{"id":295346,"date":"2011-05-11T15:11:23","date_gmt":"2011-05-11T13:11:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/dios-me-ama-dios-me-llama\/"},"modified":"2024-05-13T20:52:33","modified_gmt":"2024-05-13T18:52:33","slug":"dios-me-ama-dios-me-llama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/dios-me-ama-dios-me-llama\/","title":{"rendered":"Dios me ama \u2013 Dios me llama"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/DSC_1460.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-media_max wp-image-35753 aligncenter\" style=\"margin-bottom: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/DSC_1460-520x325.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"325\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><strong>\u00abDios me ama &#8211; Dios me llama\u00bb<\/strong>, era el slogan impreso en los gafetes que identificaban a los j\u00f3venes presentes en Loppiano (Italia), del 14 al 19 de marzo pasados.<strong> Un slogan que pon\u00eda en evidencia el objetivo de esos d\u00edas: profundizar en la vocaci\u00f3n del focolarino,<\/strong> llamado por Dios a convertirse en \u201cap\u00f3stol de la unidad\u201d \u2013seg\u00fan una bella expresi\u00f3n usada por Juan Pablo II- y a seguir a Jes\u00fas en vista de la realizaci\u00f3n de su oraci\u00f3n al Padre: \u201cQue todos sean Uno\u201d (Jn. 17, 21).<\/p>\n<p> <strong>Los treinta y tres j\u00f3venes presentes, proven\u00edan de varias partes del mundo:<\/strong> hab\u00eda quien era estudiante, quien obrero, quien empresario\u2026 Pero todos con el \u00fanico deseo de posponer todo por Dios, renunciando tambi\u00e9n a formarse una familia propia, para lanzarse en la aventura de construir la unidad de la familia humana.  Fueron muchas las impresiones recogidas en esos d\u00edas, como las de Andr\u00e9 y Jon\u00e1s de Brasil: el primero \u2013quien acaba de concluir una maestr\u00eda en Historia- subrayaba que hab\u00eda <em>\u201cdejado cosas muy bellas para encontrar aqu\u00ed otras todav\u00eda m\u00e1s bellas\u201d; <\/em>Jon\u00e1s, quien en cambio es piloto de una l\u00ednea a\u00e9rea, dec\u00eda:<strong><em> \u201cMe queda la certeza del llamado de Dios por la fuerte experiencia espiritual vivida\u201d. <\/em><\/strong>De hecho a menudo la presencia del Resucitado en medio de la comunidad es el amplificador de la voz de Dios que se hace sentir en el coraz\u00f3n.  Stefano, en cambio es un ingeniero romano. \u00c9l subraya la intensidad de esos d\u00edas: <em>\u201cMe llevo a casa la relaci\u00f3n con cada uno de ustedes. <strong>He entendido que Jes\u00fas Abandonado es la esencia de nuestra vocaci\u00f3n\u201d. <\/strong><\/em>Haciendo referencia a un punto central de la espiritualidad de los focolarinos: Jes\u00fas que en la cruz muere por todos y siente el abandono del Padre, asumiendo en s\u00ed todos los dolores y los abandonos del hombre. Los focolarinos lo eligen como modelo de donaci\u00f3n y ra\u00edz de su elecci\u00f3n de vida. Renzo, tambi\u00e9n \u00e9l italiano, de Bari, agrega con un rostro radiante: <strong><em>\u201cMe llevo a casa la extraordinaria belleza de la vida del focolar\u201d.<\/em> <em> <\/em> <em><\/em><\/strong>  Jayen es periodista en Filipinas. \u00c9l afirma que en Loppiano aprendi\u00f3 <em>\u201ca reconocer en los dolores y en las dificultades un rostro de Jes\u00fas Abandonado\u201d. <\/em>Y todav\u00eda Antony, un estudiante keniata, apuesta decidido: <strong><em>\u201cApuntar a lo alto: \u00e9sta es la vocaci\u00f3n del focolarino, la m\u00eda, la nuestra\u201d.<\/em> <\/strong>  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/DSC_15421.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35847 alignright\" style=\"margin-left: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/DSC_15421.jpg\" alt=\"\" width=\"324\" height=\"223\" \/><\/a>Como conclusi\u00f3n de esos d\u00edas, que ninguno de ellos podr\u00e1 olvidar, escribieron a Mar\u00eda Voce, presidente de los Focolares:  <em>\u201cHa sido Jes\u00fas quien nos ha guiado cada vez m\u00e1s profundamente en nuestra vocaci\u00f3n, para llevarnos a una nueva intimidad con \u00c9l\u2026 Le hemos pedido que nos ayude a serle fieles siempre\u201d. <\/em><em>Y afirmaron su compromiso de querer vivir esta <\/em><em>\u201cdivina aventura tratando de imitar la transparencia de Mar\u00eda Sant\u00edsima, quien nunca pens\u00f3 en s\u00ed misma sino s\u00f3lo en Dios\u201d, <\/em><em>modelo perfecto del cristiano de hoy y de siempre.<\/em>  He aqu\u00ed algunas im\u00e1genes de los momentos m\u00e1s significativos de estos d\u00edas, que hablan m\u00e1s que las palabras.  <a href=\"http:\/\/[nggallery id=38]\">[nggallery id=38]<\/a>  <em>A cargo del Centro de los Focolarinos<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J\u00f3venes provenientes de varias partes del mundo se dieron cita en Loppiano, la ciudadela internacional de los Focolares, para profundizar en el llamado a seguir a Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295346","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295346"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295346\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}