{"id":295722,"date":"2011-11-04T16:35:24","date_gmt":"2011-11-04T15:35:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-fruto-de-la-redencion\/"},"modified":"2024-05-13T20:53:31","modified_gmt":"2024-05-13T18:53:31","slug":"el-fruto-de-la-redencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-fruto-de-la-redencion\/","title":{"rendered":"El fruto de la Redenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-48458\" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/20111104-03.jpg\" alt=\"\" width=\"212\" height=\"261\" \/><strong>Jes\u00fas, resucitando de la muerte, apareci\u00f3 a las mujeres, venidas al sepulcro y les dijo:<\/strong><em> \u00abNo teman, vayan y anuncien a mis hermanos&#8230;\u00bb.<\/em> En el momento conclusivo, les dio a los disc\u00edpulos el nombre de hermanos. As\u00ed como se present\u00f3 entonces, se presenta todav\u00eda ahora, como hermano: el primog\u00e9nito. Resucitando hab\u00eda vencido la muerte y recuperado la fraternidad. Hab\u00eda venido a la tierra para restablecer la paternidad del Padre; hab\u00eda bajado al infierno para vencer al enemigo de los hombres; ahora declaraba la reconstruida fraternidad de los hijos, de la familia de Dios.<\/p>\n<p>El <strong>mundo de hoy<\/strong> est\u00e1 dominado por el temor y por el ego\u00edsmo. Y \u00bfcu\u00e1l es el resultado? (\u2026) La humanidad <strong>sufre porque<\/strong> entre pueblo y pueblo, clase y clase, individuo e individuo, la vida no circula, o circula sin rumbo:<strong> y vida son las riquezas y la religi\u00f3n, la ciencia y la t\u00e9cnica, la filosof\u00eda y el arte\u2026<\/strong> Pero a su vez filosof\u00eda y arte y t\u00e9cnica y ciencia y bienes econ\u00f3micos no circulan si el amor no les da el impulso, no abre de par en par los caminos y no supera las divisiones. <strong>La religi\u00f3n misma ha de ser liberada<\/strong>, redimida, a cada momento, de las incrustaciones, limitaciones y fracturas causadas por las culpas de los redimidos.<br \/> La circulaci\u00f3n de los bienes no ocurre cuando y como deber\u00eda ocurrir, porque los hombres ya no se reconocen hermanos, es decir, no se aman.<\/p>\n<p>El hombre que nos molesta en el tranv\u00eda: que pasa desde\u00f1oso o distra\u00eddo o enigm\u00e1tico a nuestro lado, por la acera; ese hombre que explotamos en la oficina y en el campo o en el banquillo de la justicia o de la moneda, no lo vemos como a un hermano. El hombre que rechazamos, porque es de otra clase o de otro credo, no lo consideramos hijo de nuestro Padre: al m\u00e1ximo parecer\u00e1 hijo ileg\u00edtimo, digno de l\u00e1stima. El hombre al que le disparamos en la guerra o que nos dispara, no nos parece hermano: lo consideramos un artefacto homicida. La criatura, que traficamos para nuestra lujuria, no vive como nuestra hermana: es carne en venta, y vale menos que el dinero con que se paga. Desde esta perspectiva, la sociedad se parece a un leprosario, o una segregaci\u00f3n celular.<\/p>\n<p><strong>Toda divisi\u00f3n, toda discordia es una barrera para el amor: y el amor es Dios, y Dios es la vida. Y si no pasa la vida, se estanca la muerte<\/strong>.<\/p>\n<p>(&#8230;) Si Dios fuese exclusivamente Fuerza, Honor, Temor, se habr\u00eda quedado solo; no habr\u00eda generado un Hijo, ni suscitado una creaci\u00f3n. Se habr\u00eda encerrado en s\u00ed mismo, no se abr\u00eda abierto. Pero el amor es trinitario: es un c\u00edrculo: Padre, Hijo, Esp\u00edritu Santo. (&#8230;) La Trinidad es Tres y es Uno: Tres que se aman forman el Uno; Uno que se distingue en Tres para amar. Infinito juego de amor. A imagen y semejanza de la Trinidad, tambi\u00e9n las criaturas racionales descubren en el amor un impulso para generar otra vida. (&#8230;) <strong>El amor es la expresi\u00f3n de Dios hacia la creaci\u00f3n: y es el regreso del Yo a Dios mediante el hermano.<\/strong><\/p>\n<p>[\u2026] Este movimiento es circular: un partir de la fuente y un regresar a la desembocadura.<\/p>\n<p>Se va a Dios si est\u00e1 el Hermano, se va al Hermano si est\u00e1 Dios: yo estoy si est\u00e1 Dios y si est\u00e1 el Hermano: sin ellos no tendr\u00eda raz\u00f3n de ser, desde el momento que mi raz\u00f3n de ser es amar.<\/p>\n<p>[\u2026]<strong> Cristo volvi\u00f3 a poner en circulaci\u00f3n todos los tesoros de la vida,<\/strong> en el cauce del amor, mediante el cual se transmite el calor, la luz, la inteligencia, para volvernos a abrir el camino que lleva a la unidad, donde est\u00e1 Dios.<\/p>\n<p>Esto lo obtuvo viniendo entre nosotros, habitando entre nosotros, haci\u00e9ndose de los nuestros, hasta que muri\u00f3 para redimirnos. <strong>La Redenci\u00f3n<\/strong>, as\u00ed como nos ha liberado de las divisiones, <strong>nos ha reunido con Dios<\/strong>. Cristo ha vuelto a poner a Dios en nosotros. Por ello nos mand\u00f3 que nos amaramos: que donde est\u00e1 el amor, all\u00ed est\u00e1 Dios \u00abDios es amor: y quien est\u00e1 en el amor, est\u00e1 en Dios y Dios en \u00e9l\u00bb (l Jn. 4, 16).<\/p>\n<p><em>Il Fratello, Citt\u00e0 Nuova, 2011, pp.29-30, 34, 36, 37-38.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos pasajes de Il Fratello (El Hermano) \u2013 volumen de Igino Giordani publicado en 1954 y recientemente reeditado por Citt\u00e0 Nuova- que nos pueden acompa\u00f1ar en este mes de noviembre<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-295722","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295722"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295722\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}