{"id":309288,"date":"2018-01-28T07:00:01","date_gmt":"2018-01-28T06:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-febrero-2018\/"},"modified":"2024-05-15T20:46:06","modified_gmt":"2024-05-15T18:46:06","slug":"palabra-de-vida-febrero-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-febrero-2018\/","title":{"rendered":"Palabra de Vida &#8211; Febrero 2018"},"content":{"rendered":"<p>El ap\u00f3stol Juan escribe el Libro del Apocalipsis para consolar y animar a los cristianos de su tiempo ante las persecuciones que se hab\u00edan difundido en aquella \u00e9poca. Este libro, lleno de im\u00e1genes simb\u00f3licas, revela la visi\u00f3n de Dios sobre la historia y su cumplimiento final: su victoria definitiva sobre todo poder del mal. Este libro es la celebraci\u00f3n de una meta, de un fin pleno y glorioso que Dios destina a la humanidad.  Es la promesa de la liberaci\u00f3n de todo sufrimiento: Dios mismo \u00abenjugar\u00e1 toda l\u00e1grima [\u2026], y no habr\u00e1 ya muerte ni habr\u00e1 llanto, ni gritos ni fatigas\u00bb (<em>Ap<\/em> 21, 4).  <strong>\u00abAl que tenga sed, yo le dar\u00e9 de la fuente del agua de la vida gratuitamente\u00bb<\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.  Esta perspectiva tiene sus brotes en el presente para quienes ya hayan comenzado a vivir buscando sinceramente a Dios y su Palabra, que nos manifiesta sus proyectos; para quien siente arder en \u00e9l la sed de verdad, de justicia y de fraternidad. Sentir sed, estar en b\u00fasqueda es para Dios una caracter\u00edstica positiva, un buen inicio, y \u00c9l nos promete incluso la fuente de la vida.  El agua que Dios promete se ofrece gratuitamente. De modo que no solo se ofrece a quien espera ser grato a los ojos de \u00c9l con su esfuerzo, sino a cualquiera que sienta el peso de su debilidad y se abandone a su amor con la seguridad de ser sanado y de encontrar as\u00ed la vida plena, la felicidad.  Pregunt\u00e9monos pues: \u00bfde qu\u00e9 tenemos sed? Y \u00bfa qu\u00e9 fuentes vamos a apagarla?  <strong>\u00abAl que tenga sed, yo le dar\u00e9 de la fuente del agua de la vida gratuitamente\u00bb<\/strong><strong>.<\/strong>  Quiz\u00e1 tengamos sed de que nos acepten, de tener un lugar en la sociedad, de realizar nuestros proyectos\u2026 Aspiraciones leg\u00edtimas pero que pueden empujarnos a los pozos contaminados del ego\u00edsmo, de la cerraz\u00f3n en nuestros intereses personales e incluso al abuso sobre los m\u00e1s d\u00e9biles. Las poblaciones que sufren la escasez de pozos con agua pura conocen bien las consecuencias desastrosas de la carencia de este recurso indispensable para garantizar vida y salud.  Y sin embargo, excavando m\u00e1s adentro en nuestro coraz\u00f3n, encontraremos otra sed que el mismo Dios ha puesto ah\u00ed: vivir la vida como un don recibido y que hay que dar. Acudamos, pues, a la fuente pura del Evangelio, liber\u00e1ndonos de esos detritus que tal vez la recubran, y dej\u00e9monos transformar tambi\u00e9n nosotros en fuentes de amor generoso, acogedor y gratuito para los dem\u00e1s, sin pararnos ante las inevitables dificultades del camino.  <strong>\u00abAl que tenga sed, yo le dar\u00e9 de la fuente del agua de la vida gratuitamente\u00bb<\/strong><strong>.<\/strong>  Adem\u00e1s, cuando ponemos en pr\u00e1ctica entre cristianos el mandamiento del amor rec\u00edproco, permitimos a Dios intervenir de un modo muy especial, como escribe Chiara Lubich:  \u00abCada instante en que tratamos de vivir el Evangelio es una gota de esa agua viva que bebemos. Cada gesto de amor por nuestro pr\u00f3jimo es un sorbo de esa agua. S\u00ed, porque esa agua tan viva y preciosa tiene esta particularidad: brota en nuestro coraz\u00f3n cada vez que lo abrimos al amor por todos. Es una fuente \u2013la de Dios\u2013 que da agua en la medida en que su veta profunda sirve para calmar la sed de los dem\u00e1s con peque\u00f1os o grandes actos de amor. [\u2026] Y si seguimos dando, esta fuente de paz y de vida dar\u00e1 agua cada vez m\u00e1s abundante, sin secarse nunca. Y hay otro secreto m\u00e1s que Jes\u00fas nos revel\u00f3, una especie de pozo sin fondo al que acudir. Cuando dos o tres se unen en su nombre, am\u00e1ndose con su mismo amor, \u00c9l est\u00e1 en medio de ellos. Y entonces nos sentimos libres, llenos de luz, y torrentes de agua viva brotan de nuestro seno. Es la promesa de Jes\u00fas, que se hace realidad porque de \u00c9l mismo, presente en medio de nosotros, mana agua que quita la sed para la eternidad\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. <\/p>\n<p style=\"text-align: right\">LETIZIA MAGRI<\/p>\n<p> <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> En el mes de febrero proponemos esta Palabra de Dios que un grupo de hermanos y hermanas de distintas Iglesias ha elegido en Alemania para vivir a lo largo de todo el a\u00f1o.  <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. C. Lubich, \u00abSer gotas de agua viva\u00bb, en <em>Ciudad Nueva<\/em> 385 (3\/2002), p. 24.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abAl que tenga sed yo le dar\u00e9 de la fuente del agua de la vida gratuitamente\u00bb (Ap 21, 6).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-309288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}