{"id":309190,"date":"2017-12-14T01:10:14","date_gmt":"2017-12-14T00:10:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/genfest-1980-el-mundo-una-familia\/"},"modified":"2024-05-15T20:45:49","modified_gmt":"2024-05-15T18:45:49","slug":"genfest-1980-el-mundo-una-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/genfest-1980-el-mundo-una-familia\/","title":{"rendered":"Genfest 1980: el mundo una familia"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Genfest1980_c.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-159344 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Genfest1980_c.jpg\" alt=\"Genfest1980_c\" width=\"420\" height=\"160\" \/><\/a>Nac\u00ed en B\u00e9rgamo<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/it\/focolare-worldwide\/europa\/italia\/\">Italia<\/a>), soy la mayor de 4 hijos de una linda familia con s\u00f3lidas ra\u00edces cristianas.  Cuanto ten\u00eda 17 a\u00f1os, iba a la escuela superior y estaba comprometida en la parroquia. Me apasionaba el estudio, dedicarme a los dem\u00e1s, los paseos a la monta\u00f1a. Ten\u00eda muchos amigos y una experiencia de fe rica. Era, como se dec\u00eda entonces, \u201cuna buena muchacha\u201d, sin embargo\u2026 me faltaba algo. Buscaba algo todav\u00eda m\u00e1s grande, bello, aut\u00e9ntico.  <strong>Italia atravesaba a\u00f1os dif\u00edciles <\/strong>marcados por los atentados de las Brigadas Rojas y por la crisis laboral. Mi pap\u00e1, metal-mec\u00e1nico, primero se hab\u00eda tenido que acoger al subsidio estatal porque le hab\u00edan reducido el horario laboral y, despu\u00e9s perdi\u00f3 definitivamente el trabajo. Yo sent\u00eda un fuerte el dolor ante las injusticias, ante las contraposiciones sociales, me atra\u00eda el compromiso pol\u00edtico para renovar la sociedad. Transcurr\u00eda horas hablando con mis amigos, confront\u00e1ndonos en debates que, sin embargo, me dejaban vac\u00eda por dentro.  <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Genfest-1981_a.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-159342 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Genfest-1981_a.jpg\" alt=\"Genfest-1981_a\" width=\"368\" height=\"247\" \/><\/a>Un d\u00eda Anita,<\/strong> una chica de la parroquia, nos invit\u00f3 a m\u00ed y a mi hermana al <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/movimento-dei-focolari\/un-popolo\/giovani-per-un-mondo-unito\/\">Genfest <\/a>que se iba a realizar en Roma. Nos dijo que nos encontrar\u00edamos con miles de j\u00f3venes de otros pa\u00edses y tambi\u00e9n con el Papa. Anita ten\u00eda algo especial. Una alegr\u00eda sincera brillaba en sus ojos, y como ella, otras personas de la parroquia \u2013el sacerdote, dos catequistas, un seminarista- parec\u00eda que ten\u00edan un secreto: estaban siempre abiertos a todos, disponibles, eran capaces de escuchar en forma aut\u00e9ntica. Con una buena dosis de inconciencia, mi hermana y yo partimos con un centenar de j\u00f3venes de la parroquia a Roma, al Genfest.  <strong>Debido a un accidente llegamos tarde al estadio Flaminio,<\/strong> y nos toc\u00f3 ubicarnos en la parte alta de las grader\u00edas, en la parte descubierta y lejos del palco donde ondeaba un escrito: <em>\u201cPor un mundo unido\u201d. <\/em>Llov\u00eda sin parar y estaba empapada. Empec\u00e9 a preguntarme c\u00f3mo se me hab\u00eda ocurrido emprender una aventura de este tipo. Pero enseguida unos j\u00f3venes suizos que estaban sentados unas gradas m\u00e1s debajo de las nuestras, nos pasaron una lona para que nos repar\u00e1ramos de la lluvia, nos ofrecieron comida y nos prestaron binoculares para poder seguir mejor el programa. Habl\u00e1bamos idiomas distintos, pero nos entendimos enseguida: experiment\u00e9 la gratuidad del amor y una gran acogida. En la gramilla del estadio, a pesar de la lluvia, se alternaban coreograf\u00edas coloridas. Me parec\u00eda que hab\u00eda entrado en otra dimensi\u00f3n. 40.000 <a href=\"mailto:https:\/\/www.focolare.org\/movimento-dei-focolari\/un-popolo\/giovani-per-un-mondo-unito\/\">j\u00f3venes<\/a> llenos de entusiasmo que llegaban de todas partes de la Tierra, que daban testimonio del Evangelio vivido realmente.  <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Genfest1980.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-159347 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Genfest1980.jpg\" alt=\"Genfest1980\" width=\"320\" height=\"228\" \/><\/a>Despu\u00e9s subi\u00f3 al palco una peque\u00f1a mujer de cabello blanco. Era <\/strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich\/\">Chiara Lubich<\/a>. La ve\u00eda por el binocular. Apenas empez\u00f3 a hablar, el estadio hizo profundo silencio. Escuchaba absorta, m\u00e1s por su tono de voz y por la convicci\u00f3n que emanaba que por sus palabras. Ten\u00eda una potencia que contrastaba con su figura fr\u00e1gil. Hablada de un <em>\u201cmomento de Dios\u201d, <\/em>y a pesar de que hizo referencia a las divisiones, fracturas y desunidades de la humanidad, anunciaba un gran ideal: el de un mundo unido, el ideal del Jes\u00fas. Nos invitaba a llevar lo divino a la sociedad, al mundo, mediante el amor.  <strong>Su intervenci\u00f3n dur\u00f3 pocos minutos. <\/strong>Yo me sent\u00eda como aplastada por una conmoci\u00f3n que nunca hab\u00eda experimentado. Ten\u00eda el rostro h\u00famedo por las l\u00e1grimas. Sal\u00ed de ese estadio caminando entre el r\u00edo de j\u00f3venes, con la profunda convicci\u00f3n de que \u2013desde ese momento en adelante- ning\u00fan acontecimiento doloroso o dif\u00edcil me podr\u00eda destruir: \u00a1el mundo unido es posible y yo tengo la maravillosa posibilidad de construirlo con mi vida!  <strong>\u00a1Hab\u00eda encontrado! <\/strong>Quer\u00eda vivir como Chiara, como esos j\u00f3venes con quienes hab\u00eda estado esa tarde, tener una fe como la de ellos, su misma vivacidad, su misma alegr\u00eda.  <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Genfest1980_d.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-159343 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Genfest1980_d.jpg\" alt=\"Genfest1980_d\" width=\"268\" height=\"316\" \/><\/a>A la ma\u00f1ana siguiente, en la Plaza San Pedro, tuvo lugar el fascinante encuentro con Juan Pablo II. <\/strong>Durante el viaje de regreso, yo \u2013que era timid\u00edsima- bombarde\u00e9 de preguntas a las <a href=\"mailto:https:\/\/www.focolare.org\/movimento-dei-focolari\/un-popolo\/giovani-per-un-mondo-unito\/\">Gen<\/a>: \u00a1quer\u00eda saber todo de ellas!  <strong>Empec\u00e9 a frecuentarlas en mi ciudad. <\/strong>Las Gen me hablaron de su secreto, un amor sin condiciones a <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/it\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/gesu-abbandonato\/\">Jes\u00fas Abandonado<\/a> en cada peque\u00f1o o gran dolor en nosotros o a nuestro alrededor. Comprend\u00ed que se trataba de una experiencia de Dios, radical, sin medias tintas; que \u00c9l me invitaba a darLe todo, a seguirlo. Me vino un temor grand\u00edsimo pues para m\u00ed se trataba de TODO o NADA.  <strong>En los meses sucesivos al Genfest, <\/strong>no faltaron los sufrimientos y dolores fuertes. Pero la vida que hab\u00eda emprendido con las Gen, el poderle dar un sentido al dolor, la unidad entre nosotras hecha de amor concreto, de comuni\u00f3n, me ayud\u00f3 a seguir adelante, m\u00e1s all\u00e1 de cada obst\u00e1culo, en una aventura extraordinaria que me dilat\u00f3 el coraz\u00f3n. Experiment\u00e9 que, con Dios en medio nuestro, todo es posible y la realidad de la familia humana que hab\u00eda so\u00f1ado era posible.  <em>Patrizia Bertoncello<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-154777\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Logo-Genfest.jpg\" alt=\"Logo Genfest\" width=\"48\" height=\"48\" \/><\/a>Roma, 17 de mayo de 1980, Estadio Flaminio: 40.000 j\u00f3venes provenientes de todo el mundo. Al d\u00eda siguiente en la Plaza San Pedro con Juan Pablo II. El relato de Patrizia en su primer Genfest.  <a href=\"http:\/\/y4uw.org\/events\/genfest-2018\/\"><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[1792],"class_list":["post-309190","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2","tag-genfest_history-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309190"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309190\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}