{"id":309084,"date":"2017-11-08T01:10:26","date_gmt":"2017-11-08T00:10:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/puerto-rico-despues-del-huracan\/"},"modified":"2024-05-15T20:45:32","modified_gmt":"2024-05-15T18:45:32","slug":"puerto-rico-despues-del-huracan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/puerto-rico-despues-del-huracan\/","title":{"rendered":"Puerto Rico despu\u00e9s del hurac\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-157902\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/PuertoRicoHurricane.jpg\" alt=\"PuertoRicoHurricane\" width=\"320\" height=\"213\" \/>Pas\u00f3 ya un mes y medio del paso devastador del hurac\u00e1n Mar\u00eda<\/strong>, que el 20 de septiembre pasado, con vientos de 250 km por hora y lluvias torrenciales, caus\u00f3 la muerte de decenas de personas y la destrucci\u00f3n de miles de viviendas.  Desde el lejano 1928, <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/focolare-worldwide\/america-nord-e-centrale\/stati-uniti\/\">Puerto Rico<\/a> <strong>no experimentaba condiciones meteorol\u00f3gicas tan adversas. <\/strong>\u00a0Un hurac\u00e1n de categor\u00eda 5 pas\u00f3 asolando el pa\u00eds. Desde ese d\u00eda, la isla, que cuenta con m\u00e1s de 3 millones y medio de habitantes, sufre un grave problema de abastecimiento de agua potable, alimentos, medicinas, corriente el\u00e9ctrica. <strong>Las dificultades no se han acabado<\/strong>, y podr\u00edan conducir a un \u00e9xodo sin precedentes, reduciendo a\u00fan m\u00e1s las posibilidades de recuperaci\u00f3n a mediano plazo.  <strong>En medio de estas enormes dificultades, tambi\u00e9n la comunidad de los<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/chi-siamo\/\">Focolares <\/a>brinda su contribuci\u00f3n localmente mediante la recolecci\u00f3n de alimentos y ropa para aliviar a la poblaci\u00f3n. \u00abAlgunos de nosotros sufrieron p\u00e9rdidas materiales \u2013 <strong>escriben \u2013<\/strong>. Una familia, por ejemplo, lo perdi\u00f3 todo y logr\u00f3 rescatar s\u00f3lo pocos objetos de la furia del hurac\u00e1n. Al momento se encuentran en un peque\u00f1o apartamento que les pusieron a disposici\u00f3n, pero toda la comunidad est\u00e1 haciendo una comuni\u00f3n de bienes para ayudarlos. La reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds ser\u00e1 lenta, pero confiamos en Dios y nos ponemos en sus manos\u00bb.  <strong>Son muchas las experiencias con los vecinos y las personas en dificultad<\/strong>. \u00abAyer, por segunda vez, una se\u00f1ora elegante caminaba por mi calle confundida y sin rumbo. Era evidente que se hab\u00eda perdido. La segu\u00ed, sin perderla de vista, hasta que la alcanz\u00f3 otra persona que la estaba buscando. Me explic\u00f3 que la se\u00f1ora sufre de Alzheimer y que hab\u00eda salido del instituto donde vive, porque el hurac\u00e1n se hab\u00eda llevado el port\u00f3n de la parte de atr\u00e1s del edificio. Adem\u00e1s la planta el\u00e9ctrica no funciona y adentro hac\u00eda demasiado calor. Volviendo a casa, habl\u00e9 con un amigo que reparte di\u00e9sel y me prometi\u00f3 que les llevar\u00eda. Luego contact\u00e9 a otras personas que fueron a arreglar el port\u00f3n. <strong>Ahora ese lugar est\u00e1 seguro<\/strong>\u00bb.  \u00ab<strong>Ayer, muy temprano, como a las 5 a.m., me puse a hacer fila para cargar gasolina<\/strong>. Por el espejo retrovisor de mi coche, vi que detr\u00e1s hab\u00eda un bus. La espera era larga y pude seguir toda la escena. En el lugar del conductor estaba sentado un hombre muy enojado, que maldec\u00eda continuamente. A su lado una mujer, tal vez su esposa. De la ventanilla del lado del hombre sal\u00eda un fastidioso olor a cigarrillo. Delante de m\u00ed ten\u00eda unos 20 coches. Adem\u00e1s, nos enteramos de que la gasolinera abrir\u00eda s\u00f3lo a las 8 a.m. y no a las 6, como pens\u00e1bamos. <strong>Mientras esper\u00e1bamos,<\/strong> la mujer se me acerc\u00f3 y me pidi\u00f3 que le ayudara a mover el bus, ya que la fila avanzaba, su esposo se hab\u00eda alejado y ella no alcanzaba los pedales.<strong> <strong>En un primer momento<\/strong><\/strong> me negu\u00e9, con la excusa de que no sab\u00eda conducir ese tipo de veh\u00edculo. Pero el motivo real era otro: ese hombre, y su manera de comportarse, no me agradaban. Entend\u00ed que ten\u00eda que cambiar mi actitud y aceptar ese pedido como si me lo hiciera Jes\u00fas mismo. <strong>Cuando el chofer volvi\u00f3,<\/strong> le expliqu\u00e9 que yo hab\u00eda movido el bus a petici\u00f3n de su esposa. Entonces empez\u00f3 a desahogarse, y en el tiempo de espera que quedaba me cont\u00f3 todas sus dificultades. Cuando logramos llenar los coches de gasolina, \u00e9l era una persona distinta. Nos dimos la mano. Hab\u00eda logrado superar mis prejuicios\u00bb.  \u00ab<strong>La carretera de donde vivo qued\u00f3 totalmente bloqueada por los escombros y los \u00e1rboles arrancados por el hurac\u00e1n<\/strong>. La mayor\u00eda de mis vecinos son adultos mayores con dif\u00edciles condiciones de salud. Pensaba en lo que suceder\u00eda si se llegaran a necesitar una ambulancia. Empec\u00e9 entonces a cortar los troncos y moverlos. Vi\u00e9ndome tomar la iniciativa, una cadena de personas se uni\u00f3 a mi tarea y juntos liberamos la carretera. Al final compartimos un rico almuerzo preparado con todo lo que cada uno pudo aportar\u00bb.  \u00ab<strong>Quisimos compartir<\/strong> con los vecinos todas las provisiones de agua y comida. Las reservas han ido disminuyendo, pero las relaciones entre nosotros se han intensificado\u00bb.  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n tras el paso del hurac\u00e1n Mar\u00eda, sigue siendo muy cr\u00edtica en la isla. La reconstrucci\u00f3n se traduce tambi\u00e9n en gestos de solidaridad, peque\u00f1os pero concretos. El testimonio de la comunidad de los Focolares.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309084","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309084"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309084\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}