{"id":295682,"date":"2011-10-16T12:00:24","date_gmt":"2011-10-16T10:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/espiritualidad-de-la-unidad-amor-reciproco\/"},"modified":"2024-05-13T20:53:15","modified_gmt":"2024-05-13T18:53:15","slug":"espiritualidad-de-la-unidad-amor-reciproco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/espiritualidad-de-la-unidad-amor-reciproco\/","title":{"rendered":"Espiritualidad de la unidad: Amor rec\u00edproco"},"content":{"rendered":"<p><strong>El Evangelio que <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\"><span style=\"text-decoration: underline\">Chiara Lubich<\/span><\/a> y sus compa\u00f1eras le\u00edan en los refugios era un descubrimiento constante<\/strong>, un libro que, en el fondo, no conoc\u00edan: nadie les hab\u00eda hablado de \u00e9l en aquellos t\u00e9rminos. <em>\u201cJes\u00fas act\u00faa siempre como Dios. Por poco que das, te colma de dones. Est\u00e1s sola y te encuentras rodeada de mil madres, padres, hermanos, hermanas y de todo tipo de bienes que luego distribuyes a qui\u00e9n no tiene nada\u201d.<\/em>  De este modo, se consolidaba en ellas la convicci\u00f3n, porque estaba basada en la experiencia, de que no exist\u00eda ninguna situaci\u00f3n humana problem\u00e1tica que no encontrara una respuesta, expl\u00edcita o impl\u00edcita, en aquel peque\u00f1o libro que conten\u00eda palabras de cielo. <strong>Los adherentes del incipiente movimiento<\/strong> <strong>se nutr\u00edan de ellas<\/strong>, se evangelizaban nuevamente y experimentaban que cuanto Jes\u00fas dec\u00eda y promet\u00eda se realizaba sin falta.  <strong>Escrib\u00eda Chiara: <em>\u201cLa guerra continuaba. Los bombardeos prosegu\u00edan.<\/em><\/strong><em> Los refugios no eran suficientemente seguros y se preve\u00eda la posibilidad de presentarse pronto delante de Dios. Todo eso hac\u00eda nacer en nuestro coraz\u00f3n un deseo: poner en pr\u00e1ctica en esos momentos, que pod\u00edan ser los \u00faltimos de nuestra vida, la voluntad de Dios que \u00c9l m\u00e1s deseara.\u00a0 Recordamos, entonces, el mandamiento que Jes\u00fas dice suyo y nuevo: \u201cEste es mi mandamiento: \u00e1mense los unos a los otros, como yo los he amado.\u00a0 No hay amor m\u00e1s grande que dar la vida por los amigos\u201d.<\/em> (Jn 15, 12-13).  <strong>El descubrimiento del \u201cmandamiento nuevo\u201d las inflam\u00f3 hasta tal punto, que el amor rec\u00edproco pas\u00f3 a ser su <\/strong><em><strong>habitus<\/strong><\/em><strong>, su modo de ser<\/strong>. Y era ese amor, el que atra\u00eda a mucha gente a sus reuniones, de todas las edades y clases sociales. <strong>Amarse rec\u00edprocamente no era para ellas una opci\u00f3n, sino su propio modo de ser y de presentarse al mundo.<\/strong>  \u201c<em>Dec\u00edamos que Jes\u00fas, como un emigrante, nos trajo de su patria sus usos y costumbres. D\u00e1ndonos \u201csu\u201d mandamiento trajo a la tierra la ley del Cielo, que es el amor entre las tres personas de la Sant\u00edsima Trinidad. Nos miramos a los ojos y dijimos: \u201cYo estoy dispuesta a morir por ti\u201d. \u201cYo por ti\u201d. Todas por cada una. Y si est\u00e1bamos dispuestas a dar la vida la\u00a0una por la otra, era l\u00f3gico que, mientras tanto, era necesario responder a las mil exigencias que el amor fraterno requer\u00eda: era necesario compartir las alegr\u00edas, los dolores, los pocos bienes, las experiencias espirituales. Nos esforzamos en vivir as\u00ed\u00a0 <strong>para que el amor rec\u00edproco estuviera vivo entre nosotras, antes que cualquier otra cosa.<\/strong><\/em><strong> <\/strong>  <em>\u201cUn d\u00eda, en el primer <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/scelte-e-impegno\/focolarini\/\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\">focolar<\/span><\/strong>,<\/a> sacamos del armario nuestras pocas y pobres cosas\u00a0y las agrupamos en el centro de la habitaci\u00f3n, para luego dar a cada una aquel poco que le\u00a0pod\u00eda servir y el superfluo a los pobres. Dispuestas a poner el sueldo en com\u00fan, y todos los peque\u00f1os y grandes bienes que ten\u00edamos o que habr\u00edamos recibido.\u00a0\u00a0Dispuestas a poner en com\u00fan tambi\u00e9n los bienes espirituales\u2026 El mismo deseo de santidad lo pospusimos a <strong>una \u00fanica elecci\u00f3n: Dios<\/strong>, que exclu\u00eda cualquier otro objetivo, pero inclu\u00eda, obviamente, la santidad que \u00c9l hab\u00eda pensado para nosotras\u201d.<\/em>  <em>\u201cLuego, cuando se encontraron dificultades obvias por las imperfecciones de cada una,\u00a0 decidimos no mirarnos con ojos humanos que ve la paja en el ojo del otro, sin ver la viga en el propio ojo, sino\u00a0tener una mirada que\u00a0\u00a0todo perdona y olvida . Y <strong>sentimos tan importante el perd\u00f3n rec\u00edproco, a imitaci\u00f3n de Dios misericordioso,<\/strong> que nos\u00a0lo propusimos como una especie de voto de misericordia entre nosotras: es decir, <strong>levantarnos cada ma\u00f1ana y vernos como personas \u201cnuevas\u201d<\/strong> que no han percibido aquellos defectos\u201d.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n sobre otro punto de la espiritualidad de la unidad: el amor rec\u00edproco. El descubrimiento del \u201cmandamiento nuevo\u201d de Jes\u00fas, no como algo opcional, sino como el modo de ser y de presentarse al mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295682","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295682","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295682"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295682\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295682"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295682"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295682"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}