{"id":295708,"date":"2011-10-30T06:15:13","date_gmt":"2011-10-30T05:15:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/espiritualidad-de-la-unidad-unidad\/"},"modified":"2024-05-13T20:53:30","modified_gmt":"2024-05-13T18:53:30","slug":"espiritualidad-de-la-unidad-unidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/espiritualidad-de-la-unidad-unidad\/","title":{"rendered":"Espiritualidad de la unidad: Unidad"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_48193\" style=\"width: 265px\" class=\"wp-caption alignright\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-48193\" class=\"size-full wp-image-48193 \" style=\"margin-left: 10 px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/20111030-02.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"290\" \/><p id=\"caption-attachment-48193\" class=\"wp-caption-text\">En Fiera di Primiero en los primeros tiempos del Movimiento de los Focolares<\/p><\/div>  <strong>Una espiritualidad de comuni\u00f3n, como dec\u00eda Pablo VI, es el camino nuevo de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a>, nata dal Vangelo.<\/strong> Pero \u00bfcu\u00e1les son sus caracter\u00edsitcas? \u00bfCu\u00e1les son los episodios que, desde un inicio, llevaron a la certeza de haber nacido para contribuir a la unidad de los hombres con Dios y entre ellos? Descubr\u00e1moslo juntos. <strong>En 1944, durante el mes de mayo,<\/strong> en el s\u00f3tano oscuro de la casa familiar de Natalia Dallapiccola, al cual \u00e9sta hab\u00eda trasladado su habitaci\u00f3n para protegerse mejor de los bombardeos, <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\">Chiara<\/a><\/strong> y sus amigas de Trento le\u00edan a la luz de una vela el Evangelio, como ya era su costumbre. Lo abrieron al azar, y encontraron la oraci\u00f3n de Jes\u00fas antes de morir: \u201cPadre, que todos sean uno\u201d (Jn 17,21). <strong>Es un texto evang\u00e9lico extraordinario y complejo, el \u201ctestamento de Jes\u00fas\u201d,<\/strong> estudiado por los exegetas y por los te\u00f3logos de toda la cristiandad; pero en aquella \u00e9poca estaba un poco olvidado porque resultaba misterioso para muchos. Ese pasaje de San Juan pod\u00eda haber parecido dif\u00edcil para j\u00f3venes como Chiara, Natalia, Doriana y Graziella, sin embargo<strong> intuyeron que esa ser\u00eda \u201csu\u201d palabra evang\u00e9lica, la unidad<\/strong>. Uno de aquellos d\u00edas, en Trento, en el puente Fersina, <strong>Chiara les dijo a sus compa\u00f1eras: \u201che comprendido c\u00f3mo tenemos que amarnos, seg\u00fan el Evangelio: hasta fundirnos en uno\u201d. <\/strong>M\u00e1s tarde, en la Navidad de 1946, aquellas j\u00f3venes eligieron por lema una frase radical: \u201cO la unidad o la muerte\u201d. <strong>Chiara escribi\u00f3 en el 2000:<\/strong> <em>\u201cUn d\u00eda estaba all\u00ed con mis compa\u00f1eras y, abriendo el peque\u00f1o libro, le\u00edmos: \u201cPadre, que todos sean uno\u201d (Jn 17,21). Fue la oraci\u00f3n de Jes\u00fas antes de morir. Por su presencia entre nosotras y por un don de su Esp\u00edritu, me pareci\u00f3 comprender algo de esas palabras dif\u00edciles y fuertes, y <strong>naci\u00f3 en mi coraz\u00f3n la convicci\u00f3n de que hab\u00edamos nacido para esa p\u00e1gina del Evangelio: para la unidad, es decir para contribuir a la unidad de los hombres con Dios y entre s\u00ed.\u201d.<\/strong><\/em> \u201cAlg\u00fan tiempo despu\u00e9s, conscientes de la audacia divina del programa que s\u00f3lo Dios pod\u00eda actuar, arrodilladas en torno a un altar, le <strong>pedimos a Jes\u00fas que realizara ese anhelo suyo, sirvi\u00e9ndose tambi\u00e9n de nosotras <\/strong>si estaba en sus planes. Al principio, con frecuencia, frente a la inmensidad de ese cometido, nos asust\u00e1bamos, y viendo las multitudes que habr\u00edamos tenido que atraer a la unidad, nos ven\u00eda el desaliento.  Pero, poco a poco, suavemente,<strong> el Se\u00f1or nos hizo comprender que nuestra tarea era como la de un ni\u00f1o que tira una piedra en el agua y en torno a esa piedra, <\/strong>se producen c\u00edrculos cada vez m\u00e1s grandes que, si se quiere, se pueden imaginar indefinidos. Entonces comprendimos que nosotros tenemos que<strong> construir la unidad a nuestro alrededor, en el ambiente donde estamos,<\/strong> y luego \u2013 cuando lleguemos al cielo \u2013 podremos ver los c\u00edrculos que se agrandan, hasta realizar, al final de los tiempos, el plan de Dios\u201d. <strong>\u201cPara nosotros estaba claro desde el principio, que esta unidad s\u00f3lo ten\u00eda un nombre: Jes\u00fas. Ser uno, para nosotros, significaba ser Jes\u00fas, ser todos Jes\u00fas<\/strong>. En efecto, s\u00f3lo Cristo puede hacer de dos uno, porque su amor que es anulaci\u00f3n de s\u00ed mismo, que no es ego\u00edsmo, nos hace entrar hasta el fondo en el coraz\u00f3n de los dem\u00e1s\u201d. \u201cLo que escrib\u00eda en aquellos tiempos revela la maravilla frente a una realidad sobrenatural tan sublime:<strong> \u2018\u00a1La unidad! Pero \u00bfqui\u00e9n tendr\u00e1 la audacia de hablar de ella?<\/strong> \u00a1Es inefable como Dios! Se siente, se ve, se goza de ella, pero\u2026 \u00a1es inefable! Todos gozan de su presencia, todos sufren por su ausencia. Es paz, gozo, amor, ardor, clima de hero\u00edsmo, de inmensa generosidad. <strong>\u00a1Es Jes\u00fas entre nosotros!<\/strong>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos con la secci\u00f3n de profundizaci\u00f3n de los puntos de la Espiritualidad de la unidad, precisamente el punto m\u00e1s caracter\u00edstico. La unidad es, de hecho, la vocaci\u00f3n espec\u00edfica del Movimiento de los Focolares.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295708","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295708"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295708\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}