{"id":309116,"date":"2017-11-18T01:10:51","date_gmt":"2017-11-18T00:10:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/hemmerle-la-infancia-aurora-de-una-profecia\/"},"modified":"2024-05-15T20:45:36","modified_gmt":"2024-05-15T18:45:36","slug":"hemmerle-la-infancia-aurora-de-una-profecia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/hemmerle-la-infancia-aurora-de-una-profecia\/","title":{"rendered":"Hemmerle: la infancia, aurora de una profec\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-158318\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/20171118-01.jpg\" alt=\"20171118-01\" width=\"368\" height=\"245\" \/>A lado de la caja del supermercado hay un cochecito y dentro de \u00e9l un reci\u00e9n nacido. <\/strong>Nadie le hace caso a los dem\u00e1s, todos est\u00e1n empe\u00f1ados en hacer respetar su turno, se imponen sobre los dem\u00e1s para terminar r\u00e1pido, sin embargo, muchos se detienen ante el ni\u00f1o, le sonr\u00eden, le dicen una que otra palabrita amable.  Los ni\u00f1os poseen el singular poder de quebrantar la enajenaci\u00f3n y el mutismo de nuestra sociedad y crear un v\u00ednculo, simplemente con su estar. Los ni\u00f1os les pertenecen a sus padres, a su familia, pero al mismo tiempo nos pertenecen a nosotros, a todos. Son, por as\u00ed decirlo, un \u201c<em>bien com\u00fan<\/em>\u201d. En\u00a0 cierta manera, se aplica a los ni\u00f1os en general, es de a cada ni\u00f1o, lo que el profeta anunci\u00f3 de\u00a0<em>un<\/em>\u00a0ni\u00f1o: \u201cPorque un ni\u00f1o nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado\u201d (Is. 9,5).  <strong>Los ni\u00f1os son dones, dones que se nos hacen a nosotros, a todos.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 es lo que se nos dona, a trav\u00e9s de ellos?\u00a0 Respuesta: el futuro. Esto es obvio. Si no existieran los ni\u00f1os, la humanidad no tendr\u00eda futuro. Pero nuestra respuesta tiene un sentido m\u00e1s profundo. Instintivamente experimentamos al ni\u00f1o como una promesa, como aurora de ese futuro mejor que deseamos. <strong>A un ni\u00f1o no le pedimos s\u00f3lo<\/strong>:\u00a0<em>\u00bfQu\u00e9 futuro tienes?<\/em>\u00a0Sino tambi\u00e9n:\u00a0<em>\u00bfQu\u00e9 futuro nos traes?\u00a0<\/em>En efecto, c\u00f3mo ser\u00e1 el futuro, qu\u00e9 acontecer\u00e1 o no acontecer\u00e1, depende de aquellos que hoy son ni\u00f1os. El futuro ya naci\u00f3, en los ni\u00f1os que nacen. (pp 39-40)  <strong>Volverse hombre significa volverse ni\u00f1o<\/strong>. Desde Ad\u00e1n y Eva no hay excepci\u00f3n en esto. El camino que lleva a ser hombre pasa a trav\u00e9s del ni\u00f1o. Y precisamente \u00e9ste es el camino de Dios: el Hijo de Dios se hizo hombre, haci\u00e9ndose ni\u00f1o. Nosotros le pertenecemos si acogemos a sus amigos, a los ni\u00f1os, y si lo acogemos a \u00e9l mismo como ni\u00f1os. S\u00f3lo quien se hace como ni\u00f1o entrar\u00e1 en el Reino. Llegar a ser sencillos, puros, compartir el dolor, compartir la alegr\u00eda. Dejar que nos regalen algo y corresponder. El ni\u00f1o es virtud que salva de la resignaci\u00f3n y del automatismo, del ego\u00edsmo y de la falta de sentido. El ni\u00f1o nos pide poder vivir, tener su espacio vital. El Ni\u00f1o en el pesebre es aquel que nos invita a ser hombres como \u00e9l y a recibir de \u00e9l una vida divina. (p\u00e1g. 34)  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/?s=+Klaus+Hemmerle\">Klaus Hemmerle<\/a>, de \u201c<a href=\"https:\/\/www.cittanuova.it\/libri\/9788831142373\/dio-si-e-fatto-bambino\/\">Dio si \u00e8 fatto bambino\u201d<\/a>\u00a0&#8211;\u00a0 Ed. Citt\u00e0 Nuova, Roma 1994.  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al acercarse la Jornada mundial de los derechos de los ni\u00f1os (20 de noviembre), publicamos algunas reflexiones del te\u00f3logo alem\u00e1n Klaus Hemmerle (1929-1994)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309116","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309116"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309116\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}