{"id":309626,"date":"2018-05-18T23:10:28","date_gmt":"2018-05-18T21:10:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/con-maria\/"},"modified":"2024-05-15T20:47:01","modified_gmt":"2024-05-15T18:47:01","slug":"con-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/con-maria\/","title":{"rendered":"Con Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00abAl no estar m\u00e1s Jes\u00fas en la tierra, Mar\u00eda convive con la Iglesia, en donde Jes\u00fas contin\u00faa. <\/strong>Externamente no se presenta como madre de Jes\u00fas, quien desapareci\u00f3 de la vista; se presenta como madre de Juan, que representa la figura del disc\u00edpulo. Y as\u00ed Mar\u00eda est\u00e1 en el vientre de la Iglesia, en el Cen\u00e1culo. All\u00ed, en el monte de los olivos, donde tuvo lugar la ascensi\u00f3n, ella se une al grupo de los ap\u00f3stoles y de los disc\u00edpulos, y de las p\u00edas mujeres. Y all\u00ed los ap\u00f3stoles \u00abperseveraban concordes en la oraci\u00f3n, junto con las mujeres, y con Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas\u00bb (Hch, 1, 14).  La primera Iglesia &#8211; dice san Lucas &#8211; conformaba \u00abun solo coraz\u00f3n y un alma sola\u00bb y \u00abno hab\u00eda ning\u00fan indigente\u00bb; hab\u00eda un solo comedor. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00eda tanta comuni\u00f3n, al punto que hac\u00eda de todos uno? Porque estaba Mar\u00eda y por lo tanto el Esp\u00edritu Santo. Se realizaba por lo tanto\u00a0 el ideal del Hijo y reinaba all\u00ed el Padre. Hab\u00eda venido su Reino: estaba el Padre nuestro de los cielos y el pan nuestro de cada d\u00eda. Se repet\u00eda el <em>Magn\u00edficat <\/em>y se realizaba la <em>diakonia, <\/em>el servicio.  La funci\u00f3n de Mar\u00eda \u2013funci\u00f3n de amor, y por lo tanto de Esp\u00edritu Santo- era, y es unificar, reuniendo bienes celestes y terrestres y as\u00ed contribuir a suscitar el cuerpo m\u00edstico de Cristo; colaborando as\u00ed a generar a Jes\u00fas en el mundo; unificando y acomunando almas en \u00c9l, seg\u00fan el orden de la Sabidur\u00eda.  Es el modelo de quien debe ser la madre en la casa cristiana: un coraz\u00f3n que unifica, una mente que vivifica (\u2026) volviendo a encender, d\u00eda tras d\u00eda, la atm\u00f3sfera del focolar, donde todos se sienten uno, c\u00e9lulas de un \u00fanico cuerpo.  Consciente de esta misi\u00f3n, que es participaci\u00f3n en la obra de Cristo, la mujer \u2013asociada m\u00e1s que cualquier otra criatura a la obra de la creaci\u00f3n- se dirige m\u00e1s f\u00e1cilmente al Creador, y m\u00e1s tiernamente se conf\u00eda a Mar\u00eda, mientras que sobre su ejemplo ella confiere a la intimidad de la ama de casa una pureza virginal con calor materno, siendo copia de la Virgen Madre.  Mar\u00eda en el Cen\u00e1culo representaba a Jes\u00fas y por lo tanto significaba la dignidad m\u00e1s alta, que sosten\u00eda espiritualmente la preminencia jur\u00eddica de Pedro. Pero con su apoyo aparec\u00eda como el alma ensimismada con la Iglesia, que hace suya, la vive como fruto bendito de su vientre, perdida en ella, escondida, verdadera <em>esclava del Se\u00f1or<\/em>.  Y es \u00e9ste el sentimiento con el que deben vivir la Iglesia, en la Iglesia, con la Iglesia, todos los fieles, tambi\u00e9n los laicos para quienes de ese modo la Iglesia no se presentar\u00e1 como algo extra\u00f1o, sino que les resultar\u00e1 propia, vida propia, centro de su santidad. No es necesario hablar o vestirse con h\u00e1bitos especiales; es necesario vivir la santidad. Y el primer fruto ser\u00e1 la unidad.  Mar\u00eda inspira \u00ablas distintas formas del apostolado de los laicos\u2026 A las almas deseosas de vivir m\u00e1s abiertamente y m\u00e1s enteramente la doctrina de Jes\u00fas, a aquellas que arden por el deseo de darla a conocer a los dem\u00e1s, en especial a sus compa\u00f1eros de trabajo, a quienes quieren devolver el orden de la justicia y de la caridad en los institutos sociales y llevar al orden temporal de la sociedad un centelleo de armon\u00eda perfecta que une los hijos de Dios, Mar\u00eda obtiene la gracia del apostolado, ella pone en Sus labios las palabras que convencen sin irritar&#8230;\u00bb (Pio XII).  Mar\u00eda la reformadora social, modelo de apostolado que convence; s\u00edmbolo de caridad, fuente de justicia, a quien no pocos movimientos laicos miran para contribuir a constituir la unidad, testamento ideal de Jes\u00fas, en un orden mariano de las cosas, preparatorio de la ciudad de Dios en la tierra; y de la que ya fue vista por los santos como la ciudad de Dios.\u00bb  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Igino Giordani<\/a>, <em>Maria modello perfetto<\/em>, Citt\u00e0 Nuova, Roma, 1967 2012, pp.150-152.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fiesta de Pentecost\u00e9s celebra la venida del Esp\u00edritu Santo sobre los ap\u00f3stoles reunidos, con Mar\u00eda, en el Cen\u00e1culo. Giordani nos hace reflexionar sobre la presencia de Mar\u00eda en la Iglesia naciente y tambi\u00e9n hace referencia a la fiesta, recientemente proclamada por el Papa, de Mar\u00eda madre de la Iglesia, el 21 de mayo.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309626","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309626"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309626\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}