{"id":295652,"date":"2011-09-25T18:30:01","date_gmt":"2011-09-25T16:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/espiritualidad-de-la-unidad-la-voluntad-de-dios\/"},"modified":"2024-05-13T20:53:11","modified_gmt":"2024-05-13T18:53:11","slug":"espiritualidad-de-la-unidad-la-voluntad-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/espiritualidad-de-la-unidad-la-voluntad-de-dios\/","title":{"rendered":"Espiritualidad de la unidad: la voluntad de Dios"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-45720 alignleft\" style=\"margin-bottom: 5px;margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/20110923-02.jpg\" alt=\"\" width=\"327\" height=\"162\" \/><strong>\u00bfCu\u00e1l ten\u00eda que ser la actitud que ten\u00edamos que tener para demostrar a Dios que \u00c9l era efectivamente el centro de nuestros intereses?<\/strong> Chiara y sus primeras compa\u00f1eras se preguntaban en efecto c\u00f3mo poner en pr\u00e1ctica su nuevo ideal de vida, Dios Amor.  Enseguida pareci\u00f3 obvio: <strong>ten\u00edan que amar a  Dios.<\/strong> Sus vidas no\u00a0 tendr\u00edan ning\u00fan sentido si no fueran \u00abuna peque\u00f1a  llama de este infinito fuego: amor que responde al Amor\u00bb.\u00a0 Y les parec\u00eda  un don grande y sublime, tener la posibilidad de amar a Dios, hasta el  punto de repetir frecuentemente:<em> \u00abNo tenemos que decir: \u201cdebemos amar a  Dios\u201d<\/em>, sino:<em> \u201c\u00a1Poder amarte Se\u00f1or! \u00a1Poderte amar con este peque\u00f1o  coraz\u00f3n!\u201d\u00bb.<\/em> Recordaban una frase del Evangelio que no dejaba y no deja  escapatoria a quien quiere llevar una vida cristiana coherente: <em>\u00abNo  quien dice: Se\u00f1or, Se\u00f1or, entrar\u00e1 en el Reino de los Cielos, sino aqu\u00e9l  que hace la voluntad de mi Padre, que est\u00e1 en los cielos\u00bb <\/em>(Mt. 7,21).  <strong>Hacer la voluntad de Dios, por lo tanto, era la gran posibilidad que  todas ten\u00edan para amar a Dios<\/strong>. De este modo, Dios y su voluntad  coincid\u00edan.  Escrib\u00eda Chiara: <em>\u00ab<strong>Dios era como el sol.<\/strong> Y  a cada uno de nosotros llegaba un rayo de este sol: la divina voluntad  sobre m\u00ed, sobre mi compa\u00f1era, sobre la otra.\u00a0 Un \u00fanico sol, distintos  los rayos, pero siempre \u201crayos de sol\u201d. \u00danico Dios, \u00fanica voluntad,  distinta para cada uno, pero siempre voluntad de Dios. <strong>Era necesario  caminar por el propio rayo sin apartarse nunca. <\/strong>Y caminar durante el  tiempo que pose\u00edamos. No ten\u00eda sentido divagar sobre el pasado o  fantasear acerca del futuro. Era necesario abandonar el pasado a la  misericordia de Dios, ya que no lo pose\u00edamos;\u00a0 y\u00a0 el futuro lo  vivir\u00edamos plenamente cuando se hiciera presente.<\/em>  <div id=\"attachment_45725\" style=\"width: 271px\" class=\"wp-caption alignright\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-45725\" class=\"size-full wp-image-45725\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/20110923-03.jpg\" alt=\"\" width=\"261\" height=\"189\" \/><p id=\"caption-attachment-45725\" class=\"wp-caption-text\">Chiara Lubich (al centro) en Tonadico con sus primeras compa\u00f1eras<\/p><\/div>  <em><strong>\u00abS\u00f3lo el presente estaba en nuestras  manos<\/strong>. Para que Dios reinase en nuestra vida, tendr\u00edamos que concentrar  en el presente, la mente, el coraz\u00f3n, las fuerzas, haciendo su voluntad.<\/em>  <em><strong>Lo mismo que\u00a0 un viajero en el tren,<\/strong> no  piensa en caminar por el vag\u00f3n para llegar antes a la meta, sino que<strong> se  deja llevar sentado; as\u00ed nuestra alma, para llegar a Dios, ten\u00eda que  hacer su voluntad, enteramente, en el momento presente, <\/strong>porque el tiempo  camina por s\u00ed solo. Y no habr\u00eda sido muy dif\u00edcil entender lo que Dios  quer\u00eda de nosotros. \u00c9l manifestaba su voluntad mediante los superiores,  la  Sagrada Escritura, los deberes del propio estado, las  circunstancias, las inspiraciones\u2026 Minuto a minuto y ayudadas por la  gracia actual, construir\u00edamos el edificio de nuestra santidad; o mejor  a\u00fan, haciendo la voluntad de Otro \u2013de Dios mismo<\/em><em>\u2013<\/em><em> <strong>\u00c9l se habr\u00eda edificado a s\u00ed  mismo en nosotros.<\/strong><\/em>  <em>\u00abPor lo tanto, <strong>hacer la voluntad de Dio<\/strong>s  no <strong>significa<\/strong> s\u00f3lo \u201cresignaci\u00f3n\u201d, como a menudo se entiende, sino<strong> la m\u00e1s  grande divina aventura<\/strong> que le pueda tocar a una persona: la de seguir no  la propia y mezquina voluntad, no los propios proyectos limitados, sino  seguir a Dios y realizar el designio que \u00c9l tiene sobre cada uno de sus  hijos; designio divino, sorprendente, riqu\u00edsimo. Hacer la voluntad de  Dios ha sido para nosotros el descubrimiento de un camino de santidad  para todos. De hecho, la voluntad de Dios la puede vivir cada uno, en  cualquier lugar, situaci\u00f3n o vocaci\u00f3n en la que se encuentre, puede ser  el billete de ingreso de las masas a la santidad. Hacer la voluntad de  Dios para amarlo se ha convertido en el segundo punto cardinal de  nuestra espiritualidad de la unidad\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuanto m\u00e1s nos acercamos a Dios, m\u00e1s nos acercamos entre nosotros. En la espiritualidad surgida del carisma de la unidad, viviendo la voluntad de Dios seremos cada vez m\u00e1s uno con Dios y entre nosotros. Se vive una estupenda aventura que nos hace experimentar ya desde esta tierra el \u00abque todos sean uno\u00bb de Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[905],"tags":[],"class_list":["post-295652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-senza-categoria-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}