{"id":309168,"date":"2017-12-07T01:10:51","date_gmt":"2017-12-07T00:10:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/7-de-diciembre-de-1943-nacimiento-de-los-focolares\/"},"modified":"2024-05-15T20:45:46","modified_gmt":"2024-05-15T18:45:46","slug":"7-de-diciembre-de-1943-nacimiento-de-los-focolares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/7-de-diciembre-de-1943-nacimiento-de-los-focolares\/","title":{"rendered":"7 de diciembre de 1943, nacimiento de los Focolares"},"content":{"rendered":"<p><em><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/ChiaraLubich_primitempi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-159079\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/ChiaraLubich_primitempi.jpg\" alt=\"ChiaraLubich_primitempi\" width=\"260\" height=\"323\" \/><\/a><\/strong>\u201cYo creo que Dios puede y quiere que nazca el bien de cada cosa, tambi\u00e9n de la m\u00e1s malvada\u201d<\/em>. As\u00ed se expresaba <em>Dietrich Bonhoeffer<\/em> a fines de 1942, en plena guerra mundial. En el momento m\u00e1s cruel y terrible que la historia del Novecientos conoci\u00f3, haciendo un balance del a\u00f1o 1943, este gran testimonio logra a\u00fan confiar m\u00e1s all\u00e1 de toda esperanza, creer con firme fe y segura en la acci\u00f3n providencial de Dios en la historia. La lucha entre el bien y el mal, el pecado y la gracia a trav\u00e9s de la historia.  <strong>Era \u00e9ste el contexto hist\u00f3rico que hac\u00eda de fondo al nacimiento del<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chi-siamo\/\">Movimiento de los Focolares<\/a>. En su edificaci\u00f3n se coloc\u00f3 la primera piedra en Trento, precisamente en 1943, el 7 de diciembre, con la donaci\u00f3n que una joven de veintitr\u00e9s a\u00f1os hizo a Dios de su propia vida: <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\">Silvia Lubich,<\/a> que como terciaria franciscana hab\u00eda tomado el nombre de Chiara.  Ese d\u00eda hasta las condiciones meteorol\u00f3gicas parec\u00eda que iban en su contra, como surge del relato de Chiara, que cuenta su ida, al alba, de ma\u00f1ana, hacia el colegio de los Capuchinos, a la ceremonia privada durante la cual se consagrar\u00eda a Dios para siempre:  \u201cUna gran tormenta, de modo que ten\u00eda que avanzar empujando el paraguas hacia adelante. Tambi\u00e9n esto ten\u00eda un significado. Me parec\u00eda que expresaba que el acto que estaba realizando encontrar\u00eda obst\u00e1culos. Esa furia de agua y de viento contrario me parec\u00eda un s\u00edmbolo de algo adverso. Llegando al colegio se produjo un cambio de escena. Un enorme port\u00f3n se abri\u00f3 solo, de forma autom\u00e1tica. Sent\u00ed alivio y acogida, casi los brazos abiertos de par en par de ese Dios que me esperaba\u201d.  <strong>Este \u201c<em>cambio de escena<\/em>\u201d se reflej\u00f3 en su vida.<\/strong> La plenitud y sacralidad de ese acto que ocurri\u00f3 en el secreto y en la pobreza (tres claveles rojos fueron el \u00fanico signo externo de fiesta) en el alma de Chiara Lubich eran m\u00e1s sonoros que las atrocidades de la guerra que permanec\u00eda como trasfondo, casi \u201ccomo el marco de un cuadro\u201d. La realidad m\u00e1s verdadera para ella era lo que Dios, descubierto como Amor, iba edificando.  \u201cExist\u00eda un ideal, uno s\u00f3lo, que nunca desaparecer\u00eda, ni siquiera con nuestra muerte. Era Dios. Y a Dios nos apegamos con todas las fuerzas del alma.  No adherimos a \u00c9l porque no hab\u00eda quedado nada, sino porque una Fuerza en nosotros nos hac\u00eda felices de haberlo encontrado en la vida como el \u00fanico Todo, el \u00fanico Eterno, el \u00fanico digno de ser amado porque no pasa. El \u00fanico pues, que saciar\u00eda las exigencias de nuestro coraz\u00f3n.  Desde hac\u00eda ya varios a\u00f1os recib\u00edamos la S. Comuni\u00f3n cotidianamente y cre\u00edamos que \u00e9ramos buenas cristianas, porque pertenec\u00edamos a varias asociaciones cat\u00f3licas.  S\u00f3lo cuando Dios nos quit\u00f3 todas las cosas para donarse a nosotros, \u00c9l s\u00f3lo, \u00a0comprendimos por primera vez el primer Mandamiento de Dios: \u201c\u00c1menme con todo el coraz\u00f3n, con toda la mente\u2026\u201d  Lo comprendimos porque solo en ese momento sent\u00edamos verdaderamente que ten\u00edamos que amar as\u00ed, de forma total, con la mente, el coraz\u00f3n, las fuerzas, para no enga\u00f1arnos\u201d.  &nbsp;  <em>Lucia Abignente, \u00abQui c&#8217;\u00e8 il dito di Dio\u00bb, Citt\u00e0 Nuova, Roma, 2017, pp. 25-26.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Extra\u00eddo del volumen de Lucia Abignente: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 el dedo de Dios\u201d, recientemente editado por Citt\u00e0 Nuova. Algunos fragmentos del relato de la fundadora de los Focolares en el contexto hist\u00f3rico de la II Guerra Mundial. El comienzo no premeditado de una Obra que tiene como objetivo la fraternidad universal.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309168","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309168"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309168\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}