{"id":309062,"date":"2017-10-29T03:10:09","date_gmt":"2017-10-29T02:10:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-noviembre-de-2017\/"},"modified":"2024-05-15T20:45:28","modified_gmt":"2024-05-15T18:45:28","slug":"palabra-de-vida-noviembre-de-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-noviembre-de-2017\/","title":{"rendered":"Palabra de vida &#8211; Noviembre  de 2017"},"content":{"rendered":"<p>Dirigi\u00e9ndose a la muchedumbre que lo segu\u00eda, Jes\u00fas anunciaba la novedad del estilo de vida de quienes quieren ser sus disc\u00edpulos, un estilo \u00aba contracorriente\u00bb con respecto a la mentalidad m\u00e1s difundida (cf. <em>Mt<\/em> 23, 1-12).  En su tiempo, al igual que hoy, era com\u00fan hacer discursos moralistas y luego no vivir con coherencia, sino m\u00e1s bien buscar para uno mismo puestos de prestigio social, modos de destacar y de servirse de los dem\u00e1s para conseguir ventajas personales.  Jes\u00fas les pide a los suyos una l\u00f3gica completamente distinta en las relaciones con los dem\u00e1s; la que \u00c9l mismo vivi\u00f3:  <em><strong>\u00abEl mayor entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor\u00bb.<\/strong><\/em>  En un encuentro con personas deseosas de descubrir c\u00f3mo vivir el Evangelio, <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\">Chiara Lubich<\/a> comparti\u00f3 as\u00ed su experiencia espiritual:  \u00abDebemos dirigir siempre la mirada al \u00fanico Padre de muchos hijos. Despu\u00e9s, mirar a todas las criaturas como hijas del \u00fanico Padre\u2026 Jes\u00fas, modelo nuestro, nos ense\u00f1\u00f3 solo dos cosas, que son una: a ser hijos de un solo Padre y a ser hermanos los unos de los otros\u2026 As\u00ed pues, Dios nos llamaba a la fraternidad universal\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.  Aqu\u00ed est\u00e1 la novedad: en amar a todos como hizo Jes\u00fas, porque todos \u2013t\u00fa, yo, cualquier persona en esta tierra\u2013 son hijos de Dios, amados y esperados por \u00c9l desde siempre.  As\u00ed descubrimos que el hermano al que hay que amar concretamente, con los m\u00fasculos, es cada una de las personas que se cruzan con nosotros cada d\u00eda. Es mi padre, mi suegra, mi hijo peque\u00f1o o ese m\u00e1s rebelde; el preso, el mendigo, el discapacitado; el jefe y la se\u00f1ora de la limpieza; el compa\u00f1ero de partido y quien tiene ideas pol\u00edticas distintas de las m\u00edas; el que es de mi credo y cultura y tambi\u00e9n el extranjero.  La actitud propiamente cristiana para amar al hermano es servirle:  <em><strong>\u00abEl mayor entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor\u00bb.<\/strong><\/em>  Dice tambi\u00e9n Chiara: \u00abAspirar continuamente al primado evang\u00e9lico poni\u00e9ndonos lo m\u00e1s posible al servicio del pr\u00f3jimo [\u2026] Y \u00bfcu\u00e1l es el mejor modo de servir? <em>Hacernos uno<\/em> con cada persona con que nos encontramos, sintiendo en nosotros sus sentimientos: resolverlos como cosa nuestra, que hemos hecho nuestra por amor [\u2026] Es decir, dejar de vivir replegados en nosotros mismos, procurar llevar sus pesos y compartir sus alegr\u00edas\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.  Cualquier capacidad y cualidad positiva que tengamos, todo aquello por lo que podr\u00edamos sentirnos \u00abgrandes\u00bb, es una oportunidad de servicio irrenunciable: la experiencia en el trabajo, la sensibilidad art\u00edstica, la cultura; as\u00ed como la capacidad de sonre\u00edr y de hacer re\u00edr; el tiempo que dedicamos a escuchar a alguien que duda o que sufre; las energ\u00edas de la juventud, como tambi\u00e9n la potencia de la oraci\u00f3n cuando fallan las fuerzas f\u00edsicas.  <em><strong>\u00abEl mayor entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor\u00bb.<\/strong><\/em>  Y este amor evang\u00e9lico desinteresado enciende antes o despu\u00e9s en el coraz\u00f3n del hermano el mismo deseo de compartir, renueva las relaciones en la familia, en la parroquia, en los lugares de trabajo o de diversi\u00f3n, y sienta las bases de una nueva sociedad.  Cuenta Hermez, un adolescente de Oriente Pr\u00f3ximo: \u00abEra domingo, y nada m\u00e1s despertarme le ped\u00ed a Jes\u00fas que me iluminase para amar todo el d\u00eda. Mis padres se hab\u00edan ido a misa y se me ocurri\u00f3 limpiar y ordenar la casa. Procur\u00e9 esmerarme en los detalles y \u00a1hasta puse flores en la mesa! Luego prepar\u00e9 el desayuno disponi\u00e9ndolo bien todo. Cuando volvieron mis padres, se mostraron sorprendidos y felices. Aquel domingo desayunamos con una alegr\u00eda como nunca, dialogamos sobre muchas cosas, y pude compartir con ellos los gestos de amor que hab\u00eda hecho durante toda la semana. Aquel peque\u00f1o acto de amor le hab\u00eda dado el <em>tono<\/em> a un d\u00eda espl\u00e9ndido\u00bb.  LETIZIA MAGRI  ___________________________  <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> C. Lubich, <em>La unidad en los albores del Movimiento de los Focolares<\/em>, Payerne (Suiza), 26-9-1982.  <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Ibid<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl mayor entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor\u00bb (Mt 23, 11).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46,3000],"tags":[],"class_list":["post-309062","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar","category-spiritualita-4"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309062","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309062"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309062\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}