{"id":309278,"date":"2018-01-24T01:10:04","date_gmt":"2018-01-24T00:10:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-evangelio-vivido-la-verdadera-potencia-es-el-amor\/"},"modified":"2024-05-15T20:46:05","modified_gmt":"2024-05-15T18:46:05","slug":"el-evangelio-vivido-la-verdadera-potencia-es-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-evangelio-vivido-la-verdadera-potencia-es-el-amor\/","title":{"rendered":"El Evangelio vivido: la verdadera potencia es el amor"},"content":{"rendered":"<p><strong>Arresto domiciliario<\/strong> Los primeros d\u00edas de diciembre de 2016 recib\u00ed una llamada telef\u00f3nica de una madre desesperada que me ped\u00eda auxilio para uno de sus hijos. La justicia hab\u00eda conclu\u00eddo su causal y hab\u00eda sentenciado 11 meses de arresto domiciliario. Ella no pod\u00eda recibirlo porque no ten\u00eda una casa y nadie lo quer\u00eda recibir. Yo era la \u00fanica esperanza para ella y no pod\u00eda cerrar los ojos ante esta solicitud. \u00bfQu\u00e9 hacer?  Tres d\u00edas despu\u00e9s, mientras me preparaba para hacer alguna llamada telef\u00f3nica para encontrar a alguien que pudiera ayudarme , alguien golpe\u00f3 en mi puerta. Era una persona que a menudo viene a visitarme. Lo recib\u00ed, le prepar\u00e9 un cafe y comenzamos a conversar. En un determinado momento me pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfqu\u00e9 estabas haciendo?\u00bb. Una voz interior me impuls\u00f3 a hablarle de lo que me estaba pasando. Y \u00e9l dijo: \u00abPero \u00e9sto, \u00bfpuedo hacerlo yo?\u00bb. Le pregunt\u00e9 si hab\u00eda entendido bien de qu\u00e9 se trataba el asunto. S\u00ed, comprendi\u00f3 bien y sab\u00eda qu\u00e9 hacer y c\u00f3mo hacerlo. Tiene un peque\u00f1o apartamento, pero \u00e9l se mudar\u00eda a dormir a la sala para dejarle su cama al muchacho. Al d\u00eda siguiente se ocup\u00f3 de concluir los tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos. Los meses pasaron volando, todo sali\u00f3 muy bien, tanto que el joven tuvo un descuento de su prisi\u00f3n domiciliaria. Durante todo el per\u00edodo, fuimos dos veces por semana a llevarle lo que precisaba para comer, dado que este amigo un ten\u00eda una situaci\u00f3n econ\u00f3mica muy aliviada. Alcanz\u00f3 con que yo diga mi \u201eS\u00ed\u201d para permitirle a Dios que haga milagros. (N.C. \u2013 Italia)  <strong>Pod\u00eda mirarlo a los ojos<\/strong> Un d\u00eda, mientras iba a la escuela, fui agredido por una banda de muchachos en un t\u00fanel. Me agarraron a patadas y a los pi\u00f1azos y me tiraron al piso. Quer\u00edan mi celular. Cuando finalmente se fueron, no lograba levantarme del dolor que sent\u00eda en el cuerpo y en el alma. Me preguntaba \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 me pas\u00f3 justo a mi?\u00bb. Sent\u00eda mucho rencor. En la escuela cont\u00e9 a algunos compa\u00f1eros el incidente que me hab\u00eda ocurrido, pero nadie comprendi\u00f3 mi dolor y \u00e9sto me hiri\u00f3 m\u00e1s a\u00fan. Durante algunas noches no pod\u00eda dormir, lloraba de rabia, mientras que, como en una pel\u00edcula volv\u00eda a ver la escena del t\u00fanel. Solamente despu\u00e9s de un poco de tiempo logr\u00e9 hablar con algunos amigos, que como yo, viven el Evangelio. Confiarme a ellos me ayud\u00f3 a hacer lo que antes consideraba imposible: perdonar a los agresores. Cuando fui al tribunal para reconocerlos y para el proceso, sent\u00eda en mi coraz\u00f3n que los hab\u00eda perdonado, y, sin didicultad, pod\u00eda mirarlos derecho a los ojos. (Dal blog di T. Minuta)  <strong>La apariencia enga\u00f1a<\/strong> Ten\u00eda que ir al shopping que queda en el centro. No ten\u00eda mucho tiempo. Imprevistamente sent\u00ed que alguien me ped\u00eda una moneda. En general nunca doy plata, no es posible ayudar a todos, y adem\u00e1s \u00bfsi con esa plata compran droga?. Ese muchacho ten\u00eda la cabeza rapada y la mirada oscura. Tuve la impresi\u00f3n de que era parecido a uno de esos muchachos que a\u00f1os antes me hab\u00edan agredido. Me apur\u00e9. Cuando estaba solo, me pregunt\u00e9: \u201c\u00bfC\u00f3mo hago para cultivar mi uni\u00f3n con Dios, y descuidar a este joven que me pidi\u00f3 ayuda?\u201d. Volv\u00ed atr\u00e1s a buscarlo. \u201c\u00bfqu\u00e9 precis\u00e1s?. Sorprendido, me respondi\u00f3 que ten\u00eda sed. Lo invit\u00e9 a sentarse en un bar. El respond\u00eda a mis preguntas con un seco \u201cs\u00ed\u201d o \u201cno\u201d. Entonces empec\u00e9 a contarle mis experiencias y el esfuerzo que estaba haciendo adapt\u00e1ndome en un pa\u00eds nuevo. Parec\u00eda que no estuviera interesado y estaba un poco desanimado. Cuando me levant\u00e9 para concluir me dijo: \u201c\u00bfpor qu\u00e9 no sigues?\u201d, Nunca nadie me cont\u00f3 de su vida. Es una experiencia nueva para mi y tengo que acostumbrarme a eso. Cu\u00e9ntame de tu pa\u00eds. \u00bfPor qu\u00e9 viniste aqu\u00ed?\u201d. Ped\u00ed otra Coca y nos quedamos juntos otras dos horas. Al final nos abrazamos. Volviendo a casa le confi\u00e9 a Jes\u00fas este muchacho, de quien ni siquiera sab\u00eda su nombre. (U.K. \u2013 Argentina)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Palabra de este mes nos invita a construir puentes y a sanar fracturas.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309278","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309278","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309278"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309278\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}