{"id":309500,"date":"2018-04-07T07:10:09","date_gmt":"2018-04-07T05:10:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich-la-misericordia\/"},"modified":"2024-05-15T20:46:40","modified_gmt":"2024-05-15T18:46:40","slug":"chiara-lubich-la-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich-la-misericordia\/","title":{"rendered":"Chiara Lubich: la misericordia"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_163820\" style=\"width: 260px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-163820\" class=\"wp-image-163820\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/Rembrandt_Prodigal_Son.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"296\" \/><p id=\"caption-attachment-163820\" class=\"wp-caption-text\">\u00abEl regreso del hijo pr\u00f3digo\u00bb por Rembrandt<\/p><\/div>  [\u2026]<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/dio-amore\/\"> Dios es Amor<\/a>: es el descubrimiento fundamental, la chispa inspiradora que en el origen del<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/\"> carisma de la unidad<\/a>, el Esp\u00edritu Santo dio a <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a> como un don especial para nuestra \u00e9poca. Descubrir que Dios es Amor fue, para ella y sus primeras compa\u00f1eras, desde el comienzo del Movimiento, una absoluta novedad, de tal forma que se produjo una especie de conversi\u00f3n.  Chiara descubre pues, <strong>no a un Dios que est\u00e1 lejos<\/strong>, que es inaccesible, que est\u00e1 fuera de su vida, sino que descubre el rostro paternal de El, y por consiguiente, esa relaci\u00f3n particular entre el Cielo y la tierra que nos une como hijos al Padre y permite que nos sintamos hermanos entre nosotros. Dios pues, est\u00e1 cerca nuestro como Padre, Padre que vigila la vida de cada uno y la de la humanidad completa. Todo lo que ocurre por lo tanto, se ve como una realizaci\u00f3n de su plan de amor sobre cada uno, como prueba tangible de su mirada vigilante, de su presencia cercana. \u201cHasta los cabellos de la cabeza de ustedes est\u00e1n contados\u201d (Mt 10,30)  Es <strong>un amor paternal<\/strong> que prevee todas las necesidades, tambi\u00e9n las m\u00e1s peque\u00f1as, hasta colmar tambi\u00e9n los vac\u00edos dejados por nuestras imperfecciones, por nuestras omisiones, por nuestros pecados. Es el rostro del Padre misericordioso que \u2013 a trav\u00e9s del Hijo encarnado- se manifiesta, que revela en su plenitud su amor de misericordia.  Un ejemplo c\u00e1sico es <strong>la Par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo<\/strong> (Lc 15, 11-32). En junio de 1999 Chiara tuvo que explicar esta Par\u00e1bola a un numeroso grupo de j\u00f3venes reunidos en la Catedral de Paderborn (Alemania). [\u2026] \u00abEl Padre del Hijo Pr\u00f3digo seguramente tendr\u00eda mucho trabajo: trabajar en su chacra, manejar a los empleados, a la familia; pero su principal actitud era la de la espera, la espera del hijo que se le hab\u00eda ido. Sub\u00eda a la torre de su casa y miraba a lo lejos. As\u00ed es el Padre Celestial: imaginen, j\u00f3venes, si pueden, su divina, alt\u00edsima y din\u00e1mica vida trinitaria, su compromiso en sostener la Creaci\u00f3n, en dar el lugar a quien llega al Para\u00edso. Y sin embargo El hace sobre todo una cosa: espera. \u00bfA qui\u00e9n? A nosotros, a mi, a ustedes, especialmente si nos encontramos alejados de \u00c9l.  Un buen d\u00eda, ese hijo, que el pap\u00e1 terrenal amaba tanto, que despilfarr\u00f3 todo, vuelve. El pap\u00e1 lo abraza, le da un traje hermoso, le pone un anillo, ordena que se prepare el ternero m\u00e1s gordo para hacer una fiesta. \u00bfQu\u00e9 pensamos de esta actitud? Que \u00e9l desea ver a su hijo completamente nuevo, no quiere recordar m\u00e1s como era antes. Y no s\u00f3lo lo quiere perdonar, <strong>sino que llega incluso a olvidar su pasado<\/strong>. Este es su amor hacia \u00e9l, que se ve en la Par\u00e1bola. As\u00ed es el amor del Padre hacia nosotros en la vida: nos perdona y se olvida\u00bb  Chiara sigue: \u00abVi recientemente un documental [\u2026]. Presentaba y examinaba en detalle <strong>un cuadro famoso de Rembrandt<\/strong> que representa al padre del relato evang\u00e9lico que abraza al hijo que vuelve. Este cuadro es precioso en todos sus detalles. Pero lo que m\u00e1s impresiona son <strong>las manos que el padre pone<\/strong> sobre la espalda del hijo arrodillado frente a \u00e9l: una es una mano de hombre robusta, severa, y la otra es una mano de mujer, m\u00e1s delgada, m\u00e1s fina. Con estas manos el pintor quiso decir que <strong>el amor del Padre es paternal y maternal<\/strong> a la vez. Y as\u00ed tenemos que considerarlo tambi\u00e9n nosotros\u00bb  <strong>Fuente<\/strong>: <em>Alba Sgariglia, Centro Chiara Lubich, Roma, 14 maggio 2016.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la fiesta de la Misericordia  que se celebra el domingo 8 de abril en la Iglesia cat\u00f3lica, proponemos algunos fragmentos de una intervenci\u00f3n de Alba Sgariglia  del centro Chiara Lubich.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309500","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309500"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309500\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}