{"id":295256,"date":"2011-04-23T15:00:36","date_gmt":"2011-04-23T13:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-resurreccion\/"},"modified":"2024-05-13T20:52:22","modified_gmt":"2024-05-13T18:52:22","slug":"la-resurreccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-resurreccion\/","title":{"rendered":"La Resurrecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><p><strong>El cristianismo es aut\u00e9ntico porque Cristo ha resucitado.<\/strong>Para que \u00c9l no se moviera, pusieron en la entrada de la tumba una piedra de amolar y junto a la roca un guardia. Pero el muerto sali\u00f3. Y la historia tom\u00f3 otro rumbo, y termin\u00f3 desembocando en la vida eterna, el lugar de la muerte infinita.<\/p>\n<p>La Iglesia exhorta, en la entrada del sepulcro vac\u00edo, a los jefes de Estado, reyes y magistrados a <strong>entender<\/strong>; para ellos, es dif\u00edcil comprender, tanto que repiten infinitamente los mismos errores: salen de una dictadura y preparan otra; se levantan de la segunda guerra y preparan la tercera; sanan los desastres de los pueblos sumando nuevos lutos.<\/p>\n<p>En la escena de la resurrecci\u00f3n, pasan figuras dulces de mujeres. En ellas <strong>el amor ha vencido el temor<\/strong>; y mientras que los ap\u00f3stoles estaban encerrados en clandestinidad, ellas salen a buscar al Amor: y descubren que ha resucitado. Descubren la confirmaci\u00f3n del Evangelio: que la religi\u00f3n de Jes\u00fas es todo un duelo contra la muerte, y una victoria sobre ella; de hecho su sustancia es un amor que no conoce l\u00edmites. La belleza termina, el honor se acaba, la justicia se frena ante los l\u00edmites del derecho, pero el amor no conoce barreras, va m\u00e1s all\u00e1 de los surcos del mal, vence la muerte. Despu\u00e9s con los sacramentos asegura la continua resurrecci\u00f3n del mal, que es la sustancia de la muerte; los sacramentos en cambio son sustancia de vida, son productos del amor, como la redenci\u00f3n y como la Iglesia.<\/p>\n<p><strong>Al cristiano no le est\u00e1 permitida la desesperaci\u00f3n<\/strong>, no le est\u00e1 permitido abatirse a los pies de la muerte. Pueden derrumbarse sus casas, puede perder sus riquezas: \u00e9l se levanta, y sigue luchando: lucha contra el odio. El cristianismo resiste en cuanto se mantiene la fe en la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p> La resurrecci\u00f3n de Cristo, nuestra Cabeza, que en \u00c9l se injerta y nos hace part\u00edcipes de su vida, nos obliga a no desesperarnos nunca. Nos da el secreto para levantarnos de cada ca\u00edda. Nos da las armas para la lucha y para vencer la muerte; el esp\u00edritu, si est\u00e1 injertado en Cristo, prevalece. La nuestra es la religi\u00f3n de la vida: la \u00fanica donde la muerte ha sido victoriosamente y, si queremos, definitivamente, expulsada. <\/p>\n<p>Hoy, nosotros estamos en la tierra, pero unidos al esp\u00edritu cristiano, <strong>el pueblo resucitar\u00e1<\/strong>. Mientras tanto as\u00ed como Mar\u00eda, que recogi\u00f3 al Hijo desclavado y lo sostuvo entre sus brazos, la Iglesia sostiene en su seno a la humanidad crucificada. Y la prepara para la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n de Cristo debe ser <strong>el motivo del renacimiento de nuestra fe, esperanza y caridad<\/strong>: victoria de nuestras obras sobre las tendencias de la muerte. Renacimiento de cada uno, en unidad de afectos, con el vecino; y de cada pueblo, en concordia de obras, con los otros pueblos.<\/p>\n<p>San Agust\u00edn teniendo que recapitular en un discurso pascual el proceso de nuestra resurrecci\u00f3n, no encontr\u00f3 nada mejor que citar al ap\u00f3stol del amor, quien dijo: \u201cHemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos\u201d.<\/p>\n<p>Es decir: am\u00e9monos entre nosotros, para ayudarnos a vivir: <strong>As\u00ed resucitaremos<\/strong>.<\/p>\n<p><em>Igino Giordani, Le Feste, SEI, Tur\u00edn, 1954, pp.116-125.<\/em> <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acompa\u00f1ados por la palabras de Giordani, hemos llegado finalmente a la Pascua de Resurrecci\u00f3n: y de aqu\u00ed podemos volver a partir, transformados por el Amor de Aqu\u00e9l que ha vencido la muerte.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295256"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295256\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}