{"id":295420,"date":"2011-06-11T05:09:41","date_gmt":"2011-06-11T03:09:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/un-autobus-hacia-bulgaria-historias-cotidianas-de-acogida\/"},"modified":"2024-05-13T20:52:43","modified_gmt":"2024-05-13T18:52:43","slug":"un-autobus-hacia-bulgaria-historias-cotidianas-de-acogida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/un-autobus-hacia-bulgaria-historias-cotidianas-de-acogida\/","title":{"rendered":"Un autob\u00fas hacia Bulgaria. Historias cotidianas de acogida."},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_38921\" style=\"width: 129px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/20110610-07.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-38921\" class=\"size-200x200 wp-image-38921   \" style=\"margin-left: 10px;border: 0pt\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/20110610-07-198x200.jpg\" alt=\"\" width=\"119\" height=\"120\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-38921\" class=\"wp-caption-text\">Isabella Barbetta<\/p><\/div>  <strong>\u00abDesde hace algunos meses delante del supermercado hay un se\u00f1or<\/strong> que nos ayuda a llevar el carrito de las compras, a cambio de una colaboraci\u00f3n. Empiezo a saludarlo, pero no responde, intento acercarme pero no habla italiano. Todas las ma\u00f1anas nos saludamos y la frialdad poco a poco desaparece.  Busca trabajo, pero nadie se detiene porque no habla italiano, pero tambi\u00e9n por su aspecto rudo. Despu\u00e9s del verano aparece tambi\u00e9n la esposa, Valentina, que sabe italiano porque antes trabajaba como enfermera. Con Valentina la relaci\u00f3n es m\u00e1s f\u00e1cil. Me entretengo con gusto todas las ma\u00f1anas a hablar con ella. Busca trabajo, pero en Italia es un momento dif\u00edcil.  <strong>Duermen en la entrada del supermercado sobre cartones.<\/strong> Fausto logra conseguirles un alojamiento para ellos para la noche en un instituto de religiosas. Ahora todos los d\u00edas Valentina y Michele est\u00e1n en mis oraciones. Una ma\u00f1ana Valentina no logra ni hablar ni tragar. Entiendo que es algo serio.  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/20110610-08.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-38925\" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/20110610-08.jpg\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"191\" \/><\/a><strong>Le compro las medicinas, despu\u00e9s le pido a Fausto que vaya a visitarla.<\/strong> La llevamos al hospital, donde le ponen un suero. Durante la noche la voy a buscar y la llevo donde las hermanas, junto a su esposo que se hab\u00eda quedado en la sala de espera. Siguen sin encontrar trabajo. Empieza el invierno y en lugar de regresar a Bulgaria, como quer\u00edan hacer, regresan a dormir a la calle. Les llevo algunos dulces que preparo con chocolate, as\u00ed son m\u00e1s sustanciosos.  <strong>Se acerca navidad. Una noche la temperatura baja a 2\u00b0 bajo cero,<\/strong> con Fausto pasamos cerca del supermercado. Valentina y Michele est\u00e1n sentados sobre un cart\u00f3n entumecidos por el fr\u00edo. Siento que se me estremece el coraz\u00f3n. Tratamos de convencerlos de que vayan a pasar la noche provisionalmente en un lugar caliente. El marido no quiere. Me dan ganas de llorar y digo que me voy a quedar all\u00ed toda la noche si no se encuentra una soluci\u00f3n. Fausto les pregunta por qu\u00e9 no regresan a Bulgaria, as\u00ed como ten\u00edan intenciones de hacer. La respuesta es sencilla: \u201cNo tenemos el dinero para los boletos\u201d.  Con Fausto nos miramos: si el problema es el dinero, nos encargamos nosotros, basta hacer menos regalos de Navidad. Preguntamos cu\u00e1ndo sale el bus para Bulgaria: la ma\u00f1ana siguiente de la estaci\u00f3n Tiburtina. Vamos a casa y mientras Fausto busca el dinero, yo preparo un paquete con emparedados, queso, jam\u00f3n, fruta, dulces, agua, etc. Para el viaje que durar\u00e1 dos d\u00edas.  <strong>Salimos con Valentina y Michele y a la una y media llegamos a la estaci\u00f3n Tiburtina<\/strong>. Nos intercambiamos las direcciones, contentos porque tambi\u00e9n ellos tendr\u00e1n una linda Navidad en familia.  Pero al d\u00eda siguiente Valentina llama por tel\u00e9fono para decir que el bus est\u00e1 lleno y que se ven obligados a regresar a Ariccia, pero que compraron los boletos para partir el viernes siguiente. Valentina me dice: \u201cItalia no querer, Bulgaria no querer, s\u00f3lo t\u00fa querer a nosotros\u201d. Las hermanas los alojan con gusto, porque aprecian su educaci\u00f3n y cortes\u00eda. El viernes a las 6 de la ma\u00f1ana Fausto los lleva a Roma. Tambi\u00e9n esta vez preparo un abundante paquete con v\u00edveres para el viaje, adem\u00e1s de un buen abrigo para sustituir la chaqueta sucia y ra\u00edda de Valentina. <strong>\u00abNo pude dar un trabajo a mis amigos, pero estoy segura que les pude dar un poco de amor\u00bb. <\/strong>  <em>NdR: La historia fue contada por Isabella en enero del 2008. La volvemos a proponer por su extraordinaria actualidad.<\/em>  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Narramos la experiencia de Isabella Barbetta, quien nos dej\u00f3 hace poco. Los protagonistas nos ella su marido Fausto y una pareja de origen b\u00falgaro, en un momento en donde todav\u00eda la acogida hacia el \u201cextranjero\u201d tan invocada, resuena a menudo como un tab\u00fa.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-295420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295420"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295420\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}