{"id":309420,"date":"2018-03-12T01:10:52","date_gmt":"2018-03-12T00:10:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/los-fundamentos-de-la-sociedad\/"},"modified":"2024-05-15T20:46:27","modified_gmt":"2024-05-15T18:46:27","slug":"los-fundamentos-de-la-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/los-fundamentos-de-la-sociedad\/","title":{"rendered":"Los fundamentos de la sociedad"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/DSC_8354-copia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-162307\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/DSC_8354-copia.jpg\" alt=\"DSC_8354 copia\" width=\"368\" height=\"244\" \/><\/a>\u00abTambi\u00e9n mi marido y yo estuvimos en el Congreso para parejas de voluntarios. Seiscientas personas, 14 idiomas. <\/strong>Un muestrario de sociedad, con participantes de los 5 continentes.  Pero empecemos\u2026 del inicio. El primer d\u00eda le di una mirada al programa. Sab\u00eda que el 3 de marzo, el Congreso felizmente coincidir\u00eda con el evento dedicado al d\u00e9cimo aniversario de la muerte de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a>. \u00bfPero los otros d\u00edas? La vida de familia y de pareja, era la tem\u00e1tica central, profundizada desde distintas perspectivas, con la gu\u00eda de expertos. Estamos casados desde hace casi veinte a\u00f1os y tenemos dos hijos de 18 y 16 a\u00f1os. Superamos el \u201ct\u00fanel\u201d de las noches en vela, de los pa\u00f1ales y del prescolar. Concluimos la fase de la escuela primaria y secundaria, de los mapas que hab\u00eda que dibujar y de la historia antigua que hab\u00eda que aprender. Estamos navegando entre la adolescencia de nuestros hijos y nuestra experiencia de padres en busca de un presente sereno y un futuro que se presenta d\u00eda a d\u00eda. Un entramado de afectos, dificultades y carreras de obst\u00e1culos, estupor ante la novedad, dolor por los eventos tristes; a veces decepciones y mangas arremangadas para volver a empezar, pero tambi\u00e9n alegr\u00edas, pasi\u00f3n social, gusto por lo bello, apertura a las novedades y a los imprevistos, carreras de obst\u00e1culos entre los mil imprevistos de todos. En fin, una familia normal.  <strong>Leo el programa y me entristezco un poco. La insistencia sobre temas de \u201cpareja\u201d me hace sentir un poco sofocada: \u00bfy el mundo?<\/strong> \u00bfLa realidad de nuestro tiempo? \u00bfEl arte, la cultura, las relaciones sociales? \u00bfEstaremos concentrados s\u00f3lo \u201cdentro\u201d, analiz\u00e1ndonos una y otra vez, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os? Soy una voluntaria, acostumbrada a mirar hacia \u201cafuera\u201d m\u00e1s que para \u201cadentro\u201d, a so\u00f1ar en grande, a actuar en estrecho contacto con la realidad, con los esfuerzos de todos, tratando de ofrecer un aporte al mundo unido, como Chiara Lubich nos ense\u00f1\u00f3.  El primer d\u00eda me cuesta un poco empezar a \u201crodar\u201d. Adem\u00e1s mi esposo no est\u00e1 presente por compromisos de trabajo. En la noche, confieso, con mucho gusto me escapo para ir a la inauguraci\u00f3n de una exposici\u00f3n en el Vittoriano, en el centro de Roma. Es mi forma de \u201coxigenar\u201d la mente. Un poco desilusionada afronto el segundo d\u00eda, esta vez en pareja. Trato de \u201cresetear\u201d mis pensamientos y entro en la din\u00e1mica, con todo mi ser. Descubro que mi esposo est\u00e1 haciendo el mismo esfuerzo.  El cambiar de actitud nos permite seguir las distintas intervenciones con una mirada nueva. Es como si por primera vez recibi\u00e9ramos las claves de lectura para renovar desde dentro \u201cnuestro\u201d s\u00ed, pronunciado hace tantos a\u00f1os, y nuestra familia, el ladrillito con el que nosotros componemos la sociedad, en este momento hist\u00f3rico. No puedo ser una buena mam\u00e1 y profesional y dar mi peque\u00f1o aporte si no es a partir de mi relaci\u00f3n con el primero y \u00fanico compa\u00f1ero de mi vida, y a partir de la renovada unidad entre nosotros dos. \u00a1As\u00ed como una casa que s\u00f3lo est\u00e1 en pie si sus fundamentos son profundos, s\u00f3lidos, fuertes y sanos!  <strong> <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/DSC_8553.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-162306\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/DSC_8553.jpg\" alt=\"DSC_8553\" width=\"368\" height=\"244\" \/><\/a>El tercer d\u00eda, todos juntos renovamos solemnemente nuestro \u201cs\u00ed\u201d para siempre, en el marco del Santuario del Divino Amor.<\/strong> No es un acto formal, sino sustancial y libre, con 598 testigos. En la tarde, mientras gradualmente se llena la sala que hospedar\u00e1 el evento del 10\u00b0 aniversario, casualmente me siento junto a dos de los participantes. Una pareja que estuvo en el Congreso son nosotros. Todav\u00eda no los hab\u00eda visto. Intercambiamos pocas frases de presentaci\u00f3n. Me entero que hace dos a\u00f1os perdieron un hijo. Me muestra su foto: un chico espl\u00e9ndido, con ojos claros y barba casta\u00f1a. Ten\u00eda s\u00f3lo 25 a\u00f1os, estaba en la flor de la juventud. Los ojos se me llenan de l\u00e1grimas. Descubro en esa mam\u00e1 los rasgos de la Madre, representada por Miguel \u00c1ngel en la c\u00e9lebre Piedad. Es esta la familia. Un baluarte, una roca. Heroicos fundamentos de la sociedad, sin los cuales todo puede derrumbarse. Era necesario detenerse y enfocarse en la pareja. Ciertamente era necesario\u00bb.  Chiara Favotti<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace poco concluy\u00f3, en Castelgandolfo, cerca de Roma, el Congreso internacional para 300 parejas de \u201cvoluntarios de Dios\u201d, rama del Movimiento de los Focolares que re\u00fane a cuantos eligen vivir con radicalidad y libertad el Carisma de la unidad. El relato de Chiara, de Italia.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309420"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309420\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}