libros\/mateo.html#cap18\"><\/a><\/p>\n<p>Y t\u00fa Bel\u00e9n, tierra de Judea, no eres la m\u00e1s peque\u00f1a entre las principales ciudades de Judea porque de ti saldr\u00e1 un conductor que deber\u00e1 regir a mi pueblo Israel.<\/p>\n<p><em>Y cada piedra dec\u00eda una palabra, mucho m\u00e1s que una palabra, hasta que, al final, me sent\u00eda toda inundada, toda llena de la presencia de Jes\u00fas. Recuerdo con claridad el haberme literalmente olvidado de mi patria, de mis conocidos, de mis amigos, de todo. Me ve\u00eda inm\u00f3vil y est\u00e1tica, espiritualmente petrificada entre estas piedras, sin otra cosa que hacer que adorar. \u00a1Adorar con el alma fija en el Hombre Dios que aquellas piedras me hab\u00edan explicado, revelado, cantado, exaltado! <\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto integral del v\u00eddeo in\u00e9dito de 1956.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-294958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294958\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}