{"id":295554,"date":"2011-08-31T22:00:43","date_gmt":"2011-08-31T20:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/septiembre-2011\/"},"modified":"2024-05-13T20:53:00","modified_gmt":"2024-05-13T18:53:00","slug":"septiembre-2011","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/septiembre-2011\/","title":{"rendered":"Septiembre 2011"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"color: #008080\"><strong>\u00abPero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se hab\u00eda perdido y lo hemos encontrado\u00bb.<\/strong><\/span><\/h3>\n<p> Estas palabras son una invitaci\u00f3n que Dios te dirige a ti y a todos los cristianos para gozar junto con \u00c9l, para celebrar y participar de su alegr\u00eda por el regreso del hombre pecador, antes perdido y luego hallado. Y estas palabras, en la par\u00e1bola, se las dirige el padre al hijo mayor, que hab\u00eda compartido toda su vida pero que, despu\u00e9s de un d\u00eda de duro trabajo, se niega a entrar en casa, donde se est\u00e1 festejando el regreso de su hermano.  El padre sale al encuentro del hijo fiel como fue al encuentro del hijo perdido, y trata de convencerlo. Pero es evidente el contraste entre los sentimientos del padre y los del hijo mayor: el padre, con su amor sin medida y su gran alegr\u00eda, que quisiera que todos compartieran con \u00e9l; el hijo, lleno de desprecio y de envidia por su hermano, a quien no reconoce como tal. De hecho, al hablar de \u00e9l, dice: \u00abEste hijo tuyo que se ha gastado tus bienes\u00bb.  El amor y la alegr\u00eda del padre por el hijo que ha vuelto ponen todav\u00eda m\u00e1s de relieve el rencor del otro, que evidencia una relaci\u00f3n fr\u00eda y, se podr\u00eda decir, falsa con su propio padre. A este hijo lo que le importa es el trabajo y cumplir con su deber, pero no ama a su padre como un hijo. Se dir\u00eda que m\u00e1s bien le obedece como a un amo. <\/p>\n<h3><span style=\"color: #008080\"><strong>\u00abPero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se hab\u00eda perdido y lo hemos encontrado\u00bb.<\/strong><\/span><\/h3>\n<p> Con estas palabras Jes\u00fas denuncia un peligro en el que tambi\u00e9n t\u00fa puedes caer: vivir la vida para ser una persona respetable, buscar tu perfecci\u00f3n y considerar a tus hermanos peores que t\u00fa. De hecho, si est\u00e1s \u00abapegado\u00bb a la perfecci\u00f3n, te afirmas t\u00fa mismo, te llenas de ti mismo, est\u00e1s lleno de admiraci\u00f3n por ti mismo. Haces como el hijo que se qued\u00f3 en casa, que enumera a su padre sus muchos m\u00e9ritos: \u00abDesde hace muchos a\u00f1os vengo trabajando para ti sin desobedecerte en nada\u00bb. <\/p>\n<h3><span style=\"color: #008080\"><strong>\u00abPero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se hab\u00eda perdido y lo hemos encontrado\u00bb.<\/strong><\/span><\/h3>\n<p> Con estas palabras Jes\u00fas se opone a esa actitud que basa la relaci\u00f3n con Dios s\u00f3lo en observar los mandamientos. Pero una observancia as\u00ed no es suficiente. La tradici\u00f3n hebraica tambi\u00e9n es consciente de esto.  En esta par\u00e1bola Jes\u00fas pone de relieve el Amor divino y muestra que Dios, que es Amor, da el primer paso hacia el hombre sin tener en cuenta si se lo merece o no, pues quiere que el hombre se abra a \u00c9l para poder establecer una aut\u00e9ntica comuni\u00f3n de vida. Naturalmente, como puedes comprender, el mayor obst\u00e1culo para Dios-Amor es precisamente la vida de quienes acumulan acciones, obras, cuando Dios querr\u00eda su coraz\u00f3n. <\/p>\n<h3><span style=\"color: #008080\">\u00abPero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se hab\u00eda perdido y lo hemos encontrado\u00bb.<\/span><\/h3>\n<p> Con estas palabras Jes\u00fas te invita a ti a tener con el pecador el mismo amor que el Padre le tiene. Jes\u00fas te llama a no juzgar con tu medida el amor que el Padre tiene por cualquier persona. Al invitar al hijo mayor a compartir su alegr\u00eda por el hijo hallado, el Padre te pide tambi\u00e9n a ti un cambio de mentalidad: debes acoger como hermanos y hermanas tambi\u00e9n a aquellos hombres y mujeres que solamente te inspirar\u00edan sentimientos de desprecio y de superioridad. Esto provocar\u00e1 en ti una verdadera conversi\u00f3n, porque te purificar\u00e1 de la convicci\u00f3n de ser mejor, te har\u00e1 evitar la intolerancia religiosa y te har\u00e1 recibir como puro regalo del amor de Dios la salvaci\u00f3n, que Jes\u00fas te ha procurado.  <em>Chiara Lubich<\/em> <\/p>\n<div>\n<div>  \u00a0<em>Palabra de vida<\/em>, marzo 2001, publicada en la revista<em> Ciudad Nueva<\/em> n\u00ba 374 y en <em>Palabras para vivir,<\/em> Ed. Ciudad Nueva, Madrid, 1981, pag. 79.  <\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>\u00abPero ahora tenemos que hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida; se hab\u00eda perdido y lo hemos encontrado\u00bb<\/strong> (<em>Lc<\/em> 15, 32)<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-295554","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295554\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}