{"id":309286,"date":"2018-01-27T01:10:55","date_gmt":"2018-01-27T00:10:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/volver-a-encontrar-el-sentimiento-de-profunda-fraternidad\/"},"modified":"2024-05-15T20:46:06","modified_gmt":"2024-05-15T18:46:06","slug":"volver-a-encontrar-el-sentimiento-de-profunda-fraternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/volver-a-encontrar-el-sentimiento-de-profunda-fraternidad\/","title":{"rendered":"Volver a encontrar el sentimiento de profunda fraternidad"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-160262\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/IginoGiordani_unita_cristiani_b.jpg\" alt=\"IginoGiordani_unita_cristiani_b\" width=\"368\" height=\"271\" \/><strong>En la vida de <\/strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Giordani<\/a><strong> encontramos un acontecimiento que nos estimula a una particular reflexi\u00f3n<\/strong>, la primera persona que escribi\u00f3 una biograf\u00eda suya en 1985 no fue un cat\u00f3lico, sino un pastor bautista, el escoc\u00e9s Edwin Robertson<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. No podemos limitarnos a decir que es \u201cuna iron\u00eda de la historia\u201d [\u2026] Giordani se gan\u00f3 ese acto de amistad, ante el Cielo y ante la historia humana.  <strong>Giordani presidi\u00f3 un congreso de ecumenistas ya en el oto\u00f1o de 1967 en la sede del Movimiento de los Focolares en Rocca di Papa<\/strong>. En \u00e9l particip\u00f3 el <strong>archimandrita Mons. Eleuterio Fortino<\/strong>, quien a\u00f1os despu\u00e9s (2004), dio este testimonio: \u00abEn ese congreso Giordani, gracias a su serenidad interior, logr\u00f3 aplacar los tonos encendidos del debate; y aclar\u00f3 los aspectos teol\u00f3gicos y pastorales del decreto del Vaticano II <em>Unitatis redintegratio<\/em> (1964), haciendo caer las \u00faltimas resistencias de los opositores italianos a la oraci\u00f3n en com\u00fan entre todos los cristianos en la Semana por la unidad de las Iglesias\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.  <strong>Por su parte ya desde 1940 Giordani segu\u00eda esta Semana, que para ser precisos es un Octavario,<\/strong> del 18 de enero (fiesta de la c\u00e1tedra de San Pedro en Roma) al 25 de enero (fiesta de la conversi\u00f3n de San Pablo). En 1940 Giordani escribe: \u201cDurante los preparativos de esta Octava se esparci\u00f3 la noticia, al principio muy imprecisa, que en un monasterio de monjas trapenses de Roma se rezaba con especial intensidad para que cesaran las divisiones entre los cristianos. Yo supe que, en esa Trapa, <strong>una \u2018humilde monja\u2019<\/strong> se hab\u00eda ofrecido por la unidad de la Iglesia y su inmolaci\u00f3n hab\u00eda impresionado profundamente a una comunidad de hermanos separados en Inglaterra. La noticia, aunque era muy vaga, ampliaba inmensamente \u2013al menos para mi punto de vista- el horizonte del movimiento unitario y abr\u00eda nuevas perspectivas, y, como un retazo azul en medio de las hendiduras de la tempestad, mostraba la cara del cielo por encima de la humanidad pendenciera. En fin, iluminaba verdaderamente la Octava y sus objetivos. Probablemente estas monjas no sab\u00edan nada de todos los debates, comisiones y comit\u00e9s constituidos alrededor del tema. Estando delante del problema de los cismas, ellas lo contemplaron con sencillez, a la luz del Reglamento, que nunca se desv\u00eda, es decir comprendieron que hab\u00eda que buscar la unidad donde est\u00e1, es decir en su matriz, en otras palabras, que hab\u00eda que pedirla al Padre, en quien todos los hermanos se unifican. Es decir, estas criaturas humildes, que no veremos nunca en un congreso, encontraron enseguida lo que hab\u00eda que hacer y nos pusieron en el camino directo a la unidad. Alguno pod\u00eda tener la tentaci\u00f3n de interrogar a <strong>Hegel, a Loisy e incluso a Marx;<\/strong> de hecho, en las revistas y en los congresos se citaban estos nombres, que sin embargo estos solo pod\u00edan dar soluciones parciales, porque la unidad no es una obra de los hombres sino de Dios, no se obtiene con el estudio, sino con la gracia. Acepta Padre, este ofrecimiento puro, ante todo por tu Iglesia, para que te dignes purificarla, custodiarla y unificarla\u2026\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-160264 size-full\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/20110524-02.jpg\" alt=\"20110524-02\" width=\"350\" height=\"273\" \/><strong>El ecumenismo, enfocado por <\/strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a><strong> como \u00abecumenismo de la vida\u00bb<\/strong> y vivido en el Movimiento de los Focolares mediante una experiencia propia, madura a la luz de grandes almas como la de<strong> Juan XXIII y la de Pablo VI<\/strong> y del esp\u00edritu del Vaticano II, y se convierte en un compromiso fundamental de Giordani en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida. Se puede decir que por \u00c9l todos los cristianos son verdaderamente hermanos que se han reencontrado. \u00c9l vive y difunde el nuevo esp\u00edritu ecum\u00e9nico que esencialmente lo constituye el amor y tiende a la comuni\u00f3n de las almas, en la certeza de que \u00abde la unidad de los corazones surge la unidad de las mentes\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.  <strong>Es conmovedor pensar que su \u00faltimo art\u00edculo sobre el ecumenismo, <em>El viaje hacia la unidad, <\/em>lo escribi\u00f3 en diciembre de 1979, cuatro meses antes de su partida al Cielo.<\/strong> Y tambi\u00e9n en este art\u00edculo cultiva tenazmente una visi\u00f3n prof\u00e9tica, en donde presenta la unidad de los cristianos como base y levadura para \u00abdar un impulso al ideal de la unidad universal entre los pueblos\u00bb<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.  _______________________  (Tomado de: Tommaso Sorgi, <em>Il percorso ecumenico di Igino Giordani (El itinerario ecum\u00e9nico de Igino Giordani)<\/em>, \u00abNuova Umanit\u00e0\u00bb n.199).  <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> E. Robertson, Igino Giordani, Citt\u00e0 Nuova, Roma 1985. Ed. inglese col titolo: The Fire of love. A life of Igino Giordani \u2018Foco\u2019, New City, London 1989.  <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> E. Fortino, Igino Giordani e la preghiera per l\u2019unit\u00e0 dei cristiani, in \u00abBesa-Fede\u00bb, Rivista greco-albanese, Roma, febbraio 2004, pp. 7-9.  <a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> I. Giordani, Questa ottava, Presentazione in: M. G. Dore, Suor Maria Gabriella (1914-1939), Morcelliana, Brescia 1940, pp. 9-25.  <a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> I. Giordani, Sette giorni per l\u2019unit\u00e0, \u00abCitt\u00e0 Nuova\u00bb, 1978, n. 23, p.30.  <a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> I. Giordani, Il viaggio verso l\u2019unit\u00e0, \u00abCitt\u00e0 Nuova\u00bb, 1979, n. 23, p.27.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giordani es considerado por muchos un pionero del ecumenismo. En la conclusi\u00f3n de la semana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos proponemos la lectura que hace Tommaso Sorgi, su principal estudioso y bi\u00f3grafo, de su camino ecum\u00e9nico.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309286","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309286"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309286\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}