{"id":295642,"date":"2011-09-21T15:10:49","date_gmt":"2011-09-21T13:10:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/venecia-aquella-carretera-peligrosa\/"},"modified":"2024-05-13T20:53:10","modified_gmt":"2024-05-13T18:53:10","slug":"venecia-aquella-carretera-peligrosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/venecia-aquella-carretera-peligrosa\/","title":{"rendered":"Venecia, aquella carretera peligrosa"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-45622\" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/20110922-03.jpg\" alt=\"\" width=\"273\" height=\"154\" \/><strong>Una carretera peligrosa, una curva que no tiene mucha visibilidad, y los automovilistas siempre a excesiva velocidad: un c\u00f3ctel mortal que pone en riesgo la vida de los peatones. Hasta que alguien se decide, por el bien de la comunidad, a hacerse cargo de la situaci\u00f3n<\/strong>.  Luisa Busato \u2013 Venecia, Italia.  <strong>Vivo en una carretera lateral, en Martellago, provincia de Venecia.<\/strong> <strong>Cruzar esta carretera nacional es muy peligroso,<\/strong> por la poca visibilidad del paso de peatones y la alta velocidad de los autom\u00f3viles.  Las se\u00f1ales que indican los l\u00edmites de velocidad y el paso peatonal no se tienen muy en cuenta y las consecuencias son frenadas buscas de los que paran para dejar pasar a los peatones, casi siempre ni\u00f1os y ancianos, y adelantamientos muy arriesgados.  <strong>Tiempo atr\u00e1s, hab\u00eda comunicado este problema a un consejero municipal, sin ning\u00fan resultado<\/strong>, otros hab\u00edan recogido firmas y las hab\u00edan entregado a la polic\u00eda de tr\u00e1fico; pero no obtuvieron respuesta alguna.  <strong>M\u00e1s de una vez hemos visto a nuestros hijos casi \u201cbajo las ruedas\u201d por lo que, despu\u00e9s de haber estado a punto<\/strong>, por en\u00e9sima vez, de que se produjera una tragedia, sent\u00ed la responsabilidad de contribuir personalmente a resolver un problema que afectaba a todos, y habl\u00e9 con algunos padres de mi calle y de las calles vecinas.  <strong>Junto a uno de \u00e9stos, muy preocupado por el peligro cotidiano, pensamos escribir una carta al alcalde.<\/strong> Para dar m\u00e1s peso e importancia al asunto, decidimos que la firmaran tambi\u00e9n otros ciudadanos. Al redactar el texto de la carta, tratamos de poner de relieve la gravedad de la situaci\u00f3n, pero sin acusar a nadie, indicando posibles soluciones y recordando las iniciativas positivas, como la de organizar un \u201cPedib\u00fas\u201d y la utilizaci\u00f3n de la bicicleta en la ciudad, que el propio ayuntamiento hab\u00eda emprendido para limitar el uso del coche y contaminar menos.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-200x200 wp-image-45630\" style=\"margin-left: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/20110922-04-200x182.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"182\" \/>Durante la recogida de firmas, tambi\u00e9n hubo algunos que la rechazaron, diciendo que ya era la en\u00e9sima recogida y que no resolver\u00eda nada. Pero, en general, tanto la redacci\u00f3n de la carta como la recogida de firmas fueron ocasi\u00f3n para construir muy buenas relaciones con los\u00a0 vecinos y los padres. Todos nos sentimos m\u00e1s responsables y activos buscando juntos la soluci\u00f3n a un problema, trabajando \u201cpara\u201d y no \u201ccontra\u201d.  <strong>Compart\u00ed lo que estaba viviendo con aquellos amigos que, como yo, tratan de vivir por la fraternidad en sus ciudades y pueblos y as\u00ed\u00a0 encontr\u00e9 fuerza y \u00e1nimo para seguir adelante.<\/strong>  Fuimos al ayuntamiento para hablar con el alcalde y entregarle la carta con las firmas.  Un estrecho colaborador suyo nos advirti\u00f3 que el alcalde no recibir\u00eda de buen grado, como siempre, la recogida de firmas y as\u00ed fue. Al comenzar el encuentro, el \u201cprimer ciudadano\u201d nos expres\u00f3 toda su contrariedad por aquellas firmas. En ese momento, me atrev\u00ed y le dije:\u00a0<strong>\u201cSe\u00f1or alcalde, lea bien el texto de nuestra petici\u00f3n\u201d.<\/strong>  \u00c9l ley\u00f3, comprendi\u00f3 nuestras intenciones y se calm\u00f3. Y as\u00ed comenz\u00f3 un di\u00e1logo, gracias al cual se pusieron de relieve algunas posibles soluciones, aunque todas ellas resultaban demasiado caras e irrealizables.  <strong>En aquel momento, tuve una idea:<\/strong> en otra carretera de nuestro municipio, se hab\u00eda instalado un detector de velocidad\u00a0 iluminado, que parpadeaba cuando se sobrepasaban los 50 Km. por hora y los pasos peatonales estaban se\u00f1alizados en rojo.  <strong>As\u00ed que le propuse esta posibilidad.<\/strong> El alcalde acogi\u00f3 la propuesta inmediatamente, dici\u00e9ndonos que ten\u00eda un detector almacenado y que no ser\u00eda un problema se\u00f1alar los pasos peatonales en rojo. El s\u00e1bado siguiente, nos volvimos a encontrar con el alcalde quien, muy orgulloso, nos ense\u00f1\u00f3 el proyecto y, un mes m\u00e1s tarde, comenzaron los trabajos en aquella carretera.  <strong>Esta experiencia me hizo comprender la belleza y la fuerza de vivir juntos por la fraternidad, poni\u00e9ndose, por amor, al servicio de la propia ciudad, del propio pueblo.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una carretera estatal, una curva con mala visibillidad, y los automobilistas siempre demasiado de prisa. Un cocktail mortal que pone en peligro la vida de los peatones. Hasta que alguien se decide, por el bien de toda la comunidad, a asumir la situaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295642","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295642\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}