{"id":309632,"date":"2018-05-21T23:10:26","date_gmt":"2018-05-21T21:10:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/todos-los-puentes-del-genfest\/"},"modified":"2024-05-15T20:47:02","modified_gmt":"2024-05-15T18:47:02","slug":"todos-los-puentes-del-genfest","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/todos-los-puentes-del-genfest\/","title":{"rendered":"Todos los puentes del Genfest"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00abFui a Budapest por sugerencia de mi t\u00eda.<\/strong> Nuevamente confi\u00e9 en ella, una persona especial, <strong>abierta y bien dispuesta, <\/strong>que siempre estuvo cerca de m\u00ed en esos a\u00f1os dif\u00edciles. Todo empez\u00f3 en el primer a\u00f1o del liceo. La escuela era dif\u00edcil, hab\u00eda entrado en una nueva fase, con los primeros problemas de la adolescencia, los amigos que tomaban otros caminos, incomprensiones en la familia, una transformaci\u00f3n que quiz\u00e1s ocurri\u00f3 demasiado de prisa. Hab\u00eda conocido a un chico, era mi \u00fanico amigo verdadero.\u00a0 Sent\u00ed que en mi interior crec\u00eda un abismo de angustia. Siempre estaba sola, con excepci\u00f3n de algunos momentos en los que alguno, sin hacer preguntas, acog\u00eda mis silencios y compart\u00eda algo de ese dolor. Al concluir la escuela las amistades disminuyeron y aumentaron los conflictos en la familia. Yo adelgazaba. Ten\u00eda un problema emocional y con la alimentaci\u00f3n que trataba de esconderle a todos, y que con el tiempo se estaba convirtiendo en una aut\u00e9ntica patolog\u00eda. Me estaba quitando la alegr\u00eda de vivir, los colores, el amor, la luz. Estaba encerrada en m\u00ed misma y permanec\u00eda en una soledad que me hab\u00eda impuesto a m\u00ed misma.  Fue en ese momento que mi t\u00eda, de la comunidad de los Focolares, me propuso que fu\u00e9ramos juntas a <a href=\"http:\/\/www.loppiano.it\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Loppiano<\/a>, la ciudadela de ellos en Toscana. Pens\u00e9: \u201cTres d\u00edas qui\u00e9n sabe d\u00f3nde, sin estudiar, sin escuela, lejos de mi realidad, tan cerrada. Tres d\u00edas en los que s\u00f3lo tengo que pensar en c\u00f3mo esconder la comida. \u00a1Intent\u00e9moslo!\u201d.  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Genfest2012-02.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-166195\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Genfest2012-02.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"420\" \/><\/a>Fue casi una caricia despu\u00e9s de meses de aridez. Por doquier hab\u00eda personas que me acog\u00edan y abrazaban con respeto y delicadeza. Una de ellas, despu\u00e9s de escucharme, me habl\u00f3 de Chiara Lubich. Me di cuenta de que me hab\u00eda olvidado de m\u00ed misma, de mis problemas, y sobre todo del tema de la comida. \u00a1Era libre! Durante el viaje de regreso, pens\u00e9 en que me gustar\u00eda vivir siempre as\u00ed, como en una gran familia. Pero volver a la cotidianidad no fue para nada f\u00e1cil, me di cuenta \u00a0de que estaba queriendo recaer.  Y as\u00ed sucedi\u00f3. Con la cabeza siempre metida en los libros, y la mente lista para hacer programas y c\u00e1lculos y enga\u00f1os para que todos cayeran. Mi peso disminu\u00eda, mi familia no me reconoc\u00eda. Pero hab\u00eda alguien que estaba rezando por m\u00ed, lo sab\u00eda. Empec\u00e9 a ir a la misa los domingos, en parte con la excusa de salir a caminar, en parte para alejarme de casa. Siempre hab\u00eda sido creyente, pero s\u00f3lo entonces empec\u00e9 a creer que Jes\u00fas me pod\u00eda comprender y acoger sin prejuicios. Durante el segundo y tercer a\u00f1o del colegio la situaci\u00f3n empeor\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s. Cada vez era m\u00e1s intolerante con mis padres y con los dem\u00e1s. La terapia psicol\u00f3gica que hab\u00eda empezado no estaba dando el resultado esperado. H\u00e1bilmente lograba tejer muchos enga\u00f1os que me llevaban cada vez m\u00e1s fuera del camino. El \u00fanico per\u00edodo de distracci\u00f3n era el verano, lejos de la casa, con los amigos. Pero el verano era breve, y no pod\u00eda estar bien s\u00f3lo un mes al a\u00f1o. Al final de ese verano mi t\u00eda me hizo una nueva propuesta: Budapest, el Genfest 2012.  Acept\u00e9, y part\u00ed con otros cinco chicos, entre los cuales estaba una compa\u00f1era de clase. Para m\u00ed fue una emoci\u00f3n continua; miles de chicos daban voz a una sola alma. Un aut\u00e9ntico puente, no s\u00f3lo entre naciones y culturas, sino tambi\u00e9n entre m\u00ed misma y la nueva vida que me esperaba. Ten\u00eda delante una mar de chicos, doce mil, dispuestos a compartir conmigo el inicio de una nueva vida. El \u201cflashmob\u201d con los pa\u00f1uelos, en los que hab\u00edamos escrito mensajes, el intercambio con tantos chicos de otros pa\u00edses, en las filas para buscar la comida, la marcha de la fraternidad; me sent\u00eda parte de una unidad. Habr\u00eda podido ir dondequiera y dondequiera me habr\u00eda sentido en casa. Una vez que regresamos, con mi compa\u00f1era de clase, nos pusimos en contacto con la comunidad de los Focolares en nuestra ciudad. El camino que quer\u00eda recorrer era el de Jes\u00fas. No todo era f\u00e1cil. Mi problema con la comida ten\u00eda ra\u00edces profundas, y las preocupaciones de mi familia no se hab\u00edan terminado. Pero sent\u00eda que era portadora de una nueva luz. Viviendo una a una las palabras del Evangelio, poco a poco retom\u00e9 las riendas de mi vida. Al donarme a los dem\u00e1s con todo mi ser descubr\u00ed que Dios me ama inmensamente y tiene un gran proyecto para m\u00ed\u00bb.  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-154777\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Logo-Genfest.jpg\" alt=\"Logo Genfest\" width=\"48\" height=\"48\" \/><\/a>\u201cLet\u2019s bridge\u201d fue el t\u00edtulo de la edici\u00f3n 2012, que tuvo lugar en Budapest: una invitaci\u00f3n a superar los conflictos, a vincular y unir  a las generaciones y a  los pueblos. Pero tambi\u00e9n a reencontrar la unidad dentro de s\u00ed mismos. El relato de Marta, una chica italiana, quien entonces ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, y estaba entre los doce mil participantes.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309632","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309632","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309632"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309632\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309632"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309632"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309632"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}