{"id":295464,"date":"2011-07-13T07:45:14","date_gmt":"2011-07-13T05:45:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/maria-voce-hacia-el-nuevo-encuentro-entre-las-religiones-en-asis\/"},"modified":"2024-05-13T20:52:48","modified_gmt":"2024-05-13T18:52:48","slug":"maria-voce-hacia-el-nuevo-encuentro-entre-las-religiones-en-asis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/maria-voce-hacia-el-nuevo-encuentro-entre-las-religiones-en-asis\/","title":{"rendered":"Maria Voce: hacia el nuevo encuentro entre las religiones en As\u00eds"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hacia el nuevo encuentro entre las religiones en As\u00eds. Cita con las sorpresas del Esp\u00edritu.<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_41593\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/20110713-02.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-41593\" class=\"size-full wp-image-41593 \" style=\"border: 0pt none;margin: 5px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/20110713-02.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"197\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-41593\" class=\"wp-caption-text\">Simposio interreligioso en Thailandia - 2010<\/p><\/div>\n<p>Primero que nada quisiera expresar la m\u00eda y nuestra alegr\u00eda y gratitud hacia el Papa Benedicto XVI por haber convocado un nuevo gran encuentro en la ciudad de San Francisco. Es la alegr\u00eda que nace ante una inspiraci\u00f3n que comportar\u00e1 nueva celeridad y profundidad a la hora de <strong>vivir las propias convicciones religiosas al servicio de la paz. Resulta urgente <\/strong>precisamente hoy, cuando, por un absurdo, se difunde el temor hacia la religi\u00f3n, olvidando su natural fuente vital de paz, y se le imputa la primera causa de muchos conflictos, tensiones, fobias, intolerancia y persecuci\u00f3n con trasfondo religioso que pululan en el mundo.<\/p>\n<p>Indudablemente, en este tiempo de grandes cambios, \u201clos muros dentro de los cuales viv\u00edan las distintas civilizaciones con sus culturas se est\u00e1n desmoronando\u201d, como observa el fil\u00f3sofo Giuseppe Zanghi. Al mismo tiempo <strong>\u201cuna ciudad-mundo sin muros se perfila en el horizonte, llena de esperanza\u201d. <\/strong><strong>Es la visi\u00f3n propuesta por <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a><\/strong> en Londres en el 2004, ante una concurrida platea donde estaban presentes representantes de numerosas religiones. Como respuesta ante el interrogante de cu\u00e1l futuro le espera a la sociedad multicultural, multi\u00e9tnica y multireligiosa de nuestro tiempo, ante el riesgo de combates entre civilizaciones, se hab\u00eda referido a la visi\u00f3n de San Agust\u00edn en los tiempos de la ca\u00edda del Imperio Romano bajo la presi\u00f3n de la migraci\u00f3n de los pueblos: no es el fin de una civilizaci\u00f3n, sino el nacimiento de un mundo nuevo.<\/p>\n<p>Un mundo nuevo en dif\u00edcil gestaci\u00f3n. Ya al inicio de los a\u00f1os Setenta, Chiara percib\u00eda los indicios del \u201csentido de penosa incertidumbre, de un sufrimiento que \u2013hab\u00eda dicho- la humanidad m\u00e1s o menos siente y seguramente sentir\u00e1 en la medida en que varios puntos de la tierra se vean sacudidos por el impacto con otros pueblos desconocidos hasta entonces\u201d. Hablando a los j\u00f3venes en un congreso internacional, les pidi\u00f3<strong> \u201cno cerrar los ojos ante este trance de la humanidad sino entrar conscientemente en la gestaci\u00f3n del mundo nuevo\u201d.<\/strong> \u201cEst\u00e1n aqu\u00ed \u2013hab\u00eda agregado- para formarse con una mentalidad global, para llegar a ser \u2018hombres-mundo\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Por un momento <strong>la visi\u00f3n de este mundo nuevo se convirti\u00f3 en una experiencia<\/strong> precisamente hace veinticinco a\u00f1os, en el primer hist\u00f3rico encuentro de los jefes religiosos del mundo en As\u00eds. As\u00ed lo refiri\u00f3 Juan Pablo II pocos meses despu\u00e9s, en la vigilia de la Navidad de 1986, en un denso discurso dirigido a sus m\u00e1s estrechos colaboradores de la Curia Romana: \u201cParec\u00eda que por un momento se expresaba visiblemente la unidad escondida, pero radical que el Verbo divino, en quien todo fue creado y subsiste, ha establecido entre los hombres y las mujeres de este mundo\u201d. Una visi\u00f3n que abraza el presente, \u201ca quienes ahora comparten las ansias y las alegr\u00edas de este final del siglo XX\u201d. Pero tambi\u00e9n pasado y futuro: \u201cTambi\u00e9n quienes nos han precedido en la historia y quienes tomar\u00e1n nuestro lugar hasta que el Se\u00f1or venga\u201d.<\/p>\n<p><strong>Es la gran visi\u00f3n del designio de Dios sobre el g\u00e9nero humano<\/strong>, ilustrada por el Concilio Vaticano II, desde las primeras l\u00edneas de la declaraci\u00f3n <em>Nostra aetate<\/em>: \u00abvarios pueblos\u00bb, pero \u00abuna sola comunidad\u00bb extendida por toda la faz de la tierra, que en As\u00eds se hizo visible. El beato Juan Pablo II lo profundiz\u00f3 a lo largo de todo su denso discurso. Es una \u201cunidad real\u201d \u2013 afirm\u00f3- \u201cque se basa en el misterio de la creaci\u00f3n divina y pertenece a la identidad misma del ser humano\u201d. \u201cTodos los hombres \u2013prosigui\u00f3 refiri\u00e9ndose a los textos conciliares- est\u00e1n llamados a la unidad del pueblo de Dios que prefigura y promueve la paz universal\u201d.<\/p>\n<p>Una perspectiva que lanza nueva luz sobre la misi\u00f3n de la Iglesia delineada en el Concilio: <strong>\u201cSer germen de unidad y de esperanza para la humanidad\u201d<\/strong> es por lo tanto el llamado a no \u201crechazar nada de lo que es verdadero y santo\u201d en las diversas religiones, es m\u00e1s invita a \u201csubrayar y hacer progresar los valores espirituales, morales y sociales\u201d a acoger en ella \u201clos rayos de verdad que pueden iluminar a todos los hombres\u201d.<\/p>\n<p>Y hoy <strong>el Papa Benedicto XVI recoge la consigna de su predecesor<\/strong> quien, ya desde entonces, invitaba a \u201creencontrar y mantener siempre vivo el esp\u00edritu de As\u00eds, como motivo de esperanza para el futuro\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_41594\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/20110713-03.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-41594\" class=\"size-full wp-image-41594 \" style=\"border: 0pt none;margin: 5px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/20110713-03.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"206\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-41594\" class=\"wp-caption-text\">Chiara Lubich con un grupo de monjes budistas<\/p><\/div>\n<p><strong>En estos veinticinco a\u00f1os el camino abierto por el beato Juan Pablo II,<\/strong> en la actuaci\u00f3n de la ense\u00f1anza conciliar,<strong> ha hecho una gran camino gracias a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo <\/strong>que entrelaza admirablemente las ense\u00f1anzas y los gestos prof\u00e9ticos de los Papas con la vida de muchos testigos, antiguos y nuevos carismas, \u00f3rdenes mon\u00e1sticas y nuevos Movimientos eclesiales, por \u00c9l suscitados en la Iglesia cat\u00f3lica y en las otras Iglesias y comunidades eclesiales.<\/p>\n<p><strong>Es \u00c9l quien gu\u00eda la historia al desplegarse este gran designio de unidad,<\/strong> a pesar de las muchas sombras que pesan sobre nuestro planeta. Somos testigos. Tambi\u00e9n para nuestro Movimiento, casi de sorpresa, se abri\u00f3 la p\u00e1gina inexplorada del di\u00e1logo interreligioso. Chiara Lubich acogi\u00f3 este signo del Esp\u00edritu Santo a trav\u00e9s del inter\u00e9s manifestado hacia su experiencia por parte de representantes de distintas religiones presentes en la Guildhall de Londres en 1979, cuando se le otorg\u00f3 el premio Templeton por el progreso de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde ese momento innumerables adelantos han tenido lugar en esos 30 a\u00f1os. Continuamente se renueva la sorpresa al ver c\u00f3mo el sendero espiritual por el cual Dios nos ha conducido se entrecruza con otras v\u00edas espirituales y, manteniendo nuestra identidad, con un constante impulso misionero, cuales testigos de Jesucristo, \u201ccamino, verdad y vida\u201d, nos permite encontrarnos y comprendernos con los seguidores de las grandes tradiciones religiosas de la humanidad.<\/p>\n<p>Es esta la v\u00eda que estamos experimentando. Cuando<strong> Chiara en 1972<\/strong> invit\u00f3 a<strong> <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/un-popolo\/giovani-per-un-mondo-unito\/\">los j\u00f3venes<\/a><\/strong> a convertirse en protagonistas en la gestaci\u00f3n de un mundo nuevo, <strong>les entreg\u00f3<\/strong> aquella que es en definitiva <strong>\u201cuna potent\u00edsima arma de amor\u201d, \u201cel modelo capaz de recomponer la unidad del mundo\u201d: Jes\u00fas crucificado que llega a gritar el abandono del Padre.<\/strong> \u201ca ustedes les toca revivirlo para dar un impulso indispensable y decisivo al cambio que la humanidad est\u00e1 afrontando\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_41596\" style=\"width: 280px\" class=\"wp-caption alignright\"><strong><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/20110713-04.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-41596\" class=\"size-full wp-image-41596 \" style=\"margin-left: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/20110713-04.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"226\" \/><\/a><\/strong><\/strong><p id=\"caption-attachment-41596\" class=\"wp-caption-text\">Maria Voce con el gran maestro budista Ajahn Thong - Thailandia 2010<\/p><\/div>\n<p><strong>Es \u00c9l, el Se\u00f1or crucificado y resucitado, la clave que abre el di\u00e1logo tambi\u00e9n en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles,<\/strong> el modelo de ese amor radicalmente desinteresado, de esa kenosis, de ese vac\u00edo de amor necesario para acoger al otro.<\/p>\n<p>Fue inesperada la solicitud que le hicieron a Chiara de que hablara ante grandes asambleas de budistas en Tokio, a monjes y monjas budistas en Tailandia, de musulmanes en Harlem, a las poblaciones animistas en Camer\u00fan. Y tales solicitudes se han repetido tambi\u00e9n conmigo, en mis recientes viajes a \u00c1frica y Asia, y he constatado nuevamente con maravilla cu\u00e1nto realmente el amor y la unidad est\u00e1n inscritos en el ADN de cada hombre.<\/p>\n<p>Hoy el di\u00e1logo entre las religiones no puede limitarse a los l\u00edderes, a estudiosos y especialistas. Debe convertirse en un di\u00e1logo del pueblo, un di\u00e1logo de la vida, que se revela cada vez m\u00e1s indispensable para la pac\u00edfica convivencia en nuestras ciudades y pa\u00edses, al encontrarnos viviendo codo a codo con musulmanes y budistas, hind\u00faes y sikhs. Es una cr\u00f3nica por descubrir y quiz\u00e1s por inventar, sin dejarnos abrumar por el rumor de hechos de intolerancia y violencia.<\/p>\n<p><strong>Es el testimonio cotidiano el que abre camino:<\/strong> lo hemos experimentado en varias partes del mundo. As\u00ed fue en Argelia, delante de la imagen en sentido \u00fanico de un Islam cerrado e impenetrable, y de una minor\u00eda cristiana a la defensiva; desde los a\u00f1os Sesenta se ha abierto otro panorama: empez\u00f3 y se ha desarrollado un di\u00e1logo espiritual profundo entre cristianos y musulmanes.<\/p>\n<p>\u00abEras un ejemplo magn\u00edfico de coherencia entre lo que se dice y lo que se hace y lo que se es. Viniste en medio nuestro derritiendo un mar de hielo y destruyendo los muros que nos separaban para construir un puente indestructible\u201d Son las palabras de Sidi Ahmed Benchoukri, un musulm\u00e1n, quien fue prefecto de la regi\u00f3n de Tlemcen, dirigidas a Ulises Caglioni, un focolarino, en Argelia desde 1966, en el momento de su funeral en el 2003, en Castelgandolfo. En una larga carta a un grupo de amigos musulmanes escribe: \u00abSiempre dio testimonio de su fe. Para nosotros fue el modelo del creyente. Era un hombre de Dios, un hombre que hace parte de nosotros mismos\u201d.<\/p>\n<p>Hemos experimentado el aut\u00e9ntico rostro del Islam y la fuerza de paz del di\u00e1logo tambi\u00e9n en otros puntos cruciales como Turqu\u00eda, Tierra Santa, L\u00edbano, Paquist\u00e1n, Estados Unidos, para no hablar de Europa. Por doquiera conocemos cristianos y musulmanes que dan testimonio <strong>que se puede pasar del temor hacia el otro al descubrimiento del otro, y se puede incidir en la fraterna convivencia en las ciudades. <\/strong>En un reciente congreso del Movimiento en Italia, un im\u00e1n declar\u00f3: <strong>\u201cAprend\u00ed a no rendirme ante la l\u00f3gica amigo-enemigo, a apostar por la unidad de la familia humana unida por v\u00ednculos de interdependencia y fraternidad, a mirar al otro con la certeza que encontrar\u00e1s una riqueza desconocida\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Seguimos y rezamos desde ahora por la gran cita de As\u00eds el pr\u00f3ximo octubre. A la espera de las nuevas sorpresas que nos reservar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p><strong><em>Maria Voce, Presidente del Movimiento de los Focolares<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado hoy, en el Osservatore Romano, un art\u00edculo de la Presidente de los Focolares en preparaci\u00f3n al pr\u00f3ximo evento interreligioso en la ciudad de San Francisco<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295464","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295464","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295464"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295464\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295464"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295464"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295464"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}