{"id":295526,"date":"2011-08-16T03:00:19","date_gmt":"2011-08-16T01:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich-a-la-jornada-mundial-de-la-juventud-en-polonia-1991\/"},"modified":"2024-05-13T20:52:57","modified_gmt":"2024-05-13T18:52:57","slug":"chiara-lubich-a-la-jornada-mundial-de-la-juventud-en-polonia-1991","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich-a-la-jornada-mundial-de-la-juventud-en-polonia-1991\/","title":{"rendered":"Chiara Lubich a la Jornada Mundial de la Juventud en Polonia 1991"},"content":{"rendered":"<p><a title=\"Chiara Lubich - Polonia 1991\" href=\"http:\/\/www.vimeo.com\/27866111\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-43449\" style=\"border: 0pt none;margin-right: 10px;margin-top: 5px;margin-bottom: 5px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/20110816-e1.jpg\" alt=\"\" width=\"333\" height=\"153\" \/><\/a>Querid\u00edsimos j\u00f3venes  En esta primera parte, debemos llevar a cabo una tarea que nos dio la Iglesia, es decir, profundizar el tema que caracteriza esta Jornada, y presentar nuestro Movimiento, al menos su sector juvenil, a quien no lo conociera.  Profundizar el tema, \u2011y ya lo escucharon mencionar en las canciones\u2011 que dice as\u00ed: han recibido un esp\u00edritu de hijos\u00bb (Rom. 8, 15); y adem\u00e1s presentar el Movimiento.  El carisma del Movimiento de los Focolares, de hecho, consiste fundamentalmente en esto: despierta en los corazones una conciencia nueva de la realidad de ser hijos de Dios, y de serlo hoy, seg\u00fan los planes que El tiene pensados para nuestro tiempo. \u00abHan, nos repite este carisma, han recibido un esp\u00edritu de hijos\u00bb.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-200x200 wp-image-43369 alignright\" style=\"margin-left: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/20110815-b-200x128.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"128\" \/>Recordemos el inicio del Movimiento. En el marco de la segunda guerra mundial, que sembraba por doquier destrucci\u00f3n completa, aqu\u00ed est\u00e1, por decirlo as\u00ed, la gran revelaci\u00f3n que el Esp\u00edritu ofreci\u00f3 a nuestro esp\u00edritu: Resplandece sobre vuestras cabezas un sol radiante: es Dios, Dios que es Amor, Dios que los ama inmensamente, que tiene contados incluso los cabellos de vuestra cabeza&#8230; El es el Padre y ustedes son sus hijos.  Y una fe formidable en Dios que nos ama entr\u00f3, desde ese momento, en el alma de los primeros miembros del Movimiento. Fe que despu\u00e9s, cuantos en los a\u00f1os siguientes se fueron agregando, sintieron tambi\u00e9n ellos irrumpir con fuerza en sus corazones.  Fe que les dio la fuerza de arriesgarlo todo en la vida con tal de ser fieles a esta extraordinaria vocaci\u00f3n: comportarse como hijos de Dios. Llevar una vida en uni\u00f3n con el propio Padre del Cielo; ver en Dios Padre, en Dios Amor, el Ideal de la propia vida.  El est\u00e1 por encima de todos sus pensamientos y El ocupa el primer lugar en sus corazones.  Y haciendo as\u00ed, todas sus aspiraciones fueron satisfechas completamente.  Con El encontraron la plenitud de la alegr\u00eda, la felicidad, aquella felicidad que hoy los j\u00f3venes de todas las latitudes anhelan como ideal, pero que raramente alcanzan porque la buscan, muchas veces, en el af\u00e1n de poseer, en el tener m\u00e1s que en el ser, la buscan en las diversiones o en simples metas terrenas.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-43366\" style=\"border: 0pt none;margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/20110815-02c.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"128\" \/>Nuestros j\u00f3venes tratan de aspirar a mucho m\u00e1s y lo que otros piensan no alcanzar, ellos conf\u00edan en hacerlo y trabajan para conseguirlo. Pueden dar testimonio al mundo entero (y quieren darlo, antes que nada, a sus coet\u00e1neos, como ustedes) que, porque viven como hijos de Dios, poseen el talento por excelencia, una fuerza interior superior, una nueva confianza, que los ayuda a ver accesibles las metas a las que los j\u00f3venes hoy aspiran.  Adem\u00e1s nuestros j\u00f3venes, sabiendo que Dios no s\u00f3lo es creador del universo y de sus personas, sino que est\u00e1 presente y conduce la historia, est\u00e1n convencidos de que El tiene tambi\u00e9n proyectos maravillosos para cada uno de ellos.  Entonces, mientras que los j\u00f3venes de hoy, en su mayor\u00eda, \u00fanicamente piensan en un futuro inmediato, toman decisiones a corto plazo y posponen las opciones m\u00e1s serias, nuestros j\u00f3venes programan sus vidas, pero no siguiendo \u00fanicamente sus propios criterios. Tratan, en cambio, de armonizar su actuaci\u00f3n personal con la intervenci\u00f3n de la providencia de Dios en el mundo; por consiguiente, se sintonizan con su divina voluntad y la viven plenamente, conscientes de haber emprendido junto a los dem\u00e1s una divina y maravillosa aventura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el \u00e1mbito de la VI Jornada Mundial de la Juventud, cuyo lema era \u00abHan recibido un esp\u00edritu de hijos\u00bb , Chiara Lubich se encontr\u00f3 por primera vez en Czestochowa, el 13 de agosto de 1991, con j\u00f3venes del Movimiento que ven\u00edan del Este y del Oeste de Europa. Proponemos una s\u00edntesis de su intervenci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295526","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295526"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295526\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}