{"id":295662,"date":"2011-10-01T03:30:34","date_gmt":"2011-10-01T01:30:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/octubre-2011\/"},"modified":"2024-05-13T20:53:12","modified_gmt":"2024-05-13T18:53:12","slug":"octubre-2011","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/octubre-2011\/","title":{"rendered":"Octubre 2011"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #0000ff\"> \u00abS\u00edgueme\u00bb<\/span><\/strong>  Jes\u00fas les hab\u00eda dirigido ya esta palabra a Andr\u00e9s, Pedro, Santiago y Juan a la orilla del lago. Y la misma invitaci\u00f3n, pero con otras palabras, le hizo a Pablo por el camino de Damasco. Pero Jes\u00fas no se detuvo ah\u00ed; a lo largo de los siglos ha seguido llamando a hombres y mujeres de todos los pueblos y naciones. Hoy tambi\u00e9n lo hace; pasa por nuestra vida, nos aborda en distintos lugares, de maneras diferentes, y de nuevo nos invita a seguirlo.  Nos llama a estar con \u00c9l porque quiere entablar una relaci\u00f3n personal, y al mismo tiempo nos invita a colaborar con \u00c9l en el gran proyecto de una humanidad nueva.  No le importan nuestras debilidades, nuestros pecados, nuestras miserias. \u00c9l nos ama y nos elige tal como somos. Ser\u00e1 su amor el que nos transforme y nos d\u00e9 la fuerza para responderle y el valor para seguirlo, como hizo Mateo.  Y para cada uno tiene un proyecto de vida, una llamada, un amor especiales. Lo percibimos en el coraz\u00f3n gracias a una inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, o mediante determinadas circunstancias, o por un consejo o una indicaci\u00f3n de alguien que nos quiere\u2026 Y aunque se manifieste de los modos m\u00e1s diversos, resuena la misma palabra:  <span style=\"color: #0000ff\"><strong>\u00abS\u00edgueme\u00bb<\/strong><\/span>  Recuerdo cuando yo tambi\u00e9n sent\u00ed esta llamada de Dios. Era una ma\u00f1ana muy fr\u00eda de invierno en Trento. Mi madre le pidi\u00f3 a mi hermana m\u00e1s peque\u00f1a que fuera a comprar leche a dos kil\u00f3metros de casa, pero hac\u00eda demasiado fr\u00edo y no le apetec\u00eda ir. Mi otra hermana tambi\u00e9n dijo que no; entonces me ofrec\u00ed: \u00abVoy yo, mam\u00e1\u00bb, le dije, y cog\u00ed la botella. Sal\u00ed de casa y a mitad de camino sucedi\u00f3 algo especial. Me pareci\u00f3 que el cielo se abr\u00eda y Dios me invitaba a seguirlo. En el coraz\u00f3n sent\u00ed: \u00abEntr\u00e9gate completamente a m\u00ed\u00bb.  Era una llamada expl\u00edcita a la que quise responder enseguida. Habl\u00e9 con mi confesor y \u00e9l me dio permiso para consagrarme a Dios para siempre. Era el 7 de diciembre de 1943. Nunca podr\u00e9 describir lo que mi coraz\u00f3n sinti\u00f3 ese d\u00eda: me hab\u00eda desposado con Dios; pod\u00eda esperarlo todo de \u00c9l.  <span style=\"color: #0000ff\"><strong>\u00abS\u00edgueme\u00bb<\/strong><\/span>  Esta Palabra no se refiere solamente al momento de la elecci\u00f3n determinante de nuestra vida. Jes\u00fas nos la sigue diciendo todos los d\u00edas. \u00abS\u00edgueme\u00bb, parece decirnos ante los deberes cotidianos m\u00e1s sencillos; \u00abs\u00edgueme\u00bb en esa prueba que debo abrazar, en esa tentaci\u00f3n que superar, en ese servicio que llevar a cabo.  \u00bfC\u00f3mo responderle concretamente?  Haciendo lo que Dios quiere de nosotros en el presente, que conlleva siempre una gracia especial.  Este mes nos comprometeremos a entregarnos con decisi\u00f3n a la voluntad de Dios, al hermano o a la hermana que debemos amar, al trabajo, al estudio, a la oraci\u00f3n, al descanso o a la actividad que debemos realizar.  Aprendamos a escuchar en lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n la voz de Dios, que habla tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la voz de la conciencia, y nos dir\u00e1 en cada momento lo que \u00c9l quiere de nosotros. Y estemos dispuestos a sacrificarlo todo para llevarlo a cabo.  \u00abConc\u00e9denos, oh Dios, no s\u00f3lo que te amemos cada d\u00eda m\u00e1s, porque pueden ser muy pocos los d\u00edas que nos queden, sino que te amemos en cada momento presente con todo el coraz\u00f3n, el alma y las fuerzas haciendo tu voluntad\u00bb.  \u00c9ste es el mejor sistema para seguir a Jes\u00fas.  <em><strong>Chiara Lubich<\/strong><\/em> <\/p>\n<div>\n<hr size=\"1\" \/>\n<div>  \u00a0<em>Palabra de vida<\/em>, junio 2005, publicada en Ciudad Nueva n\u00ba 421.  <\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abS\u00edgueme\u00bb (Mt 9, 9)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3597,46],"tags":[],"class_list":["post-295662","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida-es","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295662"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295662\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}