{"id":309440,"date":"2018-03-17T01:10:40","date_gmt":"2018-03-17T00:10:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-secreto-para-recomenzar\/"},"modified":"2024-05-15T20:46:30","modified_gmt":"2024-05-15T18:46:30","slug":"el-secreto-para-recomenzar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-secreto-para-recomenzar\/","title":{"rendered":"El secreto para recomenzar"},"content":{"rendered":"<p><strong>Al cristiano no le est\u00e1 permitida la desesperaci\u00f3n; no se le consiente el abatirse.<\/strong> Pueden caer sus casas, perder sus riquezas: \u00e9l se levanta, y sigue luchando, sigue luchando contra cualquier adversidad. Las personas perezosas, acurrucadas en costumbres f\u00e1ciles y c\u00f3modas, se asustan ante la idea de la lucha. Pero el cristianismo existir\u00e1 mientras exista la fe en la resurrecci\u00f3n. La resurrecci\u00f3n de Cristo, que nos inserta en \u00c9l y nos lleva a participar de su vida, nos obliga a no desesperar nunca. Nos da el secreto para levantarnos despu\u00e9s de cada ca\u00edda.  <strong>La Cuaresma es<\/strong> \u2013 y debe ser- tambi\u00e9n un examen de conciencia, a trav\u00e9s del cual podemos contemplar las sombras que bullen en el fondo de nuestra alma y de nuestra sociedad, donde se esconde la miseria de un cristianismo que en muchos de nosotros se ha vuelto una costumbre, desganado, como un velero sin viento.  <strong>La Cuaresma nos prepara para la Resurrecci\u00f3n de Cristo,<\/strong> motivo de renacimiento de nuestra fe, esperanza y caridad: victoria de nuestras obras sobre las tendencias negativas. La Pascua nos ense\u00f1a a vencer las pasiones f\u00fanebres, para renacer. Cada uno de nosotros renace, en unidad de afectos, con el pr\u00f3jimo, y cada pueblo a trav\u00e9s de obras coherentes, que nos establecen en el Reino de Dios. Esto se traduce en una constituci\u00f3n social, a trav\u00e9s de una organizaci\u00f3n que con una autoridad, leyes y sanciones, act\u00faa por el bien de las personas y llega al cielo, desde la tierra. Y se modela seg\u00fan el orden divino. Su ley es el Evangelio, y esto significa la unidad, la solidaridad, la igualdad, la paternidad, el servicio social, la justicia, la racionalidad, la verdad, la lucha contra la opresi\u00f3n, contra la enemistad, el error, la estupidez\u2026  Buscar el Reino de Dios es por lo tanto buscar las condiciones m\u00e1s felices para la expresi\u00f3n de la vida individual y social. Y se comprende: donde reina Dios, el hombre es el hijo de Dios, un ser de infinito valor, y trata a los otros hombres y es tratado por ellos como un hermano, y hace a los otros lo que quisiera que los otros le hicieran a \u00e9l. Y los bienes de la tierra son fraternalmente puestos en com\u00fan, y circula el amor con el perd\u00f3n y no existen barreras, que no tienen sentido en la universalidad del amor.  Poner el Reino de Dios como finalidad, significa, pues, elevar la meta de la vida humana. El que pone el reino del hombre en el primer lugar, persigue un bien sujeto a rivalidades y protestas. En cambio el objetivo divino pone a los hombres por encima del de sus peleas y los unifica en el amor. Despu\u00e9s, en esa unidad, en esa visi\u00f3n superior de las cosas de la tierra, tambi\u00e9n la tarea de \u201cqu\u00e9 comer\u201d , \u201cc\u00f3mo vestirse\u201d y \u201cc\u00f3mo ser feliz\u201d toma la justa dimensi\u00f3n, se colorea con un sentido nuevo y se simplifica en el amor, se posee la plenitud de la vida.  En este sentido, tambi\u00e9n por nosotros, Cristo ha vencido el mundo.  Igino Giordani, Le feste, S.E.I. (Societ\u00e0 Editrice Internazionale), Torino, 1954, pp. 110-125.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Igino Giordani nos ayuda a reflexionar sobre el sentido de la Cuaresma y de la Pascua, llev\u00e1ndonos a preguntarnos sobre el significado de \u201cbuscar el reino de Dios\u201d, mirando al hombre como a un ser de infinito valor.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309440","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309440"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309440\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}