{"id":295538,"date":"2011-08-21T03:00:31","date_gmt":"2011-08-21T01:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/armonia-y-ambiente\/"},"modified":"2024-05-13T20:52:58","modified_gmt":"2024-05-13T18:52:58","slug":"armonia-y-ambiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/armonia-y-ambiente\/","title":{"rendered":"Armon\u00eda y ambiente"},"content":{"rendered":"<p><strong><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" style=\"border: 0pt none;margin: 5px\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/MarilenHolzhauser-a.jpg\" alt=\"\" width=\"85\" height=\"133\" \/><\/em><\/strong>  <strong>\u00ab<em>Para nosotros cada objeto debe tener un sentido<\/em>\u00bb, repet\u00eda Marilen  Holzhauser, una de las primeras focolarinas<\/strong>. La sobriedad, la  esencialidad, fueron para las primeras compa\u00f1eras de aventura de Chiara  Lubich, el estilo de vida, la decoraci\u00f3n, el vestir.<strong> La\u00a0 belleza revela  as\u00ed el misterio de una flor que s\u00f3lo consume lo que necesita y muestra  de esta forma su aut\u00e9ntica belleza<\/strong>. La belleza se convierte en esplendor  de la verdad. La armon\u00eda de la esencialidad hace descubrir que \u00abla  belleza salvar\u00e1 al mundo\u00bb y qu\u00e9 belleza salvar\u00e1 al mundo.  <strong>En la<em> Carta a Diogneto<\/em><\/strong>,\u00a0 <strong> se lee a prop\u00f3sito de los  primeros cristianos<\/strong>: \u00ab<em>Viviendo en ciudades griegas o b\u00e1rbaras, donde  est\u00e1 cada uno<\/em>, <strong><em>y adapt\u00e1ndose a las costumbres locales en el vestido, en  la comida y en todo el resto, dan un testimonio de vida social admirable<\/em> y sin duda sorprendente<\/strong>\u00bb.  <strong>Todo esto se refleja en la vida concreta de aquellos que se adhieren  al \u201cesp\u00edritu de la unidad<\/strong>\u201d. Por ejemplo, los \u201cCentros Mari\u00e1polis\u201d, que  acogen congresos y cursos de formaci\u00f3n y las Ciudadelas de vida com\u00fan,  22 en todo el mundo, son realidades concretas que se proponen restaurar  en su integridad humana las relaciones sociales.\u00a0 <strong> <\/strong>De  igual modo, la producci\u00f3n de los Centro Ave y Azur, y las reuniones de  \u201cArt\u2019\u00e8\u201d, as\u00ed como las obras de arte de pintores, m\u00fasicos, pianistas,  bailarines,\u2026 quieren expresar la continua novedad de Dios, fuente de  belleza y armon\u00eda.  <div style=\"width: 340px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"..\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/20110818-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" style=\"border: 0pt none;margin: 5px\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/20110818-01.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"240\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Dina Figueiredo, &#039;Eucarestia&#039; - Hospital S.Chiara, Trento 2004<\/p><\/div>  <strong>E<\/strong><strong>scrib\u00eda Chiara Lubich<\/strong>: \u00ab<em><strong>El artista verdadero es un grande<\/strong>. Todos lo  dicen, aunque son pocos los cr\u00edticos de arte; pero en todos se da la  admiraci\u00f3n y la fascinaci\u00f3n por \u201clo bello\u201d. <strong>El artista se aproxima en  cierto modo al Creador<\/strong>. El verdadero artista posee su t\u00e9cnica, casi  inconscientemente, y se sirve de los colores, de las notas, de la  piedra, como nosotros nos servimos de las piernas para caminar. El punto  de concentraci\u00f3n del artista est\u00e1 en su alma, donde contempla una  impresi\u00f3n, una idea que quiere expresar fuera de \u00e9l. Por eso, con las  infinitas limitaciones de su peque\u00f1ez de hombre en comparaci\u00f3n con Dios,  y, por tanto, con la infinita diversidad de las dos cosas \u201ccreadas\u201d,  (valga la palabra), el artista es, en cierto modo, uno que recrea, crea  nuevamente; y una verdadera \u201crecreaci\u00f3n\u201d para el hombre podr\u00edan ser las  obras maestras de arte que otros hombres han producido. Por desgracia,  por falta de verdaderos artistas, el hombre se recrea sobre todo en  fantas\u00edas vac\u00edas, de cine,  teatro, variedades, donde a menudo el arte  ocupa poco sitio.<\/em>  <em>\u00abEl artista verdadero nos da, en cierto modo, con sus obras maestras,  que son como juguetes frente a la naturaleza, obra maestra de Dios, el  sentido de qui\u00e9n es Dios y nos hace descubrir en la naturaleza la huella  trinitaria del Creador: la materia, la ley que la informa como un  Evangelio de la naturaleza, y la vida, que es casi consecuencia de la  unidad de las dos primeras. El conjunto, adem\u00e1s, es algo que al  continuar \u201cviendo\u201d ofrece la imagen de la unidad de Dios, del Dios de  los vivos. <strong>Las obras de los grandes artistas no mueren<\/strong>, y aqu\u00ed est\u00e1 el  term\u00f3metro de su grandeza, porque la idea del artista se ha expresado,  en cierto modo, perfectamente en la tela o en la piedra, componiendo  algo vivo<\/em>\u00bb.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"..\/es\/chiara-lubich\/vivere-il-carisma\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/wordpress\/img\/trans.gif\" border=\"0\" alt=\"\" width=\"1\" height=\"1\" align=\"BOTTOM\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este aspecto de la espiritualidad de la unidad expresa la belleza, que se convierte en esplendor de la verdad, en estilo de vida, de decorar, de vestir&#8230; Es la armon\u00eda que hace descubrir \u00abla belleza que salvar\u00e1 el mundo\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295538","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}