{"id":309498,"date":"2018-04-07T01:10:50","date_gmt":"2018-04-06T23:10:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/pascua-tambien-en-saigon\/"},"modified":"2024-05-15T20:46:40","modified_gmt":"2024-05-15T18:46:40","slug":"pascua-tambien-en-saigon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/pascua-tambien-en-saigon\/","title":{"rendered":"Pascua tambi\u00e9n en Saig\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-163816\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/20180407-a.jpg\" alt=\"\" width=\"368\" height=\"207\" \/><\/strong>  <strong>\u00abYa pas\u00f3 la fiesta de Pascua. Hoy, el d\u00eda despu\u00e9s de Pascua, es un d\u00eda normal de trabajo.<\/strong> Hace mucho calor y la lluvia est\u00e1 amenazante. S\u00f3lo los cristianos siguen festejando. Por doquier se pueden escuchar los brindis y los \u201caleluyas\u201d se filtran desde las casas. Sin embargo, estoy en un pa\u00eds comunista. Aqu\u00ed las calles, saliendo de las iglesias, se llenan de una multitud de motocicletas, atascando el tr\u00e1nsito. Los polic\u00edas, que est\u00e1n frente a la Catedral, tienen que dirigir el tr\u00e1fico. Para asistir a una de las celebraciones del triduo pascual hab\u00eda que llegar por lo menos 30 minutos antes, para encontrar lugar.<strong> En la iglesia, puedo dejar la cartera en la banca banco y nadie la toca. Miro a la gente, hay much\u00edsimos ni\u00f1os, j\u00f3venes, parejas tambi\u00e9n ancianas, con rostros fervorosos y sonrientes.<\/strong> Pienso en Europa, en sus iglesias semi vac\u00edas, inclusive en los d\u00edas de fiesta. En esta parte del mundo en cambio, incluso a las 5 de la ma\u00f1ana de un d\u00eda cualquiera, tambi\u00e9n los ni\u00f1os peque\u00f1os, junto con los grandes, est\u00e1n en primera fila cantando. Todos aqu\u00ed conocen de memoria las oraciones y las canciones. En Saig\u00f3n pulula una vida desorganizada, casi selv\u00e1tica, en cada \u00e1ngulo de la ciudad. <strong>Sin embargo, hay mucha fe, como tal vez no hay en en ninguna otra ciudad de Asia. Porque aqu\u00ed la fe \u2018cuesta\u2019.<\/strong>  <strong>Todo cuesta en Vietnam. Hace tiempo hice un viaje en autob\u00fas, de cinco horas y media entre la multitud, con mucho calor.<\/strong> En un determinado momento, cargaron algunos quintales de ma\u00edz entre los pasajeros, bajo sus pies, en el portaequipajes. La gente comenz\u00f3 a gritar, mientras que el conductor y su ayudante por su parte, gritaban para que se callaran. Una se\u00f1ora que estaba a mi lado, preocupada al verme en medio de esa confusi\u00f3n, me dijo:<strong> \u201cLa vida aqu\u00ed es dura. No te olvides de esto, si quieres vivir aqu\u00ed\u201d<\/strong>. No conozco el nombre de esa se\u00f1ora, y tal vez nunca la vuelva a ver. Pero esas palabras abrieron una dimensi\u00f3n nueva dentro de m\u00ed. La vida, tanto la suya como la m\u00eda, debe pasar a trav\u00e9s del dolor, del cansancio, del sufrimiento, para alcanzar la alegr\u00eda. Yo lo entend\u00ed as\u00ed. a partir de ese d\u00eda, todo se simplific\u00f3 en mi interior. Como todos, experimento la alegr\u00eda, pero tambi\u00e9n el dolor y el cansancio. Soy uno de ellos. Ni siquiera como extranjero soy un ser especial. Soy uno entre muchos.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-163817\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/20180407-01.jpg\" alt=\"\" width=\"230\" height=\"345\" \/><strong>La historia de Aqu\u00e9l Hombre colgado en una cruz, semejante a la de muchos hombres que encuentro cada d\u00eda, me recuerda las palabras de esa mujer<\/strong>. La puedo reencontrar en quien es pobre y no tiene nada, en el enfermo con un tumor que no tiene plata para curarse, y no es m\u00e1s que piel y huesos. O en aquella se\u00f1ora Giau, de 64 a\u00f1os, pobre, pero que \u201cadopt\u00f3\u201d una ni\u00f1a down, literalmente abandonada por sus padres. Y sin embargo es Pascua. Tambi\u00e9n en medio de los refugiados Rohingya, que est\u00e1n entre Myanmar y Bangladesh. Es Pascua en Corea del Norte, que quiere hacer las paces despu\u00e9s de haber disparado misiles. Es Pascua para las tropas de aliados se est\u00e1n preparando para su en\u00e9simo entrenamiento militar. Es Pascua para los ni\u00f1os de Xang Cut, en la zona del delta del Mekong, donde el agua todav\u00eda est\u00e1 infectada por el agente <em>orange, <\/em>que fue descargado por los aliados hace 40 a\u00f1os.  <strong>Y es Pascua tambi\u00e9n para los ni\u00f1os de Saig\u00f3n, recogidos de la calle e instruidos por las maestras de Pho Cap.<\/strong> ellos van a tener algo para comer, gracias a su amor hero\u00edco. Tambi\u00e9n aqu\u00ed, en medio de muchos desaf\u00edos, peligros, de la alt\u00edsima contaminaci\u00f3n y de la opresi\u00f3n, alguno seguir\u00e1 sonriendo porque fue amado y cuidado por una mano amiga.<strong> Esto es Pascua: ocuparse del otro, suavizar su dolor, compartir su llanto. El mundo, el otro, me pertenece. Y mi felicidad pasa a trav\u00e9s de la de los dem\u00e1s, de muchos otros\u00bb.<\/strong>  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>George, quien desde hace 28 a\u00f1os vive en el sudeste asi\u00e1tico, entre Myanmar, Thailandia, Laos y Cambogia, pas\u00f3 la Pascua en Saig\u00f3n. Recibimos y publicamos su relato.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-309498","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309498"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309498\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}