{"id":309548,"date":"2018-04-21T08:10:32","date_gmt":"2018-04-21T06:10:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich-que-vuelva-la-paz\/"},"modified":"2024-05-15T20:46:48","modified_gmt":"2024-05-15T18:46:48","slug":"chiara-lubich-que-vuelva-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich-que-vuelva-la-paz\/","title":{"rendered":"Chiara Lubich: \u201cQue vuelva la paz\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ChiaraLubich_annisessanta.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-164559\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ChiaraLubich_annisessanta.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"244\" \/><\/a>\u00abPara que vuelva la paz, no dejemos de rezar.<\/strong> En este momento, adem\u00e1s, todos debemos sentirnos llamados a seguir con decisi\u00f3n una l\u00ednea de vida que corrija, al menos dentro de nosotros (pero por la comuni\u00f3n de los santos, en muchos), el error que se ha cometido. Los hombres no han hecho la voluntad de Dios, del Dios de la paz, han hecho la propia.  <strong>Debemos imponernos, como nunca lo hemos hecho, para cumplir perfectamente su voluntad.<\/strong> \u201cNo se haga mi voluntad, sino la tuya\u201d. Estas palabras de Jes\u00fas deben asumir para nosotros, hoy, una importancia muy particular. Frente a \u00e9stas, cualquier otra cosa debe ser secundaria. No tiene que importarnos tanto en nuestra vida, por ejemplo, estar sanos o enfermos, estudiar o servir, dormir o rezar, vivir o morir. Lo importante es que hagamos nuestra su voluntad, que seamos su voluntad viva.  <strong>As\u00ed viv\u00edamos en los primeros tiempos de nuestro Movimiento cuando, en medio de una guerra, el Esp\u00edritu apenas nos hab\u00eda iluminado acerca del valor de las cosas.<\/strong> Frente al derrumbe provocado por el odio, Dios se hab\u00eda revelado como el \u00fanico ideal que no muere, que ninguna bomba puede derribar.  <strong>Dios Amor. Este gran descubrimiento era una bomba espiritual de tal magnitud, que nos hizo olvidar literalmente todas las que ca\u00edan alrededor.<\/strong> Descubr\u00edamos que m\u00e1s all\u00e1 de todo y de todos, est\u00e1 Dios que es Amor, est\u00e1 su providencia que, para aquellos que lo aman, hace que todo coopere al bien. Descubr\u00edamos la huella de su amor en todas las circunstancias, tambi\u00e9n bajo los azotes del dolor. \u00c9l nos amaba inmensamente. Y nosotros \u00bfc\u00f3mo corresponder a su amor? \u201cNo quien dice Se\u00f1or, Se\u00f1or, sino quien hace mi voluntad, \u00e9se me ama\u201d. Pod\u00edamos, por tanto, amarlo haciendo su voluntad.  <strong>Viviendo as\u00ed nos habituamos a escuchar con creciente atenci\u00f3n \u201cla voz\u201d dentro de nosotros, la voz de la conciencia<\/strong> que nos subrayaba la voluntad de Dios expresada de las m\u00e1s diferentes maneras: a trav\u00e9s de su Palabra, de los deberes del propio estado, de las circunstancias, las inspiraciones. Ten\u00edamos la certeza de que Dios habr\u00eda llevado nuestra vida hacia una divina aventura, antes desconocida para nosotros, donde, espectadores y actores al mismo tiempo de su designio de amor, d\u00e1bamos la contribuci\u00f3n, momento tras momento, de nuestra libre voluntad. Poco despu\u00e9s nos hizo entrever destellos sobre nuestro futuro, haci\u00e9ndonos captar con seguridad el fin para el cual el Movimiento estaba naciendo: realizar la oraci\u00f3n del testamento de Jes\u00fas: \u00abPadre, que todos sean uno\u00bb, contribuir a la realizaci\u00f3n de un mundo m\u00e1s unido.  <strong>Tambi\u00e9n ahora podemos vivir de este modo.<\/strong> \u00bfHemos tenido un brusco y doloroso cambio de vida? [\u2026] \u00bfVivimos momentos de miedo, de angustia, de duda incluso de que nos quiten la vida? O \u00bfllevamos la vida de siempre, con nuestras tareas de cada d\u00eda, lejos todav\u00eda del peligro? Valga para todos lo que m\u00e1s vale: no esto o aquello, sino la voluntad de Dios: ponernos a la \u201cescucha\u201d, ponerla en el primer lugar en nuestro coraz\u00f3n, en la memoria, en la mente; poner, antes que cualquier otra cosa, todas nuestras fuerzas a su servicio. [\u2026] De este modo, Cristo permanecer\u00e1 en nuestro coraz\u00f3n y as\u00ed, estaremos todos m\u00e1s compactos, m\u00e1s unidos, seremos m\u00e1s \u201cuno\u201d, compartiendo cada cosa, rezando con eficacia los unos por los otros y para que vuelva la paz\u00bb.  <strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.cittanuova.it\/\">Citt\u00e0 Nuova<\/a> n. 4\/1991. Art\u00edculo recogido despu\u00e9s en: <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a>, Attualit\u00e0. Leggere il proprio tempo, Citt\u00e0 Nuova, p\u00e1g. 85-87, 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misiles y bombas siguen comprometiendo todav\u00eda la paz en el mundo. Una profunda apelaci\u00f3n de la fundadora de los Focolares, de un editorial de la revista Citt\u00e0 Nuova de febrero de 1991: Dios es Amor. La \u00fanica posible \u201cbomba espiritual\u201d en la vida de los hombres.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309548","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309548"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309548\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}